Tamarindo: qué es, para que sirve, beneficios y propiedades

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El árbol de tamarindo (Tamarindus indica L.) se ha plantado extensamente en las regiones tropicales y subtropicales, incluyendo regiones del Caribe, América Central y el norte de América del Sur. Así, este cultivo de crecimiento lento puede alcanzar un tamaño mediano a grande, entre 10 a 25 m de altura, cuyo fruto dulce o ácido es usado principalmente para alimentos y bebidas refrescantes.

Además, es un cultivo rústico, que no requiere de grandes cuidados para dar buenos rendimientos, toma de 5 a 12 años para madurar y producir frutos; también, es de fácil adaptación, resistente a la sequía y no tolera las heladas.

Cabe destacar que este árbol se utiliza en su totalidad de muy diversas formas: como planta de ornato, comestible y en la medicina tradicional. Asimismo, la planta de tamarindo aporta gran contenido de materia orgánica al suelo, por lo que puede recuperar terrenos degradados, mejorando así la fertilidad.

Debido a que tiene la particularidad de ser un árbol alto, el tamarindo puede ser plantado en calles, parques, carreteras, autopistas, brindando así excelente sombra; o también sirve para ofrecer sombra a otros frutales u otros cultivos que necesitan semisombra.

Cultivo de tamarindo: Origen e historia

El cultivo de tamarindo tiene sus orígenes en las sabanas secas del África tropical y está distribuido por todo el continente africano. Sin embargo, algunas fuentes señalan que proviene de países como la India, Etiopía (pueblos indígenas de las sabanas) Sudán, Kenia y Tanzania.

Los primeros en tener conocimiento de las propiedades del fruto y las semillas de ésta planta, fueron los árabes, que introdujeron la especie en Asia y en España. Luego, en el siglo XVI, los españoles distribuyeron el cultivo en América con los cargamentos de esclavos provenientes del oeste de África; así el cultivo proliferó y se esparció en todos los trópicos.

Entonces, fue a partir de la edad media que el fruto se dio a conocer en Europa; ya que gracias a las propiedades alimenticias de sus hojas y su pulpa agridulce, se convirtió en unos de los frutos más utilizados y con poder digestivo de la época.

Árbol de tamarindo

Etimología del tamarindo

En el año 1298 fue descrito por Marco Polo y en 1565 García D’Orta lo describe como un recurso muy valioso. Debido a que el tamarindo es conocido en Europa como “tamarindo de la India”; por ende, su nombre deriva del árabe “tamare” = dátil e “hindi” = indio que significa dátil de la India, siendo este el que le dio origen a su nombre botánico: Tamarindus indica L.

Actualmente la India es el primer productor y consumidor de tamarindo, siendo el fruto una parte esencial para la dieta básica; en particular, utilizado desde tiempos muy antiguos para elaborar diversos alimentos, postres, helados y además hasta un tipo de cerveza.

Por otra parte, el cultivo de tamarindo ha sido plantado y naturalizado extensamente en las regiones tropicales y subtropicales; incluyendo la región del Caribe, América Central (México, Costa Rica, Puerto Rico) y el norte de América del Sur.

Importancia y usos del tamarindo

El tamarindo es un cultivo muy importante, debido a que se utiliza en su totalidad. Es decir, semillas, hojas, madera, frutos, flores, vástago, vaina, corteza, tallo joven, para diversos usos; ya sea como planta de ornato, comestible y en la medicina tradicional.

Cuadro 3. Diferentes usos del tamarindo.

Parte utilizada Usos
Semilla Adhesivo, Comestible, Forrajero, Medicinal.
Hoja Colorantes, Comestible, Forrajero, Medicinal, Ceremonial.
Madera Combustible, Construcción, Implementos de trabajo, Industrial, Maderable, Uso doméstico.
Fruto Comestible, Condimento/especias, Forrajero, Medicinal.
Flor Comestible, Melífera.
Vástago Forrajero.
Vaina Forrajero, Medicinal.
Corteza Medicinal.
Tallo joven Medicinal, Ceremonial.
Toda la planta Insecticida/Tóxica.
Fuente: Montes, et al., 2006.

Composición química del fruto de tamarindo

Las semillas de tamarindo contienen aproximadamente un  63 % de polisacáridos (Xiloglucano) , proteína (16  %) y aceite semisecante (5.5 %); así que pueden ser aprovechadas como alimento ya sean hervidas o tostadas después de quitarles el tegumento.

En cuanto a la pulpa de tamarindo debido a su contenido de ácido tartárico y cítrico, riqueza de vitaminas y un elevado contenido de fibra (Cuadro 4), se utiliza para la preparación de dulces, refrescos, conservas, salsas; incluso como medicina natural para el tratamiento de múltiples enfermedades.

Frutos de tamarindo

Además, es un excelente recurso para la industria debido a que posee diversas cualidades, tales como goma espesante y polisacárido o para la industria textil; puesto que del tamarindo se extraen tintes de color negro, del mismo modo sus hojas se utilizan como forraje para el ganado.

Cuadro 4. Composición química de la pulpa de tamarindo.

Composición química Contenido por cada 100 g de pulpa de tamarindo
Energía 239 kcal
Agua 31,4 g
Proteína 2,8 g
Carbohidratos 62,5 g
Grasa 0,6 g
Fibra 3,0 g
Ceniza 2,7 g
Calcio 74 mg
Hierro 1 mg
Fósforo 113 mg
Tiamina 0,43 mg
Vitamina A 2 µg
Riboflavina 0,15 mg
Niacina 2,1 mg
Fuente: Carmen, S. 2015.

Frutos de tamarindo

Beneficios del consumo del tamarindo

Otras propiedades importantes que posee el tamarindo son las siguientes:

  • Ayuda a prevenir el estreñimiento, ya que gracias a su gran contenido de fibra, sirve como laxante, además gracias a su contenido de fibra.
  • El fruto es un excelente para otros problemas digestivos.
  • Por su alto contenido de calcio ayuda a fortalecer huesos y dientes de forma natural.
  • Disminuye el colesterol antioxidante, ayuda a eliminar toxinas que pueden perjudicar hígado y riñones.
  • Las semillas del tamarindo y su jugo son usadas para lubricar los ojos y curar infecciones oculares.
  • Actúa como antipirético natural, su consumo en forma de infusión (pulpa) ayuda a bajar la temperatura corporal.
  • El uso de la hoja de tamarindo seca, pulverizada y mezclada con aceite vegetal, funciona como pomada para curar afecciones de la piel (quemaduras, rozaduras, heridas).
  • El fruto además de tener cualidades como fungicida y antihelmíntico; también es efectivo contra el dolor de cabeza, resfriados, tos, vómitos, ictericia, hemorroides, hemorragias, inflamación, llagas e hipertensión.

Producción de Tamarindo

La producción de tamarindo es cíclica, con cosechas abundantes cada 2 o 3 años, variando entre 30 y 300 kg por árbol, los árboles pueden producir durante 150 años; sin embargo, los rendimientos disminuyen a partir de los 40.

En la actualidad, el tamarindo es cultivado en 54 países, destacándose por su mayor producción la India con 300.000 t, seguido de México (39.000 t) y Costa Rica (23.000 t). Así, en México, se siembra en diversas zonas tropicales y subtropicales como son: Baja California Sur, Colima, Campe­che, Chiapas, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Morelos y Oaxaca.

En Sur América los productores más grandes son Brasil y Venezuela, aunque se estima que su producción no es tan grande como la del Asia. En cuanto a Colombia, el consumo se da en su mayoría en el departamento de Antioquia y en la región Caribe del país, el área destinada para su cultivo es de solo 5 ha, lo que representa el 0,002 % del área nacional.

Mano sosteniendo una hoja de tamarindo

Taxonomía del tamarindo

Cuadro 1. Clasificación taxonómica del tamarindo Tamarindus indica L.

Clasificación taxonómica
Dominio Eukaryota
Reino Plantae
Phylum Magnoliophyta.
Clase Magnoliopsida (= Dicotyledoneae).
Orden Fabales
Familia Caesalpinaceae
Genero Tamarindus
Especie Tamarindus indica
Fuente: Fundación Charles Darwin, 2022

 Características morfológicas del cultivo de tamarindo

El género Tamarindus es monotípico, es decir, sólo tiene una especie. Además, es un árbol de crecimiento lento, resistente a la acción de los vientos. Por ejemplo, en su máximo desarrollo y en condiciones ambientales normales puede alcanzar alturas hasta 30 m; con una amplitud de copa de 12 m de diámetro y una circunferencia en la base del grosor del troco de 7,5 m.

En cuanto a su corteza se caracteriza por presentar un color gris oscuro y su aspecto es rugoso.

Hojas del tamarindo

Su follaje es frondoso, de color verde brillante y se conforma de hojas pinnadas de 7,5 a 15 cm de largo, cada una con 10 a 20 folíolos opuestos y pares de 1,25 a 2,5 cm, los cuales cierran durante la noche. Por otra parte, las hojas son normalmente perennes, más pueden llegar a desfoliarse levemente en presencia de extremada sequía.

Hojas de tamarindo

Flores del tamarindo

Las flores se agrupan en racimos, que pueden o no estar dispuestos en panículas en el ápice de los brotes, se caracterizan por presentar 4 sépalos de color rosado, que se desprenden al abrir las flores; así como 5 pétalos de color amarillo con rayas naranjas a rojas de 2,5 cm de ancho. Hay que resaltar que esta planta florece en los meses de abril a diciembre.

El fruto de tamarindo

El fruto del tamarindo es una legumbre o vaina suculenta con epicarpio delgado, color canela mate, de superficie lisa o escabrosa, mide aproximadamente entre 5 y 20 cm de largo por 2  o 3 cm de diámetro; también, es algo curvada o recta.

Con respecto al mesocarpio es espeso y carnoso, combinado con fibra. Mientras que, el endocarpio divide el interior del fruto en cavidades que contienen una semilla por tabique, son de forma romboidal, cuadrada o rectangular, achatada de color rojizo brillante; sin albumen, con cotiledones gruesos, carnosos, radícula pequeña y recta.

En general, la vaina del fruto de tamarindo madura 10 meses después de la floración y la fructificación ocurre de abril a diciembre. Por ejemplo, en cultivares americanos se compone de 1 a 8 semillas y en los procedentes de la India hasta 12, permaneciendo envueltas en una capa protectora.

Es importante señalar que la pulpa del tamarindo es una de las sustancias orgánicas más ácidas conocidas; de hecho, contiene de 8 a 12 % de ácido tartárico, de 30 a 40 % de azúcares, 3 % de proteína y cantidades apreciables de vitamina B, hierro y calcio.

Fruto de tamarindo

Requerimientos edafoclimáticos del cultivo de tamarindo

Cuadro 2. Condiciones óptimas de altitud, temperatura, humedad relativa, precipitación y tipo de suelo para el establecimiento del cultivo de tamarindo.

Condiciones climáticas Rango
Altitud    0 a 1200 metros sobre el nivel del mar (msnm)
Temperatura 21 °C  (mínima) a 36 °C (máxima)
Humedad relativa   50 a 100 %
Precipitación 800 a 1400 mm
Tipo de suelo Fluvisol, arenosol, acrisol, andosol.
pH 6 a 7,5
Pendiente 0 – 5 %

Clima para el cultivo de tamarindo

El tamarindo es un cultivo que prefiere los climas tropicales y subtropicales; es decir, se adapta bien a condiciones con climas cálidos, ya sea semiseco o húmedo, prospera muy bien en presencia de lluvias durante la fase de crecimiento y particularmente en la maduración del fruto.

Sin embargo, es importante un clima sin lluvia durante el periodo de desarrollo del fruto, su rango de precipitación oscila entre 800 a 1400 mm por año.

Aunque, la planta de tamarindo, no tolera las heladas en sus primeras fases de desarrollo, no obstante, pueden soportar las sequías. A pesar de que los árboles adultos pueden aguantar bien las lluvias, en zonas con precipitaciones continúas, crecen de manera pobre; por lo general, no producen frutos.

Asimismo, es un cultivo que requiere buena exposición al sol, sus ramas son flexibles pero fuertes, es muy resistente a los vientos y huracanes.

Suelo óptimo para el cultivo de tamarindo

El cultivo de tamarindo próspera en diversas condiciones de suelo, puede crecer desde aluviales profundos con buen drenaje, textura arcillo-arenosa y pH entre 6 y 7,5; hasta pedregosos, calcáreos o en terrenos ligeramente ácidos, relativamente pobres. Siempre y cuando se le garantice una buena fertilización y se disponga de agua para riego en períodos secos.

Dentro de esta diversidad de suelo, también destacan aquellos suelos con alto contenido de sales, en donde este cultivo se desenvuelve de una manera satisfactoria.

Por lo tanto, el tamarindo requiere de suelos ricos en materia orgánica, profundos. Igualmente, los abonos verdes, las plantas de cobertura favorecen la fertilidad del suelo, por lo que resulta muy beneficioso en el desarrollo de esta planta.

Una plántula de tamarindo naciendo en el suelo

Manejo del cultivo de tamarindo

Propagación del tamarindo

La planta del tamarindo se puede propagar por semilla o por injerto; para ello, primeramente se deben seleccionar los árboles madres, que tengan característica de altos productores, frutos de buena calidad, con vainas de 4 a 8 semillas, que estén sanos y no presenten daños mecánicos.

Propagación por semilla

Para este tipo de propagación se preparan semilleros o canteros con altos porcentajes de arena, previamente desinfectados, protegidos del daño de animales; también deben tener acceso a fuentes de agua para su riego.

En tal sentido, la siembra se efectúa colocando las semillas a una distancia de 2 a 3 cm entre sí, y a no menos de 10 cm entre cada hilera, cubriendo finalmente con una capa ligera de arena fina. Además, es necesaria la protección de medias sombras provisionales para conservar la humedad y evitar quemaduras por insolación.

Una vez germinada la semilla, la planta tarda de 8 a 10 días en alcanzar una altura de 3 a 5 cm, la cual es la apropiada para realizar el trasplante al vivero. Con la aplicación de un buen manejo en el vivero, la planta estará lista para sembrarse en el campo definitivo aproximadamente de 12 a 15 meses.

Propagación por injerto

Cuando las plantas han alcanzado una edad de 8 a 12 meses en el vivero, ya están listas para ser injertadas; entonces, deben tener un grosor de 1 cm y el cuello de la planta de 10 a 15 cm.

Con respecto al método de injertación que mejores resultados ha dado en el cultivo del tamarindo, es el de aproximación. Para asegurar las características de la planta madre y el aumento en precocidad, han de preferirse las plantas injertadas.

Si la propagación es con fines comerciales se recomienda la selección de clones por su calidad en cuanto a porcentaje de acidez, de azúcares, contenido de pulpa; así como el tamaño de vainas, número de semillas por vaina, entre otras características.

Una plántula de tamarindo

Siembra del tamarindo

Dependiendo de la disponibilidad del terreno se utilizan los sistemas de marco real o tresbolillo, las distancias de siembra varían entre 10 y 14 m entre plantas. Por ejemplo, en terrenos con topografía irregular es recomendable realizar la siembra utilizando curvas de nivel; mientras que en terrenos planos, antes de hacer distribución de las plantas, es beneficioso efectuar un barbecho profundo.

Fertilización en el cultivo

A pesar de que el tamarindo es un cultivo sumamente rustico, responde muy bien a la fertilización. Por eso, es importante realizar un análisis de suelo antes de efectuar la siembra, para así determinar las formulaciones propias de cada terreno.

Sin embargo, en forma general se establece como plan de fertilización aplicar durante los primeros años aproximadamente 50 g/planta de nitrógeno; para luego aumentar esta cantidad anualmente hasta llegar a los 3,5 – 4,0 kg/planta.

Con respecto al fósforo se aplica en dosis de 30 a 40 g/planta hasta llegar a 2 kg, esto ocurre en el octavo o décimo año; entonces, las deficiencias de elementos menores pueden cubrirse con aspersiones foliares.

Riego del cultivo

Recién trasplantadas las plantas jóvenes de tamarindo en el campo, requieren de una adecuada humedad hasta alcanzar una completa adaptación en el terreno. Luego, las plantas adultas crecen y fructifican con una lámina de riego más distanciada.

Cabe mencionar que el cultivo de tamarindo se adapta a regiones semiáridas del trópico, soportando períodos de sequía.

Poda del árbol

Para un buen manejo del cultivo de tamarindo, es recomendable hacer uso de las técnicas de poda; especialmente en los primeros años de la planta, con la finalidad de suministrarle la arquitectura más adecuada para la vida útil del árbol.

De manera que en árboles de tamarindo en producción, la poda se limita a la eliminación de ramas secas y mal orientadas, garantizando así una buena aireación y penetración de la luz; así se facilita el control de plagas y enfermedades del follaje y el manejo de las cosechas.

A tal fin se aplica la poda de ramas inferiores y de contorno que consisten en cortar los extremos de las ramas que han crecido excesivamente; por otro lado, la poda de raleo comprende la eliminación de ramas intermedias para aligerar copas muy densas.

Árbol de tamarindo

Control de malezas en el cultivo

Las malezas atacan los semilleros y siembras de tamarindo, compitiendo por humedad, luz, nutrientes, entre otros factores, siendo esta competencia mayor en las plantas jóvenes. Razón por la cual en los primeros años se recomienda mantener un buen control de malezas para evitar una demora en el desarrollo del cultivo.

El control de malezas puede efectuarse en forma manual, química o aplicando cobertura vegetal. En el caso del control químico puede hacerse uso de herbicidas de contacto o sistémicos dependiendo del tipo de malezas presente en la siembra.

Cosecha del fruto de tamarindo

Los frutos del tamarindo pueden dejarse hasta 6 meses en el árbol después de su maduración; sin embargo esto ocasionará que el contenido de humedad se reduzca en un 20 % o más, pudiendo presentar ataques de gorgojos barrenadores u hongos que proliferan en la pulpa o mesocarpio del fruto.

Es por ello que, se recomienda efectuar la cosecha cuando el fruto de tamarindo se encuentra en su madurez fisiológica. Por tanto, es importante realizar el sacudido, recogido y despicado del fruto para finalmente proceder a su selección.

En primer lugar, el sacudido consiste en subir al árbol y agitar las ramas, con la ayuda de una vara lo bastante larga y fuerte como para desprender los frutos, evitando dañarlo.

Después de este proceso se recogen los frutos que se encuentran en el suelo, generalmente es realizado con mano de obra familiar.

Seguidamente se aplica el despicado que consiste en quitar la cáscara del fruto manualmente; al aplicar esta técnica se debe tener en cuenta el lavado constante de las manos; debido a que parte de la pulpa de los frutos se adhiere a las manos de los operarios ocasionándoles una fuerte sensación de calor, debido a la acidez que contiene la pulpa.

Selección del fruto

La selección se realiza justamente al momento de recoger el fruto y en el momento del despicado. Así, en esta práctica se descartan los frutos dañados por insectos y hongos, frutos verdes y frutos secos o vanos.

Seguidamente, los frutos sanos se asolean, y se almacenan en lugares secos y aireados. En cuanto a los frutos muy maduros se deben almacenar bajo refrigeración, con la finalidad de prolongar el tiempo de disponibilidad de una pulpa fresca.

Frutos apilados de tamarindo

Rendimiento del tamarindo

Los árboles de semilla crecen lentamente alrededor de 0,5 a 0,8 m/año, mientras que, los árboles por injertos tienden a producir más rápido.

Es importante mencionar que la planta de tamarindo empieza a producir a partir de los 5 años, siendo los rendimientos para esta edad de aproximadamente 0,5 a 2 kg/árbol; luego, a partir de los 30 a 70 años llegan a producir de 150 a 200 kg/árbol/año, o alrededor de 12 a 16 t/ha/año.

Sin embargo, la producción puede variar cada año en función de varios factores, ya sean de tipo agronómico o de orden climático; como las bajas temperaturas que ocasionan el vaneo de las vainas o los vientos fuertes que provocan la caída de las flores.

Control fitosanitario del cultivo de tamarindo

Plagas del cultivo

Las plagas que tienen una mayor incidencia en el cultivo de tamarindo tanto en campo como durante la post cosecha, son los insectos barrenadores de semilla; de hecho, pueden provocar la pérdida de casi la mitad de los frutos.

Para su control se debe realizar la prevención tanto en campo como en almacén. Así, se recomienda eliminar fuentes de infestación mediante la aplicación de cortes de frutos pendientes en el árbol después de cosecha; además de aplicar insecticidas sintéticos de los grupos químicos piretroides u organofosforados.

Otras plagas que barrean los frutos en estado larval son la Lasioderma serricorne y la especie Aphomia gularis que infestan frutos maduros en el árbol y en el almacén.

Una de las plagas más dañinas en la India, es la queresa del tamarindo, que afecta al cultivo en distintas edades de la planta, succiona la savia de brotes, inflorescencias y otros órganos disminuyendo la vitalidad y cosecha.

Enfermedades del cultivo

Cenicilla

Agente causal: Oidium sp.

Descripción: se puede presentar en árboles de tamarindo adultos, en desarrollo así como en plantas en fase de viveros. Aunque la enfermedad infecta los tejidos jóvenes del árbol, no obstante, se observa con mayor frecuencia en brotes tiernos, como foliolos y tallitos.

Por otra parte, esta enfermedad se caracteriza por presentar lesiones de aspecto polvoriento, de color blanco a grisáceo. De forma tal que en ataques severos causa defoliaciones significativas que retrasan el crecimiento de los árboles jóvenes, reduciendo el rendimiento de las plantaciones en producción.

Control: La alternativa más común y eficaz el control químico con fungicidas protectantes, generalmente productos a base de azufre; sin embargo, para obtener mejores resultados, el uso de fungicidas debe ser apoyado con prácticas culturales como: poda, riego, fertilización, inducción de brotes vegetativos, control de malezas.

Además, es importante realizar supervisiones periódicas de la plantación, especialmente durante los meses de julio a octubre; debido a que, en este período es donde se presentan las brotaciones más importantes.

Suelda-consuelda

Agente causal: Loranthus tetrandus

Descripción: Es una planta parásita que vegeta sobre las ramas de otros árboles, y causa una disminución lenta de la producción de los frutos; hasta la completa aniquilación de las ramas afectadas.

Un fruto de tamarindo perforado por plaga

El tamarindo: un cultivo con mucho potencial

El tamarindo es un cultivo que ha tenido un crecimiento significativo; aunque inicialmente era sembrado solo para autoconsumo de los productores, actualmente es cultivado con fines comerciales gracias a todas las bondades que caracteriza a este árbol.

De modo que esto ha originado un desarrollo y evolución socioeconómico, que se vuelve más importante en función del aumento de la demanda; sobre todo por parte de algunas empresas fabricantes de jugos y procesadoras de alimento que utilizan al tamarindo como materia prima.

Asimismo, el tamarindo se ha empleado para rehabilitar sitios donde se han realizado explotaciones mineras, debido a su contribución en la formación de materia orgánica del suelo y a mejorar su fertilidad. Por ejemplo, en la India se utiliza como barrera contra incendios o como barrera rompevientos.

Compilador: Ing. Agr Fernández

Referencias consultadas

Acuña, V. 2003. Estudio Cadenas Productivas Frutas Exóticas M.A.C.I.A. – I.A.S. (En línea) https://docplayer.es/59116783-Estudio-de-la-cadena-de-produccion-de-tamarindo.html#show_full_text. Consultado en Junio 2022.

Carmen, S. 2015. Determinación de paramétros adecuados para la obtención de néctar a partir de tamarindo (Tamarindus indica L.). Tesis de grado. Universidad Nacional de Piura. Perú. 108 p.

Fundación Charles Darwin. 2022. Tamarindus indica L. (En línea) https://www.darwinfoundation.org/es/datazone/checklist?species=555. Consultado en Junio 2022.

Montes, G; Gracía, J; Gómez, J; Serrano, H. 2006. ¿Conocemos al tamarindo? Tamarindus indica L., una planta de usos múltiples. Su propagación y micropropagación. ContactoS 62: 66-70.

López, J. 2008. Litchi (Litchi chinensis) y Tamarindo (Tamarindus indica L.) dos frutales con potencial en México. Monografía. Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro”. México. 48 p.

Orozco, M. 2004. Manejo integrado de la cenicilla del tamarindo en el trópico seco de México. Folleto técnico número 1. INIFAP. México. 18 p.

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Post e infografías del cultivo del tamarindo

Frutos de tamarindo

Frutos de tamarindo

Mano sosteniendo frutos de tamarindo

Frutos de tamarindo

Frutos de tamarindo

Frutos de tamarindo apilado

Frutos de tamnarindo

Frutos de tamarindo colgados de la planta

Dos frutos de tamarindo

Plántula de tamarindo

Hojas y frutos de tamarindo

Jugo de Tamarindo

Semillas de tamarindo

Ramas de la planta de tamarindo

Ramas con frutos de tamarindo

Frutos abiertos del tamarindo

Frutos cerrados y abiertos de tamarindo

Corteza del árbol de tamarindo

Frutos y semillas de tamarindos sobre una mesa

Semillas de tamarindo

Frutos abiertos de tamarindo

Frutos de tamarindo

Hojas y frutos cerrados y abiertos de tamarindo

Hojas y frutos colgando de tamarindo

Galería del cultivo del tamarindo
2 Comments
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Eduardo
24 Días publicado

En el artículo se indica que la semilla de Tamarindo contiene un 63% de almidón, lo cual no es correcto. En análisis realizado en una investigación de la Escuela de Tecnología de Alimentos indica un contenido de 67% de polisacáridos en el endospermo de la semiila (fibra soluble + fibra insoluble). El principal componente de estos polisacáridos es el xiloglucano que tiene propíedades espesantes y gelificantes

Admin
Editora Agropedia 2
22 Días publicado
Responder a  Eduardo

Buenas tardes Eduardo. Muchas gracias por su observación, será tomada en cuenta. Saludos.

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