El Cultivo de Tomate

Indice del artículo

Una herencia prehispánica para el Mundo Antiguo...

"Métodos de cultivo, historia, curiosidades y más, sobre el colorido conquistador de paladares europeos"

El tomate (Lycopersicum esculentum), una hortaliza considerada también un fruto, es en la actualidad, Muy probablemente un ingrediente imprescindible de ensaladas y salsas en un sinfín de platos en muchas culturas de todo el mundo.

Su origen es centroamericano. Y se ha difundido su producción y consumo de tal manera en el mundo; que hoy día en muchos países se ha convertido en un alimento emblema de la cultura y ambiente culinario. Ejemplo de esta impresionante adopción son países como Italia, Francia y el vaticano.

Las producciones mundiales ascienden a más de 177 millones de toneladas. Solamente China se produjo 56 millones de toneladas para el año 2016 según la FAO.

Sus bondades lo asocian con el combate del envejecimiento, contra las enfermedades cardiovasculares y como diurético por excelencia, por la presencia de antioxidantes, hierro (Fe), potasio (K) y sodio (Na).

Agronómicamente, es muy prolífico, pero amerita cuidados especializados para evitar la incidencia de enfermedades de origen fungoso, las cuales se han determinado como las más nocivas para este cultivo.

Delicioso y Nutritivo, pero  ¿Peligroso…?

Origen, Etimología e Historia.

Existen evidencias arqueológicas que demuestran que el tomate verde (Physalis ixocarpa); una especie que produce una fruta ácida y de color verde, que aún se consume en México; fue usado como alimento desde épocas prehispánicas, por los nativos.

Origen

Esto hace pensar que el tomate rojo común; también fue cultivado y usado por los pueblos originarios mesoamericanos desde antes de la llegada de los españoles. Es posible que después de la llegada de los españoles el tomate se cultivara. Consumiéndose más que el tomate verde por su apariencia colorida, y su mayor tiempo de vida después de ser cosechado.

Actualmente hay evidencia de que los mayas y otros pueblos de la región lo utilizaron para su consumo. Y se cultivaba en México meridional, y probablemente en otras áreas hacia el siglo XVI.

Historia

Dentro de las creencias de los pueblos originarios de aquel tiempo se pensaba; que quienes presenciaban la ingestión de semillas de tomate eran bendecidos con poderes adivinatorios.

Cabe resaltar que los tomates grandes y grumosos, son una mutación de una fruta más lisa y más pequeña. Fue originado y alentado (propagado) en la Mesoamérica. Y Smith indica que este es el antepasado directo de algunos tomates modernos cultivados.

La fecha exacta de la domesticación es desconocida. Se estima entre los teóricos del tema, que fue en el 500 antes de Cristo. Ya que al parecer para la fecha hay evidencia de que estaba siendo cultivado en el sur de México.

En Europa, los tomates no se conocieron hasta el contacto con América. Dado que fueron llevados por los españoles, al final del siglo XV. En el resto del Mediterráneo, fue lenta pero muy profunda. Razón por la cual desde el siglo XVIII; es un ingrediente fundamental en la dieta y la cultura gastronómica de los conquistadores.

Los españoles distribuyeron el tomate a lo largo de sus colonias en el Caribe después de la conquista de América. También lo llevaron a Filipinas y por allí entró al continente asiático.

Sin embargo, inicialmente fue un poco difícil su aceptación visual en España. Esto debido a que los primeros frutos que llegaron tenían un gran parecido con el fruto de la belladona; la cual es venenosa.

Etimología

El tomate es originario de los bajos Andes, y fue cultivado por los Aztecas en México 700 años A.C. Éstos lo conocían como xïctomatl, literalmente significa “fruto con ombligo”. Debido a esa palabra azteca "tomatl" los conquistadores españoles lo llamaron "tomate".

Colorido y Versátil… pero Especialmente Nutritivo.

Importancia y Propiedades Nutricionales

Las propiedades nutricionales del tomate resaltan por su riqueza en vitamina C. Además de grandes contenidos de vitamina A y Hierro (Fe). Este último en combinación con la vitamina K genera grandes beneficios para la salud como antioxidante.

La presencia grandes cantidades de antioxidantes y en especial de licopeno, le convierten en un aliado ideal en la lucha contra el envejecimiento; de hecho, muchos cosméticos destinados al cuidado estético, contienen tomate o derivados en su composición. Tiene, además, altos contenidos de fibra, y de Potasio (K) y es bajo en sodio; lo que le concede ciertas propiedades diuréticas únicas.

8 Beneficios para la Salud del Consumo de Tomate

1. El tomate es unn potente antioxidante natural por sus enormes contenidos de Vitamina C y Licopeno.

2. Gracias al Hierro en combinación con la vitamina K, tiene la capacidad de mejorar la circulación sanguínea. Ayudando a controlar los procesos coagulación de la misma.

3. La combinación Hierro y vitamina K del tomate por lo ya mencionado, también contribuye a disminuir problemas cardiovasculares; como el riesgo de infarto miocardio.

4. Ayuda a proteger nuestros ojos de enfermedades degenerativas como la ceguera nocturna entre otras, gracias a la vitamina A.

5. Ayudan a preservar la piel (su brillo y elasticidad), y también la salud de nuestro cabello y dientes.

6. Los tomates poseen un 94,5 % de agua, lo que los convierte en una enorme fuente de hidratación.

7. Por su alto contenido en fibra puede contribuir a la eliminación de problemas de estreñimiento. Y mejorar significativamente el tránsito intestinal.

8. Es un diurético natural, disminuyendo y eliminando problemas de retención de líquidos y favoreciendo una adecuada eliminación de toxinas.

Divinamente Concebida para la Alta Productividad y Rusticidad.

Características Morfológicas y Fisiológicas

El tomate es considerado una planta herbácea perenne cuando es cultivada en sistemas controlados. Aunque en su hábitat natural muy probablemente se comporta como un cultivo anual. Y pueden morir después de la primera estación de crecimiento o cosecha debido a las heladas o la sequía.

Se puede desarrollar de forma rastrera, semi-erecta o erecta. Existen variedades de crecimiento limitado (determinadas) y otras de crecimiento ilimitado (indeterminadas).   

Sistema Radicular

Su sistema radicular se caracteriza por una raíz principal pivotante (que crece unos 3 cm al día hasta que alcanza los 60 cm de profundidad). Simultáneamente se producen raíces adventicias y ramificaciones que pueden llegar a formar una masa densa y de cierto volumen.

Sin embargo, este sistema radical puede ser modificado por las prácticas culturales inadecuadas, como el trasplante desde almácigos. De modo que cuando la planta sufre un trasplante, la raíz pivotante desaparece siendo mucho más importante el desarrollo horizontal; donde las raíces laterales y adventicias crecen tanto como la principal.

Tallo

El tallo suele ser erguido y cilíndrico en planta joven; a medida que ésta crece, el tallo se cae y se vuelve anguloso. Presenta tricomas (vellosidades) en la mayor parte de sus órganos y glándulas que segregan una sustancia color verde aromática.

Este tallo, puede llegar a medir de 40-250 cm. Mostrando ramificaciones abundantes y yemas axilares que por lo general requieren de poda. si al final del crecimiento todas las ramificaciones exhiben yemas reproductivas, estas se clasifican como de crecimiento determinado; y si terminan con yemas vegetativas, son de crecimiento indeterminado.

Hojas

Las hojas son cortas, de tamaño, medio o largas y tipo patata. Son compuestas, se insertan sobre los diversos nudos en forma alterna. El limbo se encuentra fraccionado en siete, nueve y hasta once foliolos. El haz es de color verde y el envés de color grisáceo; su tamaño depende de las características genéticas de la variedad.

Flor

La flor se presenta formando inflorescencias que pueden ser de cuatro tipos; racimo simple, cima unípara, cima bípara y cima multípara, pudiendo llegar a tener hasta 50 flores por racimo.

Se precisan de 56-76 días desde el nacimiento de la planta hasta que se inician los botones florales. La flor está formada por un pedúnculo corto, el cáliz es gamosépalo; es decir, con los sépalos soldados entre sí, y la corola gamopétala.

El androceo tiene cinco o más estambres adheridos a la corola con las anteras que forman un tubo. El gineceo presenta de 2-30 carpelos que al desarrollarse darán origen a los lóculos o celdas del fruto. Las flores son hermafroditas, hipoginas y regulares.

Fruto

El fruto es una baya de color amarillo, rosado o rojo debido a la presencia de licopeno y caroteno; el más común es el rojo en la madurez.

La pulpa contiene una proporción del 33% del peso fresco del fruto. Está compuesto por varios lóculos, consistente de semillas dentro de un pericarpio carnoso desarrollado de un ovario.

Su forma puede ser redondeada, achatada o en forma de pera y su superficie lisa o asurcada; están compuestos de carne (paredes del pericarpio carnoso desarrollado de un ovario). Una variedad comercial contiene alrededor de 150-300 semillas por fruto.

Semilla

La semilla es de diferentes tonalidades en su color, desde el grisáceo, hasta el color paja de forma oval aplastada; tamaño entre 3-5 mm de diámetro y 2.5 mm de longitud, y cubierta de vellosidades. En un gramo puede haber de 300-350 semillas El peso de 1000 semillas es de aproximadamente 2.4.

En producciones bajo invernadero, 1 kg de fruto produce aproximadamente 4 g de semilla (1200 semillas aproximadamente). En campos de producción la regla es: el 1% del peso del fruto es el peso de semilla.

En Estados Unidos para cultivares del tipo determinado, el rendimiento es de 250-400 kg/ha-1 de semilla. En África se reportan rendimientos de 10 a 50 kg·ha-1. El peso de mil semillas producida en condiciones de invernadero es de 3.3 g en cultivares de tipo determinado y el peso en campo es de 2.5 g.

La Conceptualización de Versatilidad hecha Planta

Taxonomía, Ciclo de Vida y Velocidad de Crecimiento

El tomate es una especie dicotiledónea pertenecientes a la familia de las solanáceas. Esta familia, es una de las más grandes e importantes entre las angiospermas; comprendiendo en total unas 2,300 especies agrupadas en 96 géneros.

CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA

De acuerdo a Hunziker (1979), la taxonomía generalmente aceptada del tomate es:

CLASIFICACION TAXONOMICA
Reino Plantae
División Magnoliophyta
Clase Magnoliopsida
Sub-Clase Asteridae
Orden Solanales (Personatae)
Familia Solanaceae
Sub-familia Solanoideae
Tribu Solanae
Genero Lycopersicum
Especie esculentum
Nombre científico Lycopersicum esculentum

 

El crecimiento de la planta de tomate puede ser determinado; las cuales son plantas cuyos tallos principales y lateral detienen su crecimiento después de un determinado número de inflorescencias, según la variedad.

Son de porte bajo y compacto y producen frutos durante un periodo relativamente corto. Su crecimiento se detiene después de la aparición de varios racimos de flor con la formación de un último racimo apical. La cosecha puede realizarse de una a tres veces durante el ciclo de cultivo.

Por otra parte, pueden ser de crecimiento indeterminado, donde sus tallos principal y lateral crecen en un patrón continuo; siendo la yema terminal del tallo la que desarrolla el siguiente tallo. La floración, la fructificación y la cosecha, se extienden por periodos muy largos. Por lo que son usualmente cultivadas en invernaderos o casas sombra con tutoreo.

Poseen condiciones adecuadas para un crecimiento continuo, dado que forman hojas y flores de manera ilimitada. La aparición de flores en los racimos y su grado de desarrollo son escalonados; las primeras flores del racimo pueden estar totalmente abiertas. Mientras que las últimas aún no se abren.

Las variedades indeterminadas son destinadas para mercado fresco, cosechándose en forma manual. Por su parte, las variedades determinadas, son para fines industriales; por lo cual se cosechan generalmente en forma mecanizada.

Siendo importante la uniformidad del cultivo y de la fruta (tamaño y madurez). La duración del cultivo suele ser más larga en variedades indeterminadas (invernadero). Abarcando entre 150 – 300 DDT (días después del trasplante). A diferencia de los tomates para fines industriales (aire libre); cuyo período dura entre los 90 a 150 DDT.

PARÁMETROS DE ADAPTACIÓN

El tomate, aunque se produce en una amplia gama de condiciones de clima y suelo, el tomate prospera mejor en climas secos con temperaturas moderadas. Su rusticidad asociada a nuevas variedades permite el cultivo en condiciones adversas.

Insolación

El tomate es un cultivo que no lo afecta el fotoperíodo o largo del día, sus necesidades de luz oscilan entre las 8 y 16 horas luz al día.

Temperatura

Los rangos para un desarrollo óptimo del cultivo oscilan entre los 28 - 30 º C durante el día y 1 5 - 1 8 º C durante la noche. Temperaturas de más de 35 º C y menos de 10 º C durante la floración provoca caída de flor y limitan el cuajado del fruto aunque existen materiales genéticos que cuajan a altas temperaturas.

A continuación, algunas temperaturas claves durante el desarrollo del tomate:

TEMPERATURA Y SUS EFECTOS SOBRE EL DESARROLLO
Detiene su desarrollo 10–12°C
Desarrollo normal de la planta 18–25°C
Mayor desarrollo de la planta 21–24°C

 

TEMPERATURAS OPTIMAS DEL TOMATE
Germinación óptima 25–30°C
Desarrollo Diurna 23–26°C
Nocturna 13–16°C
Floración Diurna 23–26°C
Nocturna 15–18°C
Maduración 15–22°C

Humedad Relativa

La humedad relativa óptima para el cultivo de tomate oscila entre 65 - 70 %; dentro de este rango se favorece el desarrollo normal de la polinización, garantizando así una buena producción.

La exigencia del tomate en cuanto a la humedad del suelo es media, influye sobre todo en el crecimiento de los tejidos, transpiración, fecundación de las flores y desarrollo de las enfermedades criptogámicas, siendo preferibles humedades medias no superiores al 50%, y suelos no encharcados.

Los periodos críticos de humedad en las plantas de crecimiento determinado son: después del trasplante, poco consumo de agua; en floración e inicio de fructificación, gran demanda de agua; en la etapa de maduración de fruto, poco consumo de agua. La disponibilidad de agua, también puede afectar la formación de flores y posteriormente la disminución de frutos. La media del número de flores por racimo, decrece cuando disminuye el suministro de agua.

Al reducirse el 25% de la disponibilidad de agua que el cultivo demanda por evapotranspiración, se llega a reducir en un 40% y hasta 90% el número de flores formadas dependiendo del cultivar, y se produce un estrés severo causando efectos negativos. Resh (1993), menciona que se ha demostrado que una humedad relativa del 70% es la mejor para la polinización, “cuajado” de fruto y posterior desarrollo de éste.

Humedad del ambiente mayor de 70% disminuye la posibilidad de que se transfiera suficiente polen al estigma. Por otro lado, humedad demasiado seca (humedad relativa inferiores al 60 – 65%) causa la desecación del polen.

Suelos

El suelo provee cuatro necesidades básicas de las plantas: agua, nutrientes, oxígeno y soporte. Los suelos aptos para cultivar tomate son los de media a mucha fertilidad, profundos y bien drenados. Pudiendo ser franco-arenosos, arcillo arenosos y orgánicos. En el caso del tomate y particularmente en los cultivos de invernadero pueden usarse diferentes tipos de sustratos, capaces de cumplir esas funciones.

El pH del suelo tiene que estar dentro de un rango de 5 .9 - 6 .5; para tener el mejor aprovechamiento de los fertilizantes que se apliquen.

La rusticidad de la planta de tomate, permite que sea poco exigente a las condiciones de suelo. Sin embargo, debe tener un buen drenaje. De aquí la importancia de un suelo con alto contenido de materia orgánica. En suelos arcillosos y arenosos se desarrolla con un mínimo de 40 cm de profundidad.

Situación similar respecto a la salinidad tanto del suelo como del agua de riego, incluso en suelos enarenados; es el presentar conductividades superiores a 3 dS/m (técnica que reduce evapotranspiración al disminuir el movimiento del agua por capilaridad).

Altitud

El tomate puede cultivarse desde los 20 a los 2000 msnm, tomando en cuenta la capacidad de adaptación de cada variedad o híbrido.

A continuación, se presenta un resumen de los parámetros de adaptación estándar para el cultivo del tomate:

PARAMETRO DE ADAPTABILIDAD Y RANGO DE ADAPTACION
Piso altitudinal 20-2000 msnm
Temperatura (Optima) 30° C (Depende de la Var.)
Rango (Máximo y Mínimo) 16-32° C
Humedad relativa 60-70 %
Ph Suelo 5,9-6,5 (Depende de la Var.)
Textura Suelo F, Fa
Fotoperiodo 08-16 h/día
Precipitación optima Entre 1.5 – 2 mm/dia
 Topografía 0-40% Deseable

PARÁMETROS DE PRODUCTIVIDAD

Por ser un cultivo tan diversificado y cosmopolita, el tomate se produce en una gran cantidad de países por todo el mundo. Las cifras oficiales encontradas en FAOSTAT, indican que para el año 2016 China  producía 999.312 Has; lo que representa un 30 % de la producción mundial. Otros países que resaltan en producción de este rubro son India 760,000 has y Nigeria con 574,441; 23 y 17 % respectivamente.

Igualmente, las mayores producciones en toneladas a escalas a escala mundial se les adjudican a China; con 56.308.914 Ton, seguidos de India con 18.399.00 Ton y EEUU con 13.038.410.

Por otro lado, los mayores rendimientos no les pertenecen a los mayores productores de acuerdo a la FAO; donde los Países bajos, Bélgica y Reino Unido. Que recientemente repuntan en ese aspecto, llegando alcanzar hasta 507 toneladas por hectárea (Países bajos).

¿COMO PRODUCIR TOMATE?

En este apartado, enfocaremos principalmente los sistemas de cultivo a campo abierto, y los aspectos

Semillero

El cultivo del tomate inicia con el establecimiento de un semillero, también conocido como almácigo, el cual es un espacio acondicionado para que las semillas germinen en condiciones controladas y prepararlas para el trasplante.

En el caso del tomate, el semillero puede ser establecido en recipientes (vasos y bandejas); adecuados para depositar las semillas, en condiciones óptimas de luz, temperatura, fertilidad y humedad. A fin de obtener una mejor emergencia desde su primera etapa de desarrollo hasta su trasplante al campo.

Durante el desarrollo del semillero, el monitoreo de las plántulas es fundamental; por ser el periodo donde aparecen las primeras plagas y enfermedades. Los problemas más serios que se presentan son las enfermedades virales transmitidas por la mosca blanca. De ahí la importancia de obtener plántulas sanas.

Para germinar las semillas en muchas ocasiones se usan las cámaras de germinación. Las cuales permite una germinación uniforme y un excelente control de plangas y enfermedades. Esto debido a que tanto la planta como el sustrato permanecen bien tratados a nivel fitosanitario; y las condiciones de humedad estables.

Sin embargo, es necesario mantener un monitoreo exhaustivo y constante de las mismas. Debido a que un mal manejo de la técnica, puede generar una elongación indeseada. Emergiendo la planta antes de ser retirada de las cámaras de germinación. O formando plantas raquíticas al no activarse fotosintéticamente a tiempo y gastar las reservas de la semilla.

En el caso del tomate se estima que el tiempo adecuad de germinación en la cámara es de entre 3 y 6 días; pero esto puede variar por condiciones de temperatura y la variedad del material utilizado. Si se prolonga más de allí, de seguro tendremos los problemas ya mencionados; tal y como se evidencia en la foto.

En general, se utilizan bandejas de 53 a 200 conos o celdas. Se recomiendan bandejas de 53 a 128 conos, con un volumen por celda de 37 a 28 cm3. Las bandejas de 53 orificios permiten mayor desarrollo radicular y del follaje. Sin embargo, incrementan los costos por plántula, porque requieren mayores cantidades de sustrato por celda.

La selección del tipo de bandeja dependerá del tamaño y la calidad finales deseados de las plantas; del costo de la bandeja y del tipo y costo del sustrato.

En algunos casos, no se disponen de las bandejas antes mencionadas, principalmente para pequeños agricultores. En estos casos, el espacio donde se desarrollan las plantas son pequeñas áreas de arena cernida mezclada con los sustratos; generalmente techados son popularmente más conocidos como almácigos. En este tipo de semillero.

Los cuidados deben ser más exigentes; por la elevada exposición de las plántulas a las condiciones ambientales. Ademas el estress causado a la planta al ser arrancada del suelo o sustrato para el trasplante es muy alto; por esto es el menos recomendado.

Un sustrato nutritivo y estructurado es esencial en la elaboración del semillero. Deben servir de soporte a la planta, ser livianos, tener un alto porcentaje de espacio poroso (80 %); una elevada capacidad de retención de la humedad, una buena aireación y un drenaje apropiado. Además de una baja tendencia a la compactación y ser libres de patógenos, semillas y malezas.

Los sustratos más utilizados son el compost, el humus o lombricompost, la cascarilla de arroz, la fibra de coco, el aserrín y la turba o peat most.

Bandejas de Germinación

Una vez realizada la siembra, las bandejas son colocadas en cuartos oscuros, de etiolación o germinadores. El tiempo que se mantienen en oscuridad ronda los cuatro o cinco días, a fin de que la semilla germine. Otra alternativa común y que brinda resultados similares es cubrir las bandejas con un plástico negro; que es removido cuando inicia la emergencia de las plántulas.

La semilla germina en promedio de cinco a ocho días después de la siembra. Sin embargo, la germinación depende de la calidad de la semilla (vigor); en la que influye la temperatura (óptima de 16 °C a 28 °C) y la humedad del sustrato (capacidad de campo).

Las plántulas poseen tejidos tiernos y efectúan una gran actividad fotosintética. Por lo que son sensibles a los cambios bruscos de temperatura y humedad; lo que amerita tener cuidados máximos.

Estas condiciones se pueden controlar mejor en un invernadero. La disponibilidad de agua es muy importante; debido a que las semillas y las plántulas requieren riegos cortos, pero frecuentes. Realizados preferiblemente por aspersión cuando no se cuenta con goteo o micro aspersión.

El área de los semilleros debe estar iluminada, libre de sombras y protegida de vientos fuertes que puedan provocar volcamientos o intensificar la transpiración; hasta el extremo de producir quemaduras o marchitamiento de las plántulas.

La estructura debe ubicarse de este a oeste, para que las plantas reciban la máxima iluminación solar; y no se vean afectadas por los cambios bruscos de temperatura que se producen entre el día y la noche.

Cuando llegue la hora del trasplante, se realiza lo que se conoce como endurecimiento de la planta. El cual consiste en reducir las aplicaciones de agua de riego y fertilizantes una semana antes de que las plántulas sean trasladadas al campo; para así, controlar el crecimiento de las plántulas, endurecer los tejidos para su mejor adaptación y acelerar el desarrollo de las raíces.

Preparación del suelo para el trasplante

La preparación del suelo es una práctica importante para el crecimiento, desarrollo de las plantas y la producción de tomate.

Las prácticas de preparación del suelo comprenden principalmente el pase de rastra para remover la capa superficial del suelo a profundidades que alcanzan los 40 cm. Esta práctica ayuda a incorporar rastrojos de cultivos anteriores, destruir malezas, retener humedad y mejorar la eficiencia de la fertilización.

Debe realizarse cada vez que se establece el cultivo en el campo. En algunos casos se puede aplicar un subsolado para romper las capas compactadas del subsuelo, producto del paso de la maquinaria, pero es muy variable y requiere de evaluación, lo que ayuda al mejor desarrollo de las raíces.

En ocasiones se utiliza en encamado. Que consiste en generar en el suelo una cama o mesa de tierra en donde se sembrara el tomate; con la finalidad de que la planta no esté en contacto con la humedad del suelo y evitar pudriciones. Esta cama debe tener un alto aproximado de 40 cm y una separación de aproximadamente 40 cm también. Su ancho puede variar entre los 40 y 60 cm dependiendo de lo que se quiera.

Características de los  Sistemas de Producción de Tomate

Sistema Tradicional a Campo Abierto

El cultivo del tomate se ha diversificado en varios sistemas de siembra, lo cuales van a depender de los recursos y el nivel técnico del agricultor. Los sistemas pueden ser a campo abierto donde se expone al tomate a las condiciones medioambientales directamente; tradicionalmente se usa riego por inundación (particularmente riego por surcos) y requiere Gran cantidad de mano de obra no especializada para diversas labores.

En esta modalidad el tomate es generalmente un monocultivo sembrado en camellones o en camas; donde sólo se produce el tomate. Aunque también puede haber asociación con otros cultivos, como es el caso del café. Y sus rendimientos son por lo general bajos entre 20 y 30 ton/Ha.

Sistema de Cultivo Semi-protegido

Los sistemas Semi-protegido, se hacen a campo abierto. Sin embargo, por lo general se usa toda la tecnología que le productor puede obtener para aumentar los rendimientos. Lo que incluye semillas hibridas altamente rendidoras (en ocasiones politizada), riego por goteo, uso de cámaras de germinación y fertirriego. Además de las técnicas de acolchado, uso de bandejas en sistemas de producción de plántulas, uso de productos biológicos etc.

Su uso es común en siembras de tomate durante la época lluviosa, con el fin de reducir los problemas de enfermedades fungosas y bacterianas.

Sistema de Cultivo en Invernaderos

Por último, está el cultivo totalmente protegido El cual consiste en la siembra del cultivo en invernaderos o casas de cultivo. Puede efectuarse con estructuras de bajo costo y poco sofisticadas o en invernaderos más complejos y con ambientes altamente controlados. Este sistema permite la siembra en cualquier época del año; y el producto que genera es de mejor calidad que el obtenido a campo abierto.

Se caracteriza, por un elevado nivel de control sobre todas las condiciones que determinan la productividad de la planta; alcanzando rendimientos que varían entre 130 y 250 ton/Ha.

Esta superioridad del sistema protegido a nivel de rendimientos, sin embargo, amerita una elevada inversión inicial; que debe considerarse cuidadosamente en la elaboración de los costos de producción. Así como la disponibilidad de un seguimiento técnico altamente especializado.

¿Qué sistema de producción Utilizar?

Las ventajas de cada sistema de siembra se pueden ver en los rendimientos que se han calculado para cada uno. Los rendimientos mundiales promedio que se han obtenido para el sistema protegido asciende a 102.289 Kg/Ha en comparación a los que se pueden conseguir a campo abierto que en promedio son de 25.176 Kg/Ha. cuando se establece el cultivo en condiciones de secano. O 75.242 Kg/ha cuando se establece en condiciones bajo riego a campo abierto.

Con los sistemas semi-protegidos bien manejados pueden alcanzarse rendimientos de entre 70 y 80 ton/Ha en ocasiones se pueden alcanzar incluso 100 ton/Ha.

Siembra

Una práctica común es el acolchado del campo de siembra. La técnica consiste en utilizar materiales como pasto picado o plástico para cubrir el suelo. El pasto picado es empleado en época seca para mantener una buena humedad en el suelo. El acolchado más comúnmente utilizado en el país es el plástico negro-plata.

Cuando se emplea acolchado de plástico, también se utiliza fertirriego por goteo. El plástico mide 1,20 m de ancho, tiene un grosor de 80 o 100 micras y debe colocarse de manera que no queden bolsas de aire entre él y el suelo.

Entre las ventajas de esta práctica se incluyen la reducción de la aparición y la proliferación de malezas; el aumento en la temperatura del suelo, que genera la precocidad de la cosecha e incrementa los rendimientos; el ahorro de agua; la disminución de la compactación del suelo, que hace que este permanezca suelto y bien aireado; la conservación de la humedad del suelo; la reducción de la evaporación y la lixiviación de los fertilizantes; y la evitación del contacto de los frutos con el suelo.

Trasplante

Es un proceso mediante el cual las plántulas del semillero pasan a su lugar definitivo, sea al campo o al invernadero. Se realiza aproximadamente entre veinticinco y treinta días después de la siembra, de acuerdo con la calidad y el vigor de la planta.

El almácigo debe ser transportado del vivero al campo durante las horas frescas de la mañana o después de las tres de la tarde y debe ser colocado en un sitio sombreado, para evitar la desecación y la deshidratación de las plántulas.

En el campo, ya preparados los surcos, se hacen los hoyos, asegurándose de que queden en línea recta y de que tengan un tamaño ligeramente mayor al volumen ocupado por el recipiente que contiene la planta que se va trasplantar. Si el terreno está muy seco, se hace un riego previo.

Seguidamente, se coloca el fertilizante, evitando el contacto con el sistema radical de las plántulas, lo que asegura su sobrevivencia y rápido crecimiento. El fertilizante granulado se sustituye por fertilizantes solubles en agua cuando se emplea fertirriego. Las plántulas se colocan en los hoyos y se les adiciona tierra a 2 cm o 3 cm de la base de la plántula, lo que facilita el crecimiento de las raíces.

Las recomendaciones para realizar el trasplante son: hacerlo en horas de la mañana, efectuar un riego previo al almácigo y al terreno de siembra para que las plantas dispongan de humedad suficiente, evitar el trasplante de plantas con coloración púrpura o deficiencias en las hojas, utilizar plantas que cuenten con un buen desarrollo radical y se encuentren libres de plagas o enfermedades.

Manejo de la planta

El desarrollo de la planta de tomate amerita de un manejo particular, como en otros cultivos, donde tanto la densidad de los frutos como de su peso, pueden hacer romper el tallo o hacerlo caer al suelo, donde los mismos pueden estar más expuestos a plagas y enfermedades.

Para evitar esto, se aplica lo que se conoce como tutorado, el cual consiste en instalar un soporte a la planta para un mejor manejo del cultivo y poder obtener frutos de calidad y esta actividad se realiza de preferencia después del trasplante.

Así mismo se puede instalar un sistema de espaldera vertical es el más utilizado; la planta es guiada por 3 ó 4 hiladas de alambre o pita nylon; es utilizado en cultivares de crecimiento indeterminado.

El Aporque

Otra actividad que se aplica durante el manejo es el aporco, aporque o aporcado. Este se realiza entre los 25 y 35 días después del trasplante generalmente en cultivos a campo abierto; con esto se logra mayor fijación de las plantas al suelo y ayuda a eliminar malezas. Durante el ciclo del cultivo pueden realizarse dos o tres aporcos.

 

La Poda

Existen diferentes tipos de poda necesarios en un cultivo de tomate si se desea tener frutos sanos y bien desarrollados. Entre ellas están:

Poda de brotes

Se realiza para eliminar brotes axilares y así evitar la pérdida de energía y nutrientes hacia esas locaciones, estos componentes serán redireccionados y trasloados para ser aprovechados en los procesos de floración y fructificación.

Poda del follaje

También llamada poda de mantenimiento, se realiza para eliminar hojas y favorecer la aireación de la planta; evitando así la incidencia de enfermedades en el follaje y favoreciendo un equilibrio adecuado entre la biomasa del follaje, y los procesos de fecundación y el desarrollo de los frutos.

Este tipo de poda se realiza en las hojas que se encuentran cercanas al suelo, por debajo del primer racimo floral. Continuando luego hasta una altura de 0.35 a 0.40 m. La práctica debe hacerse con mucho cuidado, para evitar eliminar hojas en exceso.

Poda apical

Se realiza con el objetivo de detener el crecimiento vertical en las variedades indeterminadas, y lograr con ello una mayor precocidad en la producción de frutos. Esta poda puede variar según las características del cultivar; pero generalmente se realiza entre el 6to y el 8vo racimo floral, en el meristemo apical de la planta.

Riego y Drenaje

Suplir las necesidades hídricas del cultivo, durante todas sus etapas fenológicas es esencial. El agua se debe aplicar en la cantidad necesaria, la calidad requerida y en el momento oportuno.

Determinar las demandas de agua de un cultivo como el tomate dependerá de las condiciones ambientales, del sistema de cultivo y del requerimiento especifico de la variedad utilizada. Entendiéndose esta demanda como la evapotranspiración del cultivo.

Por lo que es primordial medirla o estimarla para contar con un monto cercano a la demanda real y aplicar el agua que realmente necesite el cultivo, maximizando y así el aprovechamiento de este valioso recurso, especialmente en condiciones donde la disponibilidad de agua es limitada.

Uno de los métodos de riego más usado en campo abierto es el riego por gravedad, sin embargo, en los últimos años el riego por goteo ha tomado bastante auge como una alternativa para los cultivos hortícolas entre ellos el tomate.

En el sistema de riego por goteo, se debe tomar en cuenta el diseño hidráulico del sistema de bombeo y las condiciones prácticas del lugar donde se instale el sistema.

El intervalo de riego para el sistema de riego por goteo se calcula diariamente, pero puede variar de 2 - 3 días en suelos livianos, y de 3 - 5 días en suelos pesados, dependiendo de las condiciones agroclimáticas de la zona y de las ventajas que podríamos ganar al variar el número de días en la aplicación del riego.

NOTA: Una de las grandes ventajas del sistema de goteo es la eficiencia en la aplicación del agua, por lo que con pequeñas fuentes del vital líquido se puede establecer este cultivo.

De acuerdo con el tipo de suelo donde se establezca, así será el intervalo de riego. Antes de establecer la plantación se recomienda realizar un riego de saturación hasta la profundidad que alcanzarán las raíces. Cuando existen problemas por el abastecimiento de agua debido a la carencia, exceso o variación brusca pueden presentarse las siguientes sintomatologías en el cultivo.

Síntomas de Problemas Relacionados con el Riego

Excesos de agua

  • Frutos verdes y maduros se rajan debido a la turgencia de las células.
  • Mayor susceptibilidad a enfermedades fungosas y bacterianas.
  • Excesivo crecimiento apical y poco desarrollo del tallo (grosor).

Deficiencias de agua

  • Caída de frutos y flores
  • Coloración amarilla a violáceas Se detiene el crecimiento vegetativo, específicamente en puntos apicales y en el fruto.
  • Necrosidad en puntas de hojas y extremos apicales.

Abono y Fertilización

Se recomienda hacer análisis químico del agua y del suelo. Esto es importante en el programa nutricional, ya que determina la capacidad de suministro de nutrientes para la planta.

Con la adecuada interpretación de estos análisis, se pueden diagnosticar los aportes necesarios, así como las deficiencias y/o toxicidades de cada nutriente. Por tanto, se considera un paso esencial para la formulación de recomendaciones de manejo.

Dependiendo de la variedad de tomate a sembrar y del tipo de manejo, así serán las demandas nutricionales.

Sin embargo, en forma general, los requerimientos nutricionales de un cultivo de tomate bajo los sistemas campo abierto y semi-protegidos, son aproximadamente los siguientes:

REQUERIMIENTOS APROXIMADOS DE FERTILIZACION
--------------------------------------------------Kg/Ha------------------------------------------------
N P K Ca Mg S
150 200 275 150 25 22

El orden de extracción de nutrientes por la planta de tomate en forma decreciente es K, N, Ca, S, Mg y P.

Para ejemplificar una adecuada fertilización, a continuación, se exponen unas algunas alternativas, bajo las siguientes premisas: suelo con pH menores a 5.5, textura franco arcilloso, fósforo menor de 12 ppm (suelo pobre):

Primera alternativa.

  • Al trasplante: aplicar 341 kg/ha de fórmula 15-15-15.
  • A la floración: aplicar 227 kg/ha de nitrato de calcio.
  • A la formación de frutos: aplicar 130 kg/ha de urea.
  • Después de la primera cosecha: aplicar 130 kg/ha de nitrato de potasio (13 0-46).

Segunda alternativa

  • Al trasplante: aplicar 259 kg/ha de fórmula 16-20-0.
  • A la floración de frutos: aplicar 259 kg/ha de fórmula 15-15-15.
  • A la formación de frutos: aplicar 195 kg/ha de urea.

Tercera alternativa

  • Al trasplante: aplicar 195 kg/ha de fórmula 18-46-0.
  • A la floración: aplicar 195 kg/ha de nitrato de amonio calcáreo.
  • A la formación de frutos: aplicar 162 kg/ha de nitrato de potasio (13-0-46).
  • Después de la primera cosecha: aplicar 97 kg/ha de urea.

Cuarta alternativa

Control de malezas

El manejo de malezas es imprescindible para cualquier cultivo, y el tomate no es la excepción, ya que éstas compiten por los nutrientes con el cultivo y pueden representar un problema y mermar los rendimientos.

Entre las malezas que tienen una importante influencia en el cultivo del tomate están la Blechum pyramidatum, Commelina difusa, Bidens pilosa, Eclipta alba, Mimosa púdica L., Digitaria sanguinalis L., Cynodon dactylon L., Cyperus rotundus L., Amaranthus spinosus L, Rottboellia cochinchinensis (Lour) W.D.

Su combate puede ser cultural o químico. Culturalmente se realizan las deshierbas con azadón, moto guadaña o machete, comunes en fincas pequeñas. En la época lluviosa las deshierbas son más frecuentes porque las malezas crecen más rápidamente que en la época seca.

También se pueden usar diferentes técnicas como la siembra de multicultivos, el aumento de la densidad de siembra, el empleo de una variedad precoz y de crecimiento rápido, para que escape de la competencia de las malezas, o de coberturas vivas para reducir nichos disponibles para las malezas.

El riego por goteo es localizado y favorece al cultivo, aunque no a las malezas También se  puede efectuar el trasplante de tomate con treinta días de ventaja del cultivo ante las malezas presentes en un lote.

Para los controles químicos se pueden utilizar herbicidas selectivos o quemantes, de los cuales hay una gran variedad en el mercado.

Variedades Comerciales

Hasta la fecha se han identificado más de 10.000 incluso 25.000 variedades diferentes de tomate a lo largo de la historia, que difieren en tamaños, formas y colores. La siembra y/o producción de cada una dependerá de los que decida el productor; ya que algunas son ideales para el consumo fresco, pero otras para la agroindustria, y los métodos para producirla pudieran ser diferentes entre una y otra.

Entre las más conocidas se encuentran:

Applause

Variedad que se caracteriza especialmente por el color rojo intenso de sus tomates, que son de un tamaño medio y de sabor suave.

Angela

Variedad que da frutos fuertes, con la piel gruesa y carnosa, y de sencilla conservación. Es frecuente ver sus ramas a rebosar de tomates, pudiendo albergar cada racimo entre 8 y 10 frutos.

Tomate Pera o Perita

también llamado tomate romano o tomate lágrima, es una subespecie de tomate que se caracteriza por su sabor suave y dulce, y de forma similar a la pera.

Baladre

Frutos redondeados de tamaño considerable y de piel lisa y fina.

Bella rosa

Alberga matas de gran producción que elaboran tomates grandes, de un color rojo brillante, casi esférico y muy resistente a plagas y enfermedades.

Carbón

Comprende plantas vigorosas y altas, de alrededor de metro y medio, cuyos frutos se caracterizan por su color tirando a púrpura, y por su textura jugosa y sabor dulzón.

Cherry

Es una variedad que está muy de moda actualmente, siendo perfecta para su uso en fresco, en ensaladas y guarniciones. Cada racimo puede desarrollar alrededor de 12 tomates, cuyo tamaño es sólo algo mayor que el de una cereza.

Ciruela negro

Variedad que engloba plantas de crecimiento considerable y buena producción de frutos, los cuales se caracterizan por su forma ovalada y su alta calidad gastronómica.

Colgar en rama

Como su nombre indica, forma racimos perfectos para colgar de tomates rojos anaranjados, tamaño mediano y algo aplastados.

Corazón de buey

Llamado así por la forma acorazonada de sus frutos, que se caracterizan también por tener un buen tamaño y un color rojo bastante llamativo. Es sabroso, de pulpa abundante y carnosa y tiene pocas semillas.

Tomate de árbol o de jardín

Es una variedad abundante en cultivos informales. Es poco comercial, y poco se usa para hacer ensaladas, sin embargo, es excelente nutricionalmente y muy valorado en la elaboración de jugos.

Sobre la Cosecha y Post-cosecha del Tomate 

Uno de los momentos más críticos en este cultivo es la cosecha. Ya que dependerá de la pericia del agricultor; detectar el punto ideal donde el fruto ha alcanzado la madurez fisiológica y del destino que tenga el fruto.

Si el fruto ira a la agroindustria, se cosecha en forma mecanizada una sola vez por ciclo o como máximo 2 veces, mientras que si es para el consumo fresco pueden hacerse más de 10 cosechas por ciclo. Convirtiéndose en un proceso prolongado.

En el caso de invernaderos con plantas de crecimiento indeterminado puede durar más de un mes; durante el cual se extraen los frutos permanentemente.

Por ejemplo, existen híbridos acuosos cuyo destino será la agroindustria, en contraste con otros, que son más firmes, que se emplearán en el consumo directo o fresco.

La cosecha para el consumo fresco se lleva a cabo manualmente, siendo la persona que cosecha quien decide si el fruto ha alcanzado la madurez necesaria para ser cosechado. Para ello el cosechador debe saber si el fruto alcanzó la madurez fisiológica y comercial.

La madurez fisiológica es la etapa del desarrollo de la fruta en que se produce el máximo crecimiento y maduración. La madurez comercial valora las condiciones del fruto requeridas por un mercado. Puede no guardar relación con la madurez fisiológica y puede ocurrir en cualquier fase del desarrollo o envejecimiento.

El grado de madurez del fruto para el consumo fresco es cuando la superficie de la fruta es aún un 100 % verde, pero con cambios del tono y con estrella beige en el ápice floral. Debe disponer de buena firmeza, a fin de que soporte el manejo desde que se cosecha hasta que llegue al consumidor.

La firmeza del fruto es una de las consideraciones más importantes y sirve para evaluar la calidad y su potencial en términos de transporte y almacenamiento. A medida que el fruto madura, resiste menos los daños mecánicos. Normalmente, cuando cosechan el fruto, los agricultores eliminan el cáliz y el pedúnculo.

Un punto importante es que la cosecha debe ir acorde con las exigencias del mercado, considerando las variedades o híbridos sembrados para su consumo fresco. Las frutas se pueden cosechar desde su etapa verde-madura hasta las etapas de coloración completa. El periodo de cosecha varía dependiendo de la variedad sembrada y del tipo de crecimiento de la planta.

La mayoría de los cultivares son de crecimiento indeterminado, lo que permite que se realicen cosechas escalonadas durante tres a cuatro meses en el periodo productivo del cultivo.

La cosecha debe realizarse preferiblemente en horas de la mañana para evitar la desecación del fruto, empleando tinas plásticas rectangulares, firmes y limpias, con aberturas a los cuatro lados para que el aire fluya.

Se recomienda que los frutos no se cosechen cuando hay presencia de rocío, ya que ella favorece el desarrollo de patógenos, o cuando las temperaturas superan los 25 °C, dado que el fruto se deshidrata.

El proceso de comercialización dependerá de los de la producción del tomate. En la agroindustria se utiliza para la elaboración de salsas principalmente. Para que sean consumidos frescos se suelen lavar con abundante agua para eliminar residuos de agroquímicos y seleccionar de acuerdo a criterios de calidad.

Control de Plagas y Enfermedades

Plagas y su Control

Entre las plagas más importantes están la mosca minadora (Liriomyza), las moscas blancas (Bemisia y Trialeurodes) y Tuta absoluta.  La Mosca blanca (Bemisia tabaci/ Trialeurodes vaparorium), afecta la planta desde la germinación hasta la cosecha y transmite virus. Los daños directos son amarillamiento, debilitamiento de la planta y caída de las hojas.

Los daños indirectos son la proliferación del hongo fumagina sobre la melaza que excreta la mosca blanca, que mancha y deprecia los frutos y dificulta el desarrollo normal de la planta, así como la transmisión de virosis (hojas terminales enroscadas, moteados o enanismo cuando el ataque es significativo).

Se pueden controlar haciendo semilleros en ambiente protegido, así como realizar la limpieza de malezas y sembrar coberturas vivas (culantro); para que los adultos de la mosca blanca no puedan localizar con facilidad las plantas de tomate. Usar repelentes (aceite de neem, madero negro, apazote, hombre grande, sorosí y tabaco cimarrón), emplear entomopatógenos (Beauveria bassiana y Verticillium lecanii).

Dentro de un manejo integrado de plagas se pueden emplear sales potásicas de ácidos grasos, thiametoxán y pimetrozina, entre otros.

Otras plagas importantes son los falsos medidores (Pseudoplusia includens y Trichoplusia ni.). Éstos se alimentan del follaje y sus larvas hacen agujeros irregulares, que reducen el área foliar y destruyen los tejidos de las plantas. Son muy voraces cuando alcanzan su máximo desarrollo y su presencia resulta evidente por la presencia de grandes cantidades de material fecal húmedo y pegajoso.

Su control radica en la eliminación de las crisálidas mediante una roturación profunda del suelo, quitar las malezas, los residuos de cosecha y los hospedantes alternativos, colocar feromonas para eliminar a los insectos adultos, realizar aplicaciones de insecticidas para reducir las poblaciones del insecto o insecticidas biológicos como Bacillus thuringiensis y Trichogramma sp.

También se tienen registros de la incidencia de los Gusanos grises (Agrotis spp) y la Spodoptera latisfacia, S. sunia, S. eridania, S. exigua. Las larvas de los gusanos grises se alimentan de las plantas jóvenes, provocando la caída de las plántulas. También se alimentan de las raíces y, en las plantas adultas, de las partes verdes más próximas al suelo.

Para el caso de la Spodoptera, causan defoliación al morder las hojas. Cuando es pequeña, la larva destruye el envés, sin afectar la epidermis de la hoja. Al crecer, sus mandíbulas son mayores y ya pueden comer la hoja completa. Si la larva destruye la yema apical de crecimiento, la planta no se desarrolla. Pueden depreciar los frutos al masticarlos. Afectan el cultivo del tomate desde la etapa de floración hasta la cosecha.

Para su combate se recomienda el control de malezas; eliminar los restos de cultivos, ya que son un reservorio de plagas y enfermedades; llevar a cabo una fertilización adecuada, una rotación de cultivos; utilizar plántulas sanas y de variedades resistentes o la solarización del sustrato o del terreno con historial de ataques de los insectos.

Usar trampas con feromonas o de luz y contenedores con agua para capturar los insectos adultos; hacer una buena preparación del suelo; evitar colindancias de áreas con diferencias fenológicas del cultivo.

Emplear un control biológico mediante la liberación de depredadores como: Trichogramma sp, Macrolophus sp. Se pueden usar parasitoides de huevo como Telenomus spp, Trichogramma spp, parasitoides de larvas como Apanteles spp y depredadores larvales como Polystes spp. Otros bioplaguicidas como Bacillus thuringiensis o Bacillus Thuringiensis Var. Kurstaki son efectivos. Usar racionalmente insecticidas como cipermetrina, betaciflutrina y cyflutrín, entre otros.

Enfermedades y su Control

Entre las enfermedades más conocidas en el tomate se encuentra la pudrición gris causada por el hongo Botrytis cinérea, y es capaz de afectar a la planta de tomate en cualquier fase de desarrollo.  Este patógeno es favorecido por condiciones de alta humedad y temperaturas cercanas a los 20°C.

Los síntomas se identifican por lesiones acuosas en los pecíolos, tallos, hojas y frutos, dañados o senescentes. El cuadro de avance de la enfermedad se caracteriza por la aparición de lesiones cancrosas y necróticas de color café claro, que pueden estrangular el tallo parcial o totalmente.

Las lesiones necróticas rodeadas por un halo clorótico, a menudo con forma de “V” aparecen en los foliolos. En flores se produce necrosis, escasa cuaja y desarrollo de una pudrición acuosa en frutos inmaduros. En frutos maduros aparecen pequeñas lesiones amarillas, necróticas y esféricas conocidas como manchas fantasmas, con un diámetro de entre 3 y 10 mm. Se presenta un moho aterciopelado grisáceo sobre los tejidos parasitados.

Los controles culturales de la enfermedad que han dado buenos resultados se basan en reducir la humedad en los cultivos. Es recomendable riego por aspersión cuando se sospeche de la enfermedad así como una adecuada ventilación.

Así mismo, se recomienda el deshoje y desbrote del cultivo, aumentar la distancia entre surcos y eliminar los órganos enfermos tan pronto como éstos aparezcan.

Otra enfermedad conocida es el Tizón temprano o mancha negra de la hoja  causado por la Alternaria solani. Ataca la parte aérea de la planta del tomate en todos sus estados de crecimiento y desarrollo, siendo las hojas maduras las que presentan una mayor incidencia de la enfermedad.

Los síntomas se caracterizan por lesiones circulares de color café a negro en hojas maduras. Estas lesiones pueden estar rodeadas de un halo clorótico.

El diámetro de estas lesiones circulares varía entre 8 y 10 mm y pueden alcanzar varios centímetros cuando las condiciones climáticas son favorables y/o cuando se fusionan con otras lesiones, comprometiendo gran parte de la planta y adquiriendo un aspecto de tizón o quemado.

Las lesiones similares pueden observarse en tallos, pecíolos y pedúnculos. En infecciones severas, las plantas comienzan a defoliarse y los frutos quedan expuestos a daños por el sol. También puede atacar flores, produciendo su caída, y frutos pequeños. En frutos cercanos a la madurez produce lesiones hendidas, firmes, de color café oscuro o verde oliváceo. Las lesiones en tallos pueden provocar estrangulamiento parcial o total de la planta.

Monitorear permanentemente el cultivo para determinar incidencia de la enfermedad y tomar medidas de control. Por otro lado, existen otros mecanismos que pueden paliar el ataque de la enfermedad como rotar cultivos, incluyendo especies no susceptibles. Eliminar restos de cultivo enfermos mediante aradura profunda. Utilizar plantas sanas provenientes de semilla certificada, libre de la enfermedad y desinfectada. Utilizar cultivares resistentes.

El oídio, peste cenicilla o moho polvoriento, también se ha identificado como una enfermedad de importancia en el tomate El agente causal del Oídio está identificado como Leveillula taurica (anamorfo: Oidiopsis taurica), Oidium neolycopersici, O. lycopersici.

Los síntomas de esta enfermedad se pueden apreciar en toda la parte vegetativa de la planta y se caracteriza por presentar manchas irregulares de color verde amarillentas, parcialmente necrosadas en las hojas. Las manchas se cubren con micelio de color blanquecino que puede extenderse por ambas caras de las hojas, como también tallos y peciolos.

Cuando hay ataques severos en la planta, el hongo la cubre completamente, causando defoliación y necrosis. En ataques severos de la enfermedad el tejido foliar se marchita, hay reducción del crecimiento y pérdida de rendimiento cuando los frutos son expuestos al sol

Para un control adecuado se recomienda monitorear permanentemente para establecer en forma oportuna las medidas de control. Eliminar restos de tomate y malezas enfermos tan pronto como termine la temporada de cosecha. Mantener los cultivos lo más ventilados posible. Controlar las plantas voluntarias y malezas hospederas, así como usar variedades con mayor resistencia

Los controles químicos de las enfermedades descritas dependerán del nivel de infestación de las mismas. En el mercado hay un número de determinado de fungicidas, por lo que se deben procurar cuales son los más adecuados para cada agente causal.

Algunos datos Curiosas sobre el Tomate

•   Hernán Cortés de Monroy, fue el nombre del conquistador español que llevo el  delicioso tomate desde las tierras de México hasta el viejo mundo.

•  Alrededor del año 1890, la corte suprema de los Estados Unidos los categorizó como una fruta por cuestiones impositivas.

•  La salsa de tomate lleva más de 100 años entre los 50 productos comestibles más consumidos a nivel mundial.

•  El conquistador Hernán Cortés llevó las semillas de tomate a Europa. De ahí en más los tomates empezaron a formar parte de la dieta diaria de los marineros y los soldados.

•  En la Italia de los siglos XVII y XVIII se utilizó el tomate como decoración de las mesas. A lo largo de estos siglos, algunos botánicos italianos se encargaron de reproducir y crear distintas variedades de tomates.

•  Al parecer existen más de 10 000 variedades de tomates (algunos aseguran que más de 25 000) incluyendo tomates violetas, negros, blancos y rosas.

•  Las primeras variedades de tomate que llegaron a Europa tenían en su mayoría un color amarillo. Por esta razón se los llamaba «manzanas doradas».

•  En Europa se conocieron originalmente como «manzanas de amor», posiblemente basado en una inadecuada traducción del nombre italiano pomo d'oro ("manzana dorada»).

•  En el viejo continente, también se les atribuían propiedades mágicas y afrodisiacas.

•  Muchos temían consumirlos en un principio en España por su parecido con la planta belladonna (que es venenosa).

•  El tomate más grande jamás visto pesó 3,51 kg y la planta más alta alcanzó 19,8 mts de altura. Como si fuera poco, la planta de tomates más grande peso 522 kilos y dio 32000 tomates.

•  El tomate no engorda nada; de hecho, 100 gramos de tomate aportan solamente 18 calorías.

Compilador

Ing. Agro. Miguel Silva

NOTA: Agropedia es una herramienta de Agrotendencia TV para la producción y difusión de conocimiento técnico-agrícola especializado enfocado a optimizar el uso de los recursos y mejorar significativamente el manejo de los sistemas de producción en América Latina. Puedes acceder a la información más actualizada sobre la agricultura en el mundo a traves  de nuestro portal web: Agrotendencia.tv

3 comentarios sobre “El Cultivo de Tomate

  • el 19 octubre, 2018 a las 1:58 pm
    Permalink

    Gracias por el artículo, ojalá pronto la señal del canal s transmita por DirecTV y tener bastante agro por tv ya que en el campo la señal satelital de mejor calidad es de DirecTV

    Respuesta
    • Julio Gonzalez
      el 19 octubre, 2018 a las 2:08 pm
      Permalink

      Gracias a Ustd. Sr. Edwin por la preferencia y apoyo, feliz tarde.

      Respuesta
  • el 2 diciembre, 2018 a las 4:04 pm
    Permalink

    Muy buena información comparitda..lo pondré en práctica en la huerta de mi casa..

    muy agradecido.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *