De la pesca a la acuicultura

Actualmente, en el sector agropecuario predominan las actividades relacionadas con el uso de recurso suelo, bien sea para el desarrollo de cualquier cultivo o en la cría de animales de producción. Sin embargo, en menor proporción, dicha área de la economía incluye también lo obtenido en ambientes acuáticos a través de la pesca ó con técnicas más ingeniosas como la acuicultura.

Cabe desatacar, que la acuicultura ha venido ganando terreno en años recientes, en este sentido según la FAO, la cantidad de proteínas obtenidas a partir de la pesca convencional va disminuyendo desde hace algunas décadas, y se estima además que posiblemente para el año 2050, la acuicultura o acuacultura superará la pesca tradicional como fuente de proteínas para la alimentación humana; siendo el objetivo, el “cultivo de organismos acuáticos” tanto en zonas de interior (estanques aislados), como en espacios costeros dónde su producción implica una intervención en el proceso de cría para aumentar significativamente su disponibilidad.

Esto sucede porque el hombre ha transformado los espacios acuáticos del mismo modo en que ha cambiado los ecosistemas superficiales desde hace miles de años, pasando de cazador-recolector a criador-cultivador. La diferencia está en que la tierra firme es una fuente limitada de animales y aunque los ecosistemas marítimos mantiene una cantidad constante de peces se han visto perjudicados por la sobre explotación y el cambio climático; por lo que se ha hecho necesario criar peces u otros organismos para subsanar la falta de alimentos provenientes del mar.

Con el tiempo y las necesidades de alimentar a la creciente población mundial se han ido diversificando los cultivos, algunas de las principales especies de peces y moluscos que se crían en acuicultura actualmente son: mejillones, salmón del atlántico, trucha arco iris, ostión japonés, dorada, carpa común, lubina, almeja japonesa, rodaballo, pez gato, entre otros.

Tipos de Sistemas Productivos

Hoy día los sistemas de cultivo de la acuicultura o también denominado acuacultura son diversos y se pueden construir sobre agua de mar o sobre agua dulce, así mismo, puede tratarse tanto de un cultivo directamente en instalaciones ubicadas en el propio medio, o bajo condiciones totalmente controladas fuera del medio tradicional, aunque la tecnología está proporcionando constantemente nuevas formas y técnicas de cultivo.

Algunas experiencias en medio de agua dulce se basan en la explotación en estanques principalmente, que mantienen e intercambian el agua, y reciben fertilizantes, nutrientes o productos que pueden servir de alimento a los peces, haciendo posible la retención, cría y explotación de especies ícticas.

Construcción de Unidades de Producción Piscícola

La preparación y construcción adecuada de estos estanques y las estructuras correspondientes, son parte esencial de una piscicultura provechosa. Un buen estanque debe ser de construcción poco costosa de fácil mantenimiento y permitir un aprovechamiento satisfactorio del agua y de los peces.

En este caso, los ejemplos más representativos de peces altamente productivos en estos sistemas los encontramos en especies como: la tilapia, trucha, bagre, morocotos, coporo, entre otros.

En contraparte a lo producido con agua dulce, encontramos específicamente, la acuicultura marina o “maricultura” que se refiere al cultivo de especies marinas, cuya producción se realiza en alta mar, con una sección cerrada al océano, en tanques, estanques o canales que se llenan con agua de mar. Ejemplos de esto sistemas encontramos moluscos como mejillones, mariscos, camarones y hasta algas marinas…

Mencionado lo anterior, se dice que la acuicultura como actividad productiva se podría considerar hoy en día como “un medio eficaz” para reforzar la seguridad alimentaria de las poblaciones locales debido a las dificultades que actualmente percibe la pesca tradicional, por lo que además es un generador de ingresos y una fuente de empleo, que mitiga la tendencia a la urbanización y el éxodo y crea una mayor demanda de bienes y servicios que estimulan la inversión.

Sin embargo, al igual que la agricultura en la tierra, el crecimiento de la nueva industria de acuicultura viene con algún grado de impacto ambiental, es decir, gran parte de la industria acuícola mundial se centra en los peces carnívoros y omnívoros, en operaciones intensivas de cultivo (por ejemplo, el salmón). Estos peces se crían de manera análoga como los corrales de engorda de ganado en la tierra, una práctica que ha sido ampliamente criticada por su gran impacto ambiental: ocasionalmente destruyendo el hábitat, poniendo en peligro las poblaciones silvestres, la biodiversidad y contaminando las cuencas de los ríos.

En el océano, hay un menor riesgo de que esto ocurra, ya que las granjas de peces están íntimamente ligadas a los ambientes circundantes de formas y maneras que sus homólogos en tierra no pueden. Casi siempre el agua fluye libremente dentro y a través de las jaulas que contienen los peces.

Al revisar la experiencia del cultivo de peces marinos a nivel internacional, se han identificados sin embargo otros riesgos ambientales, por lo que aún es necesario encontrar métodos sustentables que minimicen los efectos negativos; incentivando además una capacitación más amplia y especializada en el área para que se mantenga la intención de llevar estudios en la misma.

“Deseas conocer a profundidad la producción de mejillones y camarones https://agrotendencia.tv/agropedia/cultivo-del-mejillon/ https://agrotendencia.tv/agropedia/cultivo-del-camaron-marino/

Imagenes: Archivo

Fuente: Ing. Agr. Ralexy Hernandez

 

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