Euphorbia Pulcherrima: Flor de Noche Buena

Una Tradición con Origen Latino

Con la llegada del mes de diciembre, se apertura muchas costumbre y tradiciones asociadas con la navidad; lo que otorga para estas fechas varios factores que llenan de color, alegría y un entusiasmo propicio la temporada.

Sin embargo, existen otros tantos elementos que varían de acuerdo a cada región, ofreciendo características únicas y especiales. En este sentido, y a nivel botánico se destaca la llamada “Flor de noche buena”; como símbolo decembrino en muchos países sobre todo latinoamericanos.

Si bien es una planta muy fácil de reconocer; es relevante saber cómo se caracteriza y por qué es tan “particularmente bonita” en esta época. Su nombre científico es Euphorbia pulcherrima; es un arbusto o “árbol pequeño” nativo de América Central que pertenece a la familia de las Euphorbiáceas. Y que al igual que todas las de su género posee en su morfología un cierto contenido de líquido blanco denominado “látex”.

A parte del nombre común “Flor de Noche Buena”; recibe otros como Flor de Pascua, Flor de Navidad, Corona del Inca o Poinsetia. Sus hojas son grandes, de color verde oscuro. Las hojas de la parte superior son de color rojo intenso, aunque también pueden encontrarse de color rosa, blanco verdoso y blanco amarillento. Sin embargo, estas hojas suelen confundirse con flores lo que son en realidad un conjunto de brácteas (hojas modificadas) en cuyo centro aparece la verdadera flor de la planta, de color amarillo, dorado y rojizo. 

Origen e Historia

Como dato histórico de la flor de Noche Buena, también conocida por los indígenas como Cuetaxochitl originaria de México. Los aztecas la cultivaban y la tenían como un símbolo de pureza, además de darle usos medicinales. Cuetlaxochitl que significa “flor de pétalos resistentes como el cuero, o flor de pétalos de cuero”, en relación a sus hojas rojizas.

Para ellos (los aztecas), simbolizaba la sangre de los sacrificios que se ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas. Entre los pueblos mesoamericanos tenía un gran significado tanto en la vida religiosa como en la cotidiana.

La flor de Noche Buena era cultivada por el pueblo azteca mucho antes de la introducción del Cristianismo en el Hemisferio Occidental, seguramente a causa de sus colores brillantes y su florecimiento en Navidad. Existe un relato escrito en esa época, en el que se describe su uso por parte de los frailes en lo que se conocía como la Fiesta del Santo Pesebre, durante la que se realizaba una procesión conmemorativa del nacimiento de Jesús.

Posteriormente durante la época de las Colonias, los mexicanos comenzaron a usarlas para decorar sus nacimientos de Navidad, adornar las iglesias y formar guirnaldas decorativas.

La producción de las variedades más comérciales se cultiva en invernaderos principalmente para su venta en la temporada decembrina, para ello se requieren cuidados específicos durante su desarrollo, como control de temperatura, riego, humedad y plagas. Existen más de 10 variedades de esta planta de diferentes colores , lo que hace que la flor de Noche Buena sea una excelente opción para la decoración navideña.

Propagación Exitosa

La extensión exitosa de esta flor empieza con una alta calidad de los esquejes (su tipo de propagación). Generalmente existen dos fuentes: sus propias plantas madres o adquirirlas de proveedores. Las especificaciones de la industria para esquejes de tallo terminal son: internudos cortos de 2 a 2.5 pulgadas de largo (5 a 6 cm) y que además tienen dos o tres hojas maduras.

Es deseable que tengan un diámetro del tallo de 0.16 a 0.24 pulgadas (4 a 6 mm), pero esto varía de variedad a variedad.

Después de 17 a 21 días de iniciada la propagación, los esquejes habrán desarrollado raíces; así que podrán crecer bajo condiciones más secas y con mayor luz. A partir de ese momento tarda aproximadamente 9 meses para su floración ó aparición de las brácteas de colores; por lo que se debe iniciar entre los meses de febrero y marzo para que pueda estar lista para diciembre.

Los primeros 10 días la flor tiene que permanecer completamente hidratada, después se poda para que comience a crecer. Durante este proceso, hay que verificar la temperatura diariamente (alcanzando una máxima de 38 grados y una mínima de 12 grados).

Sin duda decorar los espacios del hogar con esta exótica planta aporta vistosidad a las navidades. Además de resaltar nuestra identidad latina; que ha llegado a diferentes regiones como a norte América y Europa gracias a esta planta.

Por lo que se debe mantener la tradición destacando que muchas personas no saben qué hacer con las flores de nochebuena en maceta que les quedan después de las fiestas navideñas. Sin saber que con un poco de cuidado y paciencia estas plantas pueden volver a florecer y decorar para la próxima Navidad… Ó ¡mejor aún! pueden propagarlas, para obtener más ejemplares y puede ser además un regalo ideal.

 

 

 

Fuente: Ing. Agr. Ralexys Hernández

Foto: Archivo

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