El Cultivo de Maracuyá

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La maracuyá o parchita: una pasión que rejuvenece.

La familia Passifloraceae (de la cual es parte el maracuyá o parchita) es nativa de las regiones tropicales y subtropicales del mundo. El género Passiflora, por su parte, tiene un área de distribución muy amplia con más de 500 especies repartidas por las zonas cálidas de América, unas cuantas especies en Asia, Australia y Europa, lo que significa que se cultiva en casi todo el planeta.

Ampliamente conocida en Centroamérica, Suramérica –Brasil es el mayor productor en el mundo– y en algunas islas del Caribe. También crece en Australia y en el sur de África. En Europa es considerada una planta exótica.

Por su parte, la parchita maracuyá (Passiflora edulis var. Flavicarpa Degeneres) es, gracias a su excelente sabor, particular aroma y acidez, una de las frutas más apetecidas a nivel mundial, donde se comercializa fresca y procesada en forma de néctar, jalea, mermelada, jugo y concentrado, refrescos, helados y vino, entre otros.

La parchita maracuyá ocupa, a nivel internacional, el tercer puesto de importancia entre los jugos provenientes de frutas exóticas después del mango y la piña, lo que la hace una excelente fuente de oportunidades para quienes desean incursionar en el mercado de las frutas o expandir sus horizontes hacia uno de los cultivos frutales más prometedores del mercado internacional.

Origen, etimología e historia

Brasil, resulta ser el centro de origen de importante número de especies de la familia Passifloraceae; entre ellas Passiflora edulis f. favicarpa (parchita maracuyá o maracuyá amarilla) su principal representante.

Pero, ¿cuál es la historia detrás del género Passiflora L.?

Pues la primera descripción del género fue realizada en 1569, con la especie Passiflora incarnata L. conocida vulgarmente como Granadilla. Esa planta fue enviada al papa Paulo V quien mandó cultivarla en Roma, informando que ella representaba una revelación divina.

Conocida como fruta de la pasión, toma diversos nombres según el idioma o la región o país donde se cultiva. En Venezuela, Puerto Rico y varios países de Centroamérica parchita, en República Dominicana chinola, en Panamá guate, en España parchita maracuyá, en Francia couzou, passiflore, barbadine y grenadille, en Hawaii lilikoi, en Portugal y Brasil maracujá, en Australia golden passion fruit, en África del sur yellow granadilla y en países angloparlantes yellow passion fruit.

El nombre de la familia quiere decir fruta de la pasión o pasionaria, no por ser afrodisíaca o tener alguna propiedad relacionada con ello, sino por la relación que los misioneros españoles llegados del Nuevo Mundo establecieron entre la crucifixión de Jesucristo con la anatomía de la planta: los tres pistilos representan los clavos; los cinco estambres, las heridas; los filamentos, la corona de espinas; los cinco pétalos y cinco sépalos, los 10 apóstoles presentes en el martirio; los zarcillos axilares, los látigos y el fruto, el mundo a redimir.

¿Sabías que?…

La designación como la flor de las cinco llagas, flor passionis o flor de la pasión, ¿tiene en realidad un origen religioso?

En Brasil, centro de origen de la parchita maracuyá, los indígenas la nombraron "maraú-ya", que proviene de fruto "marahu", que a su vez viene de "ma-râ-ú" que significa "cosa que se come de sorbo", por lo que la unión de las dos palabras significa "fruto que se come de un sorbo"; al conocerla los colonizadores, la palabra se degeneró en la hoy conocida: maracuyá (Schwentesius-Ríndermann et al., 1997).

Por su parte varios autores afirman que proviene de la voz aborigen “Mara-Cuiá” que significa “comida preparada en totuma” (por Crescentia cujete) o “comida preparada en cuiá” (vaso).
Asimismo, se ha reportado que el primer país en producir de manera comercial la parchita maracuyá fue Australia en la década de 1930, unos 70 años después de ser introducida en ese país, que además nunca ha participado de manera importante en el mercado mundial de la fruta o del jugo.

Maracuyá…una leyenda Guaraní:

Cuenta la leyenda que un sacerdote llegado a las misiones del nordeste argentino con el propósito de predicar las enseñanzas del Divino Maestro, cruzaba todos los días la selva en busca de indios para convertir. Cierta vez al cruzar una picada, oyó el angustioso lamento de una niña que, perseguida por un yaguareté, se había refugiado en las ramas de un débil árbol. Hacia allí se dirigió resueltamente el misionero, atrayendo sobre sí la furia del yaguareté, mientras gritaba a la desolada criatura que huyera velozmente para salvarse. Mientras tanto la fiera, dejando una presa por otra, se abalanzó sobre el sacerdote, y con zarpazos terribles y potentes destrozó su vida. La sangre regó el blando suelo, sobre el que al poco tiempo nació una planta, el mburucuyá o pasionaria, cuya flor recuerda al mundo la belleza de sufrir por el bien de los demás.

Producción y comercio mundial de la maracuyá

Durante la primera década del siglo XXI, los principales productores mundiales de parchita maracuyá fueron Brasil, Ecuador, Perú Colombia, Venezuela, Costa Rica, Kenia, Zimbawe, Tailandia, Malasia, Indonesia y China; mientras que los principales exportadores de parchita maracuyá fueron Brasil, Kenia, Tailandia, Sudáfrica, Ecuador, Colombia y Perú (Cleves, Jarma y Fonseca, 2009).

Distribución de la producción mundial de parchita maracuyá (La Libertad, 2010. Reporte de Inteligencia de Mercados, Perú).

Para el año 2017, la producción mundial alcanzó un estimado de 1.5 millones de toneladas; Brasil, es el principal productor de parchita maracuyá, seguido de Colombia e Indonesia.

En términos de exportación mundial, en el 2017, Ecuador fue el primer productor en los mercados internacionales, seguido de Australia y Nueva Zelanda.

El volumen de producción de Pasifloras o frutas de la pasión, incluidas la granadilla y el maracuyá, se ha incrementado en los últimos años presentando un promedio anual en el período 2015-2017 de 587.340.476 Toneladas producidas. La principal región productora fue Suramérica, contribuyendo Brasil con el 76,3 % del volumen producido.

Principales regiones y países productores de parchita maracuyá (en miles T). Promedio (2015-2017)

Región/PaísProducción de parchita maracuyá (miles T)Resto de frutas tropicales menores 1
Mundo1 468.824 576.3
Asia181.521 908.1
África39.1599.0
Centroamérica y Caribe6.3249.3
Sur América1 241.81 819.9
Resto4 504.618 825.1
China4 500.7
India6 306.7
Indonesia114.63 799.6
Tailandia10.02 673.3
Vietnam20.01 963.7
Brasil948.11 301.3
Malaysia5.0569.9
Pakistán0.2478.7
Filipinas0.493.6

1/ guayaba, lychee, longan, durian, rambután, mangostán

Fuente: (Altendorf, 2018), cálculos propios

Importancia socioeconómica de la parchita maracuyá

La fruta de parchita maracuyá ofrece diversidad de usos desde el punto de vista de su comercialización y procesamiento agroindustrial (jugo concentrado y diluido, néctares, licores, confites, entre otros) y para el consumo fresco.

Desde el punto de vista social, está comprobado que la producción de parchita maracuyá se caracteriza por ser una actividad marcadamente desarrollada en pequeñas unidades de producción de 3 a 5 hectáreas; debido a la cantidad de actividades que se ejecutan manualmente y requieren trabajo permanente.

Un aspecto socioeconómico importante derivado de esto, es que el cultivo de la parchita maracuyá se muestra como una importante alternativa para pequeños productores frutícolas, quienes además pueden emplear pequeñas unidades extractoras de jugo y otras que permitan aprovechar los subproductos (cáscaras y semillas) y generar productos con valor agregado (compotas, dulces, concentrados, etc.).

Por todo lo anterior, representa fuente de alimento, empleo y divisas, y por sus múltiples usos como frutal, ornamental y propiedades medicinales.

Beneficios para la salud del consumo de parchita maracuyá

La  maracuyá contiene gran cantidad de hidratos de carbono, que elevan su valor calórico, además es una fruta rica en vitamina C, provitamina A, niacina y minerales como calcio, hierro, potasio, fósforo y magnesio, por lo que se recomienda su consumo a personas con elevadas necesidades nutricionales, es decir, niños, deportistas y mujeres embarazadas o en lactancia.

Además, la infusión de sus hojas se ha utilizado como sedativo, anti inflamatorio, diurético, calmante en dolores musculares y cefaleas, antidiarreico, estimulante, tónico, así como en tratamiento para la hipertensión, síntomas menopáusicos, espasmos intestinales de origen nervioso y cólicos en infantes.

Por ser antioxidante, reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y por su alto contenido de fibra funge como laxante mejorando el tránsito intestinal, reduciendo el colesterol y azúcar en sangre.

Usos en la cocina de la parchita maracuyá

Su pulpa se puede consumir cruda, directamente de la fruta, en jugos y postres fríos; o cocida, en dulces almibarados –también elaborados con la cáscara– o en salsas para acompañar carnes de res, ave o pescado.

Para preparar mousses o mermeladas, se recomienda no desechar las semillas, pues su contenido de pectina aporta la consistencia gelatinosa requerida.

¿Sabías que? De la semilla de la parchita se extrae un aromático aceite utilizado en la industria cosmetológica y su consumo fortalece al organismo en la prevención contra enfermedades del corazón y cáncer.

Características de la planta

Morfología y particularidades fisiológicas de la  maracuyá o parchita

La planta de parchita maracuyá es de hábitos trepadores, perenne, robusta, vigorosa y puede llegar a medir entre 5 a 10 m de longitud, por ello, la instauración de sistemas de conducción es de fundamental importancia en su cultivo.

Raíz

El sistema radical es superficial y ramificado, de muy rápido desarrollo (máximo entre los 210 días y hasta los 300 días), presenta el mayor volumen de raíces hasta los 10 cm de profundidad y hasta los 45 cm la mayor cantidad de raíces finas. Lo que significa que debe evitarse el uso de maquinaria pesada entre hileras del cultivo.

Hojas

Las hojas son simples, alternas, estipuladas, con pecíolos acanalados. Presentan 2 nectarios redondos en la base del folíolo. La lamina foliar es palmeada, trilobulada con bordes aserrados, de color verde oscuro en el lado superior. Las primeras hojas son enteras; pero entre 8-14 hojas posteriores se tornan lobuladas y aparecen los zarcillos.

Tallo y zarcillos

El tallo es leñoso, siendo menos leñoso en dirección al ápice de la planta. En parchita maracuyá es cilíndrico o ligeramente anguloso cuando joven, lisos, de color verde claro a verde oscuro. Sin embargo, puede presentarse con secciones cuadradas como, por ejemplo, en P. alata y P. quadrangularis. Los zarcillos son axilares, redondos, enrollados en forma de espiral de 20-40 cm de largo.

Flores

Las flores son solitarias, axilares,  vistosas y muy fragantes. Son hermafroditas de unos 5 cm de diámetro. Presentan pétalos y sépalos amarillentos y los filamentos en hilera constituyendo una corona con la mitad inferior morada y la superior blanca y esa coloración sirve para atraer los insectos polinizadores.

Los estambres, generalmente 5, se insertan sobre un androginóforo columnar bien desarrollado. Las anteras transversales, móviles con un gran número de granos de polen de coloración amarilla. La parte femenina de la flor, constituida por 1 ovario, ovoide, color amarillo claro, estilos y estigmas de color verde claro que varían con relación a su curvatura determinan la ocurrencia de 3 tipos de flores con diferentes respuestas en la polinización.

Fruto

Los frutos, son bayas redondos u ovoides con el ápice y base redondeados, de color amarillo o morado, según la variedad, corteza coriácea, quebradiza y brillante y de pericarpio poco grueso conteniendo numerosas semillas.

Semilla

Las semillas de la parchita son numerosas, de color violeta oscuro, rodeada cada una de un mucílago (arilo) que contiene un jugo aromático, que es el principal producto para la elaboración de alimentos.

La cantidad de semilla también varía con la variedad pudiendo ser entre 7 y 12% de peso del fruto en las de cascara morada y amarilla respectivamente.

Aspectos importantes respecto a la reproducción en parchita maracuyá

Debe tenerse siempre presente el horario de abertura de las flores de parchita maracuyá, para la realización de las prácticas culturales. Generalmente abren a las 12 del mediodía y cierran en la noche (8 pm). Por tanto, las prácticas culturales deben realizarse a primeras horas de la mañana.

La planta de parchita maracuyá presenta cierto grado de auto-incompatibilidad, la cual puede deberse a la falta de viabilidad del polen para fertilizar el óvulo o al grado de curvatura de los estilos.

La polinización se vale predominantemente de insectos, en especial los cigarrones, de allí la importancia de evitar el uso de insecticidas que dañen la fauna benéfica.

Taxonomía

La parchita maracuyá pertenece a la familia Passifloraceae que comprende 22 géneros, 4 de ellos presentes en América.

Passiflora es el género más grande con más de 500 especies del que también forma parte otras especies conocidas como la curuba (P. tripartita var. mollissima), curuba larga (P. molissima), badea (P. quadrangularis) y granadilla o parcha andina (P. ligularis).

En el mundo se conocen 2 variedades botánicas de parchita maracuyá: o P. edulis var. flavicarpa Degener de frutos con pericarpo amarillo, forma alargada con coloración amarillo intenso en su interior, y tallos, hojas, zarcillos y semillas de color marrón oscuro. Es la más apetecida y en ella los nutrientes se encuentran en mayor concentración.

o P. edulis Sims con pericarpo púrpura y tallos, zarcillos y hojas de color verde claro con algunas trazas de púrpura.

Clasificación Taxonómica de parchita maracuyá

Clasificación Taxonómica

Orden

Familia

Género

Subgénero

Especie

Variedad

Passiflorales

Passifloraceae

Passiflora

Passiflora

P. edulis Sims

Flavicarpa

Fuente: (Jaramillo-Vásquez, Cárdenas-Rocha, y Orozco-Ávila, 2009; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989)

Parámetros de de adaptación

Requerimientos edafoclimáticos

Suelos

Respecto al suelo, la parchita maracuyá se adapta a diferentes suelos (desde arenosos hasta arcillosos) y puede establecer tanto en zonas planas como inclinadas; pero al igual que las demás Passifloráceas, la parchita maracuyá se adapta mejor en suelos profundos (>= a 60 cm), sueltos, bien drenados y sin problemas de salinidad.

Por ello, los mejores suelos para la parchita maracuyá son los que presentan una ligera pendiente (10%), de textura franco arenosos con buena capacidad de retención de humedad, de fertilidad media a alta y ph entre 5,5 y 7,0 aunque se puede cultivar hasta ph de 8,0 (Amaya-Robles, 2009; García, 2002).

Clima

Para el cultivo de la parchita maracuyá, el clima resulta ser unos de los factores más relevantes, de hecho, ha sido calificada como la pasiflorácea más tropical en sus requerimientos. Por ello, antes de establecer una plantación es necesario escoger el sitio adecuado en función de factores como:

Temperatura

La parchita maracuyá demanda temperaturas frescas; temperaturas más cálidas (> 32 °C) si bien aceleran el desarrollo vegetativo restringen la producción de flores y reducen el número de botones florales debido a la deshidratación de los estigmas; mientras que más bajas ocasionan reducción del número de frutos.

Altitud

Aunque la parchita maracuyá se cultiva en un amplio rango de altitud (0-1300 msnm) se recomienda establecer la plantación en un intervalo más estrecho.

Radiación solar

Mientras esta sea más alta se obtendrán frutos de Parchita maracuyá con mayor cantidad de ácido ascórbico, corteza más delgada, mayor porcentaje de jugo y de sólidos solubles. Fotoperiodos menores al recomendado generan una disminución importante en la producción de flores.
Humedad Relativa

A medida que la HR sea más alta se espera que los frutos de la parchita maracuyá aumenten de peso ofreciendo mayor volumen de jugo con mejor aroma y sabor (Amaya-Robles, 2009).

Requerimientos hídricos

Los requerimientos de agua de la Parchita maracuyá varían en un amplio rango; pero se estima como óptima una mínima mensual de 80 mm (García, 2002).

Precipitaciones por encima de 2000 mm/año dificultan la polinización de sus flores y favorecen la incidencia de enfermedades fungosas; mientras que períodos secos provocan caída de hojas y reducción en tamaño de frutos (García, 2002; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989).

Requerimientos edafoclimáticos del cultivo de parchita maracuyá

Requerimientos edáficosRequerimientos climáticos
TexturaMedia (areno-arcillosa)Altitud recomendada (msnm)300-900
FertilidadMedia a altaTemperatura óptima (°C)24-28
pH5,5-7,0Velocidad del vientobaja
Pendiente (%)Ligera (<10)Humedad relativa (%)60
Profundidad (cm)Mínima 60Fotoperiodo (horas/luz-día)10-12
DrenajeBuenoPrecipitación (mm/año)800-1750

Fuente: (Amaya-Robles, 2009; García, 2002; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989); elaboración propia.

Parámetros de productividad

Sistema de siembra en parchita maracuyá

El sistema de siembra de la parchita maracuyá deberá decidirse en función de ciertas condiciones:

• Si el destino de la producción es el mercado, la tendencia es al monocultivo.

• Si el destino es hacia la agroindustria:

- En terreno plano o ligeramente inclinado y zona de alta nubosidad, se puede sembrar la parchita maracuyá en monocultivo con el sistema de emparrado total. Se obtendrán mayor cantidad de frutos pequeños, pero con alto contenido de jugo.

- En terrenos inclinados o en ladera, se prefiere sistemas de tutorado en espaldera o mantel. Se obtendrán frutos de parchita maracuyá de mejor calidad que se pueden ofertar para mercados de consumo fresco o en mercados internacionales.

En ambos casos, la plantación de parchita maracuyá tendrá una duración menor a 2 años.

En sistema de policultivo, la parchita maracuyá podrá asociarse con cultivos como melón, patilla (sandía), lechosa (papaya), aguacate, cítricos, guanábana, cacao y maderables, diversificando así los ingresos al productor.

Manejo en vivero

Selección de plantas madres y frutos

Al seleccionar una planta de parchita maracuyá como fuente de semilla o esquejes, se recomienda:

• Utilizar materiales adaptados a las condiciones de la región o país.

• Utilizar semillas o material vegetal de plantas de parchita maracuyá con características conocidas y deseables, sanas, libres de enfermedades o propagadas en viveros registrados.

• Seleccionar frutos preferiblemente maduro y grande, ovalado, con peso superior a 130 gramos y un porcentaje de jugo superior al 33 %.

Cáscara delgada de color amarillo o morado, según la variedad y pulpa amarillo intenso, fuerte aroma, alta acidez y un contenido de 15 % de azúcares solubles.

5 pasos para la obtención de semilla para la siembra

Para obtener las semillas se deben seguir los siguientes pasos:

1. Cortar por la mitad los frutos seleccionados.

2. Se colocan las semillas en un envase, y se fermentarán de manera natural por 2 a 6 días para separarlas del mucílago que las envuelve.

3. Luego se lavan con agua limpia y se secan sobre papel o malla, en un lugar sombreado y bien ventilado.

4. Se recomienda tratar las semillas de parchita maracuyá para preservarlas del ataque de hongos.

5. Se debe realizar prueba de germinación.

Nota: Amaya-Robles (2009) recomienda utilizar semilla proveniente de frutos seleccionados de varias plantas, debido a que esta especie presenta autoincompatibilidad.

Preparación de semilleros o plántulas

En la parchita maracuyá, esta labor se puede hacer de dos maneras:

• Mediante el uso de cajas o canteros ubicados en lugares protegidos de los rayos directos del sol.

• La siembra en el semillero de parchita maracuyá se realiza colocando hileras separadas de 10 a 15 cm y a una profundidad de 1,5 a 2 cm, luego se tapan suavemente (Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano; 1989).

• Mediante el uso de bolsas plásticas negras de 10x25 cm o 18x30 cm (9x12 pulgadas) o 1 kg, en las cuales se depositan 1 a 3 semillas a 1 cm de profundidad, sobre un sustrato que contenga materia orgánica mineralizada, tierra y arena en proporciones iguales.

• En ambos casos, el suelo debe ser fertilizado y desinfectado previamente.

Riego

Requerimientos de riego

En vivero de parchita maracuyá, se debe mantener un suministro frecuente y adecuado de agua y evitar encharcamientos que favorecen la aparición de hongos.

Dadas sus características de floración y fructificación durante todo el año, el cultivo de parchita maracuyá debe contar con agua a lo largo de su vida. Cada planta de parchita maracuyá demanda 4 litros de agua al día, desde que se trasplanta a campo hasta los 2 meses de edad; luego, requerirá unos 20 litros de agua por día.

Durante el período de fructificación y llenado del fruto, la parchita maracuyá demanda más agua, en la etapa de maduración y floración requerirá menos del vital líquido.

De cualquier manera, es importante evitar que la planta de parchita maracuyá sea sometida a estrés hídrico, siendo recomendable mantener el perfil de humedad del suelo próximo a capacidad de campo.

Tipos de sistema de riego usados

Para la fase de cultivo en campo es necesario planear con anticipación el sistema de riego a utilizar. Generalmente el cultivo de parchita maracuyá utiliza riego por goteo o por gravedad. Es importante considerar el acceso al agua natural (quebradas, ríos, nacientes de agua, entre otros) así como fuentes alternas (reservorios o pozos).

El sistema de riego por goteo es, teóricamente, la mejor opción, pues coloca el agua donde la planta de parchita maracuyá lo requiere, en las raíces y no provoca la presencia de una humedad excesiva en la parte aérea de la planta, favoreciendo la fructificación y no la presencia de patógenos.

 

Generalmente se recomienda la instalación de 4 goteadores/planta espaciados a 50 cm (Ruggiero et al. 1996). Se integra fácilmente con un programa de fertilización en especial de nitrógeno y potasio, pero puede favorecer la concentración de sales en el suelo. La eficiencia puede estar entre 90% y 95% (Jaramillo-Vásquez et al., 2009).

Respecto al riego por aspersión, Amaya-Robles (2009) y Ruggiero et al. (1996) destacan los inconvenientes que presenta al mantener elevada la humedad en la parte aérea de la planta de parchita maracuyá, además; genera altos costos, aumenta la incidencia de antracnosis y daña la floración. Asimismo, esta práctica debe ser realizada preferiblemente de noche, en los períodos de floración, nunca de tarde.

 

Finalmente, estos mismos autores señalan que a pesar de que el riego por surcos sigue siendo el más utilizado por los productores de parchita maracuyá con menor tecnología, el principal inconveniente de este es la erosión y salinización del suelo. Con este método es necesario hacer un anillo de riego de 40 a 50 cm de diámetro alrededor de la planta y su eficiencia oscila entre 60-70 %.

Fertilización foliar

Esta práctica generalmente se utiliza para incorporar micronutrientes al cultivo de parchita maracuyá. Durante la etapa de botón floral y floración es común aplicar:

- Cloruro de potasio a dosis de 0,3 % acompañado de 0,5 % de urea para aumentar la eficiencia en la absorción y fosfito de potasio 2,5 cc/litro de agua en aspersión foliar cada 15 días, 2 veces

- B-auxinas a dosis de 1 cc/litro de agua en aspersión foliar cada 15 días, 2 veces.

Se recomienda estar atentos si al aparecer el segundo par de hojas se observa clorosis, pues se deberá aplicar sulfato de amonio diluido en agua en concentración de 0,2-0,3 %.

Trasplante a campo

Preparación del terreno

Como se ha indicado la parchita maracuyá es susceptible al encharcamiento y demanda suelos sueltos. Por ello, se recomienda, arar y rastrear un mes antes del trasplante, especialmente si se está frente a suelos arcillosos. La cantidad de pases de arado y rastra dependerá de las características del suelo.

En el caso de terrenos nuevos, antes de establecer el cultivo de parchita maracuyá, se recomienda eliminar los troncos para evitar problemas con hongos debido a la descomposición de los mismos y ataque de hormigas, pues es su hábitat natural.

Siembra en sitio definitivo

En parchita maracuyá es necesario considerar varios factores al momento de seleccionar la orientación, distancia de siembra y sistema de tutorado. Entre ellos destacan:

• Pendiente y sentido de los drenajes

• Destino de la producción

• Temperatura, vientos y Humedad Relativa

• Fuente de agua y acceso a la plantación

Debido a la susceptibilidad al encharcamiento, se recomienda efectuar la siembra de parchita maracuyá sobre camas o camellones, a poca profundidad (20 cm), de tal manera que el cuello de la raíz quede a nivel del suelo (Cleves, Jarma, y Fonseca, 2009; García, 2002).

Siembra en cama (García, 2002)

Siembra en camellón (García, 2002)

Las camas para la siembra de las plántulas de parchita maracuyá se construyen con un ancho de 2,5-3,5 m, dependiendo esto de la distancia de siembra prevista. La parte central de la cama debe ser más alta para evitar encharcamiento.

Al centro de la cama se hacen hoyos de 30 cm de lado x 40 cm de fondo y es allí donde se colocan las plantas de parchita maracuyá. Entre cama y cama se construye un canal de drenaje. También es posible la siembra en camellones.

Trazado del terreno

La dirección dominante del viento y la trayectoria del sol, de Este a Oeste, determinan la orientación de los surcos permitiendo un mejor aprovechamiento de la luz solar y reduciendo riesgos de daños en las estructuras de soporte de las plantas de parchita maracuyá.

Estaquillado y Ahoyado

Una vez decidido el trazo en el terreno, se procede a estaquillar y ahoyar de acuerdo con el distanciamiento previsto. Las dimensiones recomendadas para el ahoyado en plantaciones de parchita maracuyá es de 0,30 x 0,30 x 0,30 m.

Siembra y conducción

Al alcanzar entre 15-20 cm, la plántula de parchita maracuyá estará lista para la siembra definitiva. Para lo cual se procederá de la siguiente manera (Cleves, Jarma, y Fonseca, 2009; García, 2002):

• En el fondo del hoyo se coloca fertilizante, luego una capa de suelo de unos 5 cm y finalmente se introduce la planta procurando que el cuello de la raíz quede a nivel del suelo.

• Seguidamente se coloca una estaca a 30 cm del tallo, a la cual se amarra una fibra de polipropileno que se asegura al alambre principal de la espaldera instalada

Manejo de fertilización

Es una de las prácticas más importantes del cultivo de parchita maracuyá ya que define en gran medida la productividad, calidad de los frutos, aspectos sanitarios y rentabilidad.

La fertilización en el cultivo de parchita maracuyá debe seguir las recomendaciones dadas luego de realizar análisis de fertilidad suelo-planta y considerar los requerimientos del cultivo. Sin embargo, (Cleves, Jarma, y Fonseca, 2009) recomiendan lo siguiente:

En almácigo

Como se indicó antes, se recomienda realizar aplicaciones foliares de nitrógeno y elementos menores, en las siguientes dosis:

Urea 46 % 10 g L-1 de agua
Nitrato de potasio 10 g L-1 de agua
Elementos menores 10 mL L-1 de agua

En suelo

Cuya condición de pH sea neutra o alcalina y contenidos altos de fósforo y potasio se recomienda aplicar, cada 2 meses y hasta el 6 mes, 250 g/planta de fertilización radicular en corona en la siguiente proporción:

-Urea 35 %

-Sulfato de potasio 35 %

-Fósforo diamónico (DAP) 20 %

-Elementos menores 10 %

Es importante tomar en cuenta que la fertilización en suelo del cultivo de parchita maracuyá, debe realizarse cada 30 o 60 días. Las dosis deben seguir la recomendación en especial la Urea pues su exceso puede aumentar la susceptibilidad de la planta al ataque de Phytophtora sp.

Cuando se inicia el establecimiento del cultivo de parchita maracuyá se recomienda suministrar abonos orgánicos y posteriormente abonos ricos en fósforo y potasio. El nitrógeno se debe aplicar antes que comience la nueva brotación en la cosecha, el fósforo, en el trasplante, y el potasio igualmente que el nitrógeno.

Extracción de nutrientes

La mayor absorción de nutrientes ocurre en la etapa de prefructificación de la parchita maracuyá; es decir a partir de los 250 días de edad de la planta.

Los macronutrientes más importantes son nitrógeno, potasio, calcio y fósforo; mientras que de los micronutrientes destacan el manganeso y el hierro.

Cantidad total de elementos nutricionales extraídos del suelo por el cultivo de Parchita maracuyá

ElementoPlanta entera más frutos (a)Frutos (b)
CantidadTraslocación a frutos (%)
Macronutrientes
Nitrógeno (kg)205,544,621,7
Fósforo (kg)17,46,939,7
Potasio (kg)184,273,840,0
Calcio (kg)151,76,84,5
Magnesio (kg)14,44,028,1
Azufre (kg)25,04,016,2
Micronutrientes
Boro (g)295,837,812,8
Cobre (g)198,864,032,2
Hierro (g)779,488,011,4
Magnesio (g)2.810,25180,16,4
Cinc (g)317108,134,1
  • 500 plantas/ha a los 370 días de edad
  • 300 kg/planta

Fuente: (García, 2002; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989)

Durante el primer año del ciclo productivo de la parchita maracuyá, se estima que se extraerá, en la producción de 20 t de frutas/ha los siguientes nutrientes:

MacronutrientesMicronutrientes
Nitrógeno 160 kg

Fósforo 15 kg

Potasio 140 kg

Calcio 115 kg

Azufre 20 kg

Magnesio 10 kg

Hierro 600 g

Boro 230 g

Manganeso 220 g

Zinc 200 g

Cobre 150 g

Cada nutriente es esencial para la integridad de la planta y del fruto; la falta de cualquiera de estos crea un desbalance nutricional que afecta la calidad del fruto y puede elevar la susceptibilidad de la planta al ataque de hongos como Phytophthora sp. y Fusarium sp.

Fertilización foliar

Ante la presencia de suelos de textura arenosa y bajo contenido de materia orgánica se presentan en la planta de parchita maracuyá deficiencias nutricionales en especial de boro y zinc. Por ello se recomienda realizar 3 aplicaciones anuales de ácido bórico al 0,1 % y sulfato de zinc al 0,3 %.

Como se ha destacado, la fertilización foliar es altamente recomendada en parchita maracuyá y ha dado buenos resultados, especialmente a base de nitrógeno y elementos menores, utilizados en la etapa de vivero y en la etapa inicial del desarrollo vegetativo.

Densidad de plantación

Distanciamientos

• En parchita maracuyá los distanciamientos variarán de acuerdo con los espacios a emplear entre hileras y plantas en una misma hilera. Entre plantas de una misma hilera el margen es amplio (de 2 a 6 m).

• Es importante considerar que si bien a menor distancia se producen más frutos; será necesario manejar la plantación de parchita maracuyá bajo condiciones de alta tecnología (riego localizado, polinización manual, reposición de nutrientes y poda).

• Cuando se acorta la distancia entre las plantas de parchita maracuyá, se produce exceso de sombreamiento y esto reduce la eficiencia fotosintética y la vida útil de la planta.

• Tradicionalmente, se utilizan densidades de siembra que oscilan entre 666 plantas/ha a 833 plantas/ha.

Densidades de siembra más comunes en cultivo de Parchita o Maracuyá
Distancia entre plantas (m)Distancia entre hileras (m)Número de plantas/ha
32,501.333
331.111
42,51.000
43833
35666

Fuente: (García, 2002; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989)

Labores de mantenimiento (Riego, poda, tutorado, aporque, otras)

En virtud de sus hábitos de crecimiento (es una planta trepadora) y para asegurar su óptimo crecimiento, luego del trasplante, la planta de parchita maracuyá requiere de estructuras de sostén conocidas como soportes o espalderas.

Tipos de espalderas

• Son conocidos diversos sistemas de soporte o espalderas para parchita maracuyá que se diferencian en cuanto a parámetros (altura, distancia entre postes, conexiones) y materiales de construcción. Los más comunes son:

Espaldera vertical o cerca

Constituida por postes verticales sobre los que se apoyan hilos de alambre galvanizado colocados de forma horizontal y paralelos entre sí, emulando una cerca común.

Sistema de soporte vertical o en cerco

Espaldera horizontal o tipo “T”

También utiliza postes verticales a los que se les coloca una barra horizontal de 0,7 a 1 m de largo, en la parte superior. En la barra horizontal se colocan de 2 a 3 hilos de alambre galvanizado equidistantes.

Sistema de soporte horizontal o en “T”

Emparrado o ramada

Es una barbacoa construida con postes colocados en cuadro cada 5-7,5 m con altura de 2,0 m. Al tope se coloca el alambre galvanizado en forma de rejilla.

Sistema de soporte en emparrado

5 reglas para la instalación de las espalderas

Los tipos descritos siguen las mismas reglas de instalación:

1. Orientación

Deben orientarse de acuerdo con el movimiento del sol para el mejor aprovechamiento de la luz solar. En las regiones tropicales y subtropicales la orientación debe ser de Oriente a Occidente; es decir de Este a Oeste.

Las hileras de las plantas deben orientarse en la dirección del viento para favorecer la aireación del cultivo.

2. Profundidad

Los postes o estantillos deben tener un anclaje seguro, por ello se recomienda enterrar a una profundidad de 0,5 a 1 m y los extremos reforzados con pie de amigos o tensores. Si los postes son de madera se recomienda tratarlos e impermeabilizar el tramo que se anclará al suelo.

3. Material

El material para los postes debe ser resistente en función del peso de la planta y los factores ambientales. El calibre del alambre recomendado es N° 8 o 10

4. Distancia

La distancia entre los postes corresponde al doble de la distancia entre plantas. En la espaldera en “T” el número de hiladas puede varias de 2 a 4.

Dimensiones de las espalderas
Distancia entre plantas en la línea (m)Distancia entre postes (m) Largo de la Espaldera (m)
3,06,030,0
3,507,035,0
4,08,040,0

Fuente: Avilan, Leal y Bautista (1989)

5. Altura

El alto de los postes es de 2,5 a 3 m colocados en hileras y paralelos entre sí, separados a manera de cerca o empalizada. La primera hilada de alambre se coloca a 1 m del suelo y la segunda a 1,8-2m.

Consideraciones para la escogencia del tipo de espaldera

1. El sistema de emparrado o ramada permite la mayor productividad de la planta de parchita maracuyá, mejor distribución de bejucos, mejor aireación, ventilación, aprovechamiento de la luz y facilita la cosecha.

Sin embargo, es el soporte más costoso debido a la gran cantidad de alambre que requiere. El beneficio debido a su uso, no compensa el costo de la inversión. Adicionalmente su forma crea un microclima húmedo que favorece la incidencia de enfermedades en la parchita maracuyá, además dificulta la aplicación de pesticidas.

2. La espaldera vertical o de cerca es el más utilizado en el cultivo de la parchita maracuyá por ser considerado el más económico, de fácil manejo para labores de limpieza y cosecha, además de brindar ventajas cuando se utiliza en siembra de parchita maracuyá asociada a otros frutales.

3. La espaldera horizontal o en T es poco utilizada debido a las dificultades que ocasiona su instalación, requiere mayor volumen de material lo que aumenta sus costos. Sin embargo, este sistema permite una mejor distribución del follaje aumentando con ello la eficiencia fotosintética y por ende la productividad del cultivo.

Variedades comerciales

Numerosas especies (50-60) del género Passiflora L. producen frutos comestibles- aunque muy pocas se cultivan desde el punto de vista comercial- y se les denomina, en general, frutas de la pasión, siendo dentro de este grupo Passiflora edulis Sims la especie más importante, conocida e interesante comercialmente (Ocampo et al., 2007; Ulmer y MacDougal, 2004)

Esta especie consiste de dos variedades que destacan por su valor comercial: el maracuyá (Passiflora edulis var. flavicarpa Degener) y la gulupa (Passiflora edulis Sims f. edulis), ambas muy apreciadas por sus frutos comestibles (Ángel-Coca, Nates-Parra, Ospina-Torres, y Melo Ortiz, 2011).

Las características comerciales distintivas de estas 2 variedades son:

Passiflora edulis Sims. (gulupa, curuba redonda, maracuyá morado, granadilla)

Se cultiva en todos los trópicos por sus jugosos frutos agridulces que evocan a una mezcla de frambuesa, durazno y fresa y es muy apetecido para consumo fresco por ser más dulce que la maracuyá, en jugos, ensaladas y fines medicinales pues posee alto contenido en hierro y vitaminas A y B.

Passiflora edulis var. flavicarpa Degener (pasionaria amarilla o parchita maracuyá o maracuyá amarillo)

Constituye la base de la industria de jugos de parchita. Produce una fruta con características especiales por su sabor intenso, alta acidez, agradable aroma y elevado contenido de vitamina C.

La parcha granadina se utiliza principalmente en refrescos y dulces; mientras que P. mollisima (curuba) y parchita maracuyá para jugos, jaleas, dulces y salsas. Otras 20 especies de Passiflora se cultivan para aprovechar sus atractivas y extrañas flores.

Manejo fitosanitario (Control de malezas, plagas y enfermedades)

Las malezas en parchita maracuyá compiten por agua y nutrientes y son foco de plagas; por ello se recomienda su control con pases de guadaña cada 2 meses acompañado de plateo manual. Se debe evitar el rastrillo porque hiere las raíces que en esta planta son superficiales.

El cultivo de parchita maracuyá es susceptible al ataque de plagas y enfermedades. Entre las enfermedades que afectan al cultivo se destacan las de origen viral (Parchita maracuyá es afectada por un complejo viral constituido por los géneros Tymovirus, Potyvirus y Rhabdovirus), las pudriciones radicales y en algunos casos las enfermedades foliares.

NombreTipo de dañoControl
Gusano del follaje (Dione vanillae L. y Dione juno Cramer)

 

Larvas de color ocre oscuro, cabeza negra cubierta de espinas. Se encuentran en grupos y se comportan como defoliador.

 

Eliminación manual de larvas. Se encuentran en el envés de las hojas y en las hojas nuevas. Solo si se observa 1 individuo/5plantas aplicar Bacillus thuringiensis.
Ácaros (Tetranychus spp.)Defoliación de la planta, arrugamiento y caída de frutos. Se presenta en período seco.Sólo cuando el ataque es severo se aplican acaricidas.
Escamas (Ceroplastes sp.)Defoliación si el ataque es severo.Aplicar aceite mineral antes de la floración.
Chinche patifoliado (Leptoglossuz zonatus)

 

Insecto chupador, daño en hojas y frutos

 

Eliminación manual de ninfas y adultos Recolección de frutos afectados.
Mosca del botón floral (Dasiops inedulis)Provoca caída de los botones florales y daño a las floresRecolección y eliminación de botones florales.

Instalación de trampas Mcphail para capturar adultos.

Instalación de trampas caseras

Mancha marrón (Alternaria sp.)Afecta hojas, frutos y nuevos brotes. En hojas aparecen manchas pardo-rojizas de 1,5 a 3 mm de diámetro. En frutos, manchas necróticas deprimidas de 1-6 mm de diámetro.Combate químico con fungicidas.
Antracnosis (Colletotrichum gloesporioides)Aparecen en hojas pequeñas manchas claras, circulares, rodeadas de un halo clorótico. Secamiento y muerte de ramas. Manchas grasosas y pardas en frutos y cáscara quebradizaCombate químico con fungicidas
Pudrición del fruto (Cylindrosporium sp.)Pudrición del fruto (aparecen zonas circulares de color marrón oscuro y avanza hacia el interior del fruto).Recolección de frutos infestados y aplicación de fungicidas cúpricos en forma preventiva.
Marchitamiento o pudrición seca de la raíz (Fusarium oxysporium)Ataca sistema radical y ocasiona marchitamiento y muerte de la planta en cualquier estado de desarrolloEliminación de la planta enferma. Adición de solución de cal al 2%, en el hoyo.

Mantener buen drenaje, erradicación de malezas y rotación de cultivos.

Pudrición del cuello (Phytophthora cinnamomi)Estrangulamiento del tallo, clorosis de hojas, muerte de la planta.Eliminación de la planta enferma. Adición de solución de cal al 2%, en el hoyo.

Mantener buen drenaje, erradicación de malezas y rotación de cultivos.

Mal del talluelo (Pythium spp. y Rhizoctonia solani)Necrosis a nivel de la base de la planta y pudrición de la raízEvitar lesionar las plantas cuando se fertiliza.

Mantener buen drenaje. Aplicación de bromuro de metilo en semillero.

Bacteriosis (Xanthomonas campestris pv. Pasiflorae)Lesiones acuosas en la planta de coloración verde oliva. En condiciones de alta

humedad puede haber defoliación extensa y muerte

de las ramas

Producción de almácigos sanos y aplicación de hidróxidos de cobre.
Virus del mosaico del pepino (CMY) y Virus del mosaico del maracuyá (PTMY).Causa clorosis y deformidad en hojas, lesiones punteadas en frutos, disminución de la producción y corrugamiento del fruto.Siembra de semilla proveniente de plantas sanas.

Evitar sembrar cerca otras pasifloráceas o leguminosas (soya). Desinfectar herramientas de poda. Nutrición adecuada del cultivo. Eliminar plantas con síntomas iniciales.

Fuente: (Romero-Ramírez y González-Mejía, 2012; Avilan-Rovira, Leal-Pinto, y Bautista-Arellano, 1989).

Se recomienda un plan de manejo preventivo cuyas principales medidas sean:

• Utilizar semillas de plantas de parchita maracuyá sanas. Al momento de la siembra tratarlas con fungicida biológico como Trichoderma sp.

• En vivero de parchita maracuyá, desinfectar el suelo y si es posible enriquecer con micorrizas. Aislar las plantas del piso y si se conocen virus endémicos, hacer el vivero en casa de malla para impedir entrada de áfidos u otros insectos.

• En suelo definitivo, es recomendable rotar parchita maracuyá con cultivos diferentes a las pasifloras. Evitar encharcamientos y ser cuidadosos en las prácticas culturales para evitar lesionar las plantas.

• Durante el cultivo, pintar los tallos de parchita maracuyá con caldo bordelés o con oxicloruro de cobre para evitar los organismos del suelo. Podar las plantas.

Cosecha

La parchita maracuyá es una planta fructífera con un período de vida relativamente corto cuya producción comienza en el primer año de sembrado. Los mayores rendimientos se obtienen en el segundo año y disminuye y termina en el tercero (Jaramillo-Vásquez, Cárdenas-Rocha, y Orozco-Ávila, 2009).

De manera que el ciclo de cultivo de la parchita maracuyá dura entre 14 y 20 meses e inicia la producción de frutos entre el sexto y séptimo mes después del trasplante, produciendo entre 20-40 t/ha.

La época de cosecha de la parchita maracuyá depende de la distribución de las lluvias, de la época del trasplante y del manejo del cultivo. Cosechar en el momento apropiado de madurez determinará la calidad comercial del fruto.

El proceso de cosecha dependerá del destino final de los frutos de la parchita maracuyá:

Para consumo industrial

Los frutos deben estar completamente maduros y para tales fines se recolectan los frutos caídos, pues una vez que logra su maduración completa se desprenden del tallo.

Para consumo fresco o exportación (transporte a grandes distancias)

Deben cosecharse los frutos de parchita maracuyá antes de lograr la completa maduración en la planta, garantizando así su mayor calidad y resistencia en el transporte. Se recomienda cosechar directamente en los empaques que van al mercado o incluso en los que llegan al consumidor.

Índice de cosecha

Por ser un fruto climatérico; es decir su respiración se intensifica con la cosecha; cambia rápidamente su color, incrementa sus azúcares y senescencia (Jaramillo-Vásquez, Cárdenas-Rocha, y Orozco-Ávila, 2009).

La maduración del fruto de la parchita maracuyá se aprecia visualmente por su color externo; pero además se deben considerarse otros signos:

  • Pérdida de brillo y firmeza en la corteza del fruto.
  • Fácil desprendimiento del pedúnculo.
  • Tiempo transcurrido entre la polinización de la flor y el punto de cosecha (8-10 semanas).
Gradiente de color1Característica
0Fruto de color verde oscuro bien desarrollado
1El color verde pierde intensidad y aparecen leves tonalidades amarillas (‘verde hecho’).
2Aumenta el color amarillo en la zona central del fruto y permanece el color verde en las zonas cercanas al pedúnculo y a la base.
3El color amarillo se hace más intenso, y se mantiene el verde en las zonas más cercanas al pedúnculo y a la base.
4El color amarillo ocupa casi toda la superficie del fruto, excepto en pequeñas áreas verdes cercanas al pedúnculo y a la base.
5El fruto es totalmente amarillo.
6El fruto presenta una coloración amarilla intensa (‘sobremadurez’).

1/ para el mercado fresco se debe cosechar en los estados 3 - 4 y para la agroindustria en 5 - 6.

Fuente: (Ramírez, 2004)

Método de cosecha

Fuente: http://www.radiomundial.com.ve/article/unidad-de-producción-en-yare-recolecta-en-primera-cosecha-430-kilos-de-parchita

El fruto de parchita maracuyá requiere un manejo acorde con su condición y por ello se recomienda el uso de canastas plásticas o cajas recubiertas con papel con capacidad para un máximo de 20 kg de peso.

La recolección es manual, ya que la fruta madura cae naturalmente en el suelo. En los picos de cosecha debe recolectarse hasta cuatro veces por semana para evitar la pudrición del fruto. La colecta debe hacerse en horas de la mañana.

La fruta de parchita se retira de la planta con tijeras dejando 1-2 cm de pedúnculo, con lo cual se evita una mayor deshidratación del fruto durante el trasporte y la cadena de comercialización. Debe cuidarse no golpear el fruto.

Poscosecha y comercialización

Poscosecha

Acopio

Una vez cosechados los frutos de parchita maracuyá, deben ser trasladados al sitio de acopio, para su selección.

Selección

Consiste en eliminar aquellos que sean muy pequeños, los que presenten daños o irregularidades en la superficie, estén defectuosos o en mal estado y los atacados por insectos.

Limpieza

A continuación, se deben limpiar los frutos con toallas y agua de buena calidad.

Almacenamiento

Se colocan las frutas en canastillas en sitios ventilados y se recomienda el empleo de cuarto frío a temperaturas entre 5 °C y 8 °C (Ramírez, 2004). De ser necesario el almacenamiento a temperatura ambiente, se recomienda hacerlo en sitios ventilados y en cestas o canastillas plásticas limpias y apiladas adecuadamente.

Almacenados a temperatura ambiente, los frutos de parchita maracuyá mantendrán su calidad hasta por 1 semana; mientras que en frío pueden mantenerse hasta 1 mes (Romero-Ramírez y González-Mejía, 2012).

Comercialización

A nivel internacional, la parchita maracuyá se comercializa como jugo (14 °Brix) o concentrado (50 °Brix) (Cleves, Jarma, y Fonseca, 2009).

Las pasifloráceas tienen un alto potencial de comercialización, tanto en el mercado interno como en el de exportación. En este último es necesario contar con certificación, en especial para el mercado europeo.

En general, el fruto de parchita maracuyá se transa fresco en los mercados mayoristas, supermercados y pequeños comercios de alimentos o especializados en frutas y hortalizas. El abastecimiento a las grandes ciudades se hace desde los puntos de producción pasando por estos intermediarios.

En cuanto al comercio para su procesamiento industrial, generalmente se negocia de manera directa agroindustria-productor.

El comportamiento del mercado de parchita maracuyá está más determinado por el precio internacional que por el juego de oferta y demanda en los mercados internos (Jaramillo-Vásquez et. al, 2009).

Para el proceso de comercialización de la parchita maracuyá se deben tomar en cuenta los siguientes elementos:

- Volúmenes de demanda
- Canal de distribución
- Frecuencia de entrega
- Embalaje
- Precios de venta
- Exigencias de calidad de los compradores
- Normativa de mercados especializados o para exportación

Tendencias mundiales en producción y/o consumo de la parchita maracuyá

De acuerdo con el último informe Perspectivas Alimentarias de la FAO, la ubicación privilegiada de las tierras tropicales de Centro y Sur América y su proximidad con el vasto mercado de Estados Unidos – importante consumidor de frutas tropicales- debe traducirse en incrementos en la producción y exportaciones de estos importantes rubros.

La perspectiva es que la producción y el comercio mundial de las principales frutas tropicales (mangos, piñas, aguacates y papayas), así como de las secundarias (guayaba, longan, lichi, durian, parchita, rambután y mangosteen) aumente, debido a cambio en las preferencias de los consumidores e incremento en sus ingresos, así como a mejoras en los enlaces de transporte internacional y en la tecnología de carga.

En contraposición, se espera que los efectos del cambio climático actúen sobre la producción de la región, particularmente en el Caribe, donde los pequeños estados insulares son especialmente vulnerables a los efectos destructivos de tormentas tropicales cada vez más frecuentes.
Y para cerrar este artículo…les dejo estas hermosas y apasionantes palabras…disfrútenlas¡¡

Compiladora:

Ing. Agr. Palmira Zambrano

Referencias

Altendorf, S. (2018). Frutas Tropicales Menores: Incorporación de un nicho de mercado. FAO.

Amaya-Robles, J. E. (2009). El Cultivo de Maracuyá Passiflora edulis form. Flavicarpa. Trujillo-Perú: Gerencia Regional Agraria La Libertad.

Ángel-Coca, C., Nates-Parra, G., Ospina-Torres, R., & Melo Ortiz, C. D. (2011). Biología floral y reproductiva de la "gulupa" Passiflora edulis Sims f. edulis. Caldasia, 33(2), 433-451.

Avilan-Rovira, L., Leal-Pinto, F., & Bautista-Arellano, D. (1989). Manual de Fruticultura: Cultivo y Producción (Primera ed.). Caracas, Venezuela: Editorial America.

Cleves, A., Jarma, A. D., & Fonseca, J. (2009). Manejo integrado del cultivo de maracuyá. En D. Miranda, G. Fischer, C. Carranza, S. Magnitskiy, F. Casierra, W. Piedrahíta, & L. E. Flórez, Cultivo, poscosecha y comercialización de las pasifloráceas en Colombia: maracuyá, granadilla, gulupa y curuba (pág. 359). Bogotá, Colombia: Sociedad Colombiana de Ciencias Hortícolas.

García, M. A. (2002). Cultivo de Maracuyá Amarillo. Guía Técnica. (M. A. García Torres, Ed.) San Salvador, El Salvador: CENTA (Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal).

Jaramillo-Vásquez, J., Cárdenas-Rocha, J., & Orozco-Ávila, J. (2009). Manual sobre el cultivo del maracuyá (Passiflora edulis) en Colombia. Palmira, Colombia: Corpoica.

Malavolta, E. (1994). Nutrición y Fertilización de la Potasa y el Fósforo. Brasil: EMBRAPA-INPOFOS.

Ocampo, J., Coppens, G., Restrepo, M., Jarvis, A., Salazar, M., & Caetano, C. (2007). Diversity of Colombian Passifloraceae: biogeography and an updated list for conservation. Biota Colombiana, 8(1), 1-45.

Ramírez, F. (2004). Cosecha y aislamiento del maracuyá para la comercialización. En Curso Teórico Práctico sobre el manejo y cultivo del maracuyá, 17-35. CENIH.

Ramírez-Villalobos, M., Vargas, T., & García, E. d. (2009). Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.). Revista UDO Agrícola, 9(2), 327-332.

Romero-Ramírez, A. C., & González-Mejía, A. (2012). Cultivo de maracuyá (Passiflora edulis f. flavicarpa) establecido con buenas prácticas agrícolas (BPA) en el Centro. Cali, Colombia: Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

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Ulmer, T., & MacDougal, J. M. (2004). Passiflora: Passionflowers of the world. Timber Press.

 

NOTA: Agropedia es una herramienta de Agrotendencia TV para la producción y difusión de conocimiento técnico-agrícola especializado enfocado a optimizar el uso de los recursos y mejorar significativamente el manejo de los sistemas de producción en América Latina. Puedes acceder a la información más actualizada sobre la agricultura en el mundo a traves  de nuestro portal web: Agrotendencia.tv

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