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Biocontroladores

Biofertilizantes – Tipos, cómo se hacen y su aplicación

Biofertilizantes – Tipos, cómo se hacen y su aplicación

Los biofertilizantes, son productos elaborados con base de restos vegetales y microorganismos, quienes crean condiciones favorables para el aprovechamiento y la absorción de los nutrientes, promoviendo el desarrollo de las plantas.
Entre los microorganismos utilizados para la elaboración de biofertilizantes se encuentran; la Azotobacter usada como bioestimulante, la Azospirrillum conocida como promotora del crecimiento vegetal, los Rizobios o bacterias que tienen la capacidad de fijar nitrógeno cuando se asocian con plantas de leguminosas y las Micorrizas las cuales establecen sinergia con las raíces.
Por tanto los biofertilizantes favorecen y mejoran la productividad de los cultivos, como el aumento en el crecimiento de los tubérculos de batatas utilizando Azotobacter o el incremento de follaje del pasto elefante al ser inoculado con Azospirillum.
En la actualidad los consumidores exigen alimentos inocuos y es por ello que algunos países a nivel mundial han planteado sustituir agroquímicos por biofertilizantes, aportando de esta manera beneficios económicos y ecológicos.

Control biológico: importancia, ventajas y desventajas

Control biológico: importancia, ventajas y desventajas

El control biológico es un método con alto porcentaje de eficiencia a más bajo costo.
Neutralizar plagas y enfermedades en siembras no solo se refiere a la aplicación de productos químicos. El control biológico consiste en utilizar organismos vivos para controlar otras especies en cultivos.
Su uso primitivo se sitúa en la China antigua. Pero su desarrollo controlado en laboratorios se inició en Estados Unidos a finales del siglo 19.
Para implementar una técnica de control biológico se debe hacer un estudio previo en el cultivo para determinar que agentes deben liberarse. Hay que identificar primero qué organismos están afectando los cultivos.
Los organismos usados para el control biológico se clasifican en: parasitoides, patógenos, depredadores y antagonistas.
La efectividad del control biológico está comprobada científicamente. Solo en ocasiones algunos parásitos se resisten a los organismos de control. En estos casos los organismos controladores son parasitados. En pocas oportunidades los controladores son atacados.
Actualmente cada vez se extiende más la forma de control conocida como “Alelopatía”. Esta técnica consiste en aplicar extractos de plantas en cultivos. La alelopatía sirve para repeler amenazas en cultivos.
Los extractos naturales actúan como repelentes, pues inhiben a los organismos vivos de parasitar sobre las plantas de interés; pueden actuar como repelentes, pero su eficacia es limitada.
El control biológico supera en muchos aspectos a los sistemas de control químico. Destaca principalmente que es un método económico que evita plagas secundarias y no daña el ambiente.