Así es la relación de la ganadería con los principios de la naturaleza

En los últimos años, a la ganadería la han culpado como una de las actividades más contaminantes del planeta. Mientras que muchos siguen achacándole el daño al medio ambiente, otros se esfuerzan por demostrar que podría contribuir a conservar y mejorar la naturaleza.
Héctor Jiménez, médico veterinario de la U. Nacional e ingeniero forestal de la U. de Antioquia con maestría en Salud y Producción Bovina, ha trabajado en los últimos 17 años sobre la importancia de aplicar agroecología en nuestro país.
“Nosotros ya estamos viendo problemas donde el 80% de los suelos en Colombia ya tienen erosión o donde cada 6 meses se pierde un río para la producción en calidad y en cantidad”, indicó.
El experto está enfocado en lograr un sistema donde sea viable la productividad, mitigando el impacto a la naturaleza y reduciendo los costos que la explotación agropecuaria puede provocar en ella en el corto y largo plazo.
Así pues, durante toda su carrera, Jiménez ha aprendido que los productores pueden emplear algunas prácticas que imitan los procesos de la naturaleza, de manera que es posible producir y cuidar los recursos disponibles en el ambiente.
“La naturaleza puede permanecer, maneja eficientemente la energía sola a través de la fotosíntesis, hace reciclaje de nutrientes, no hay un consumo exagerado”, indicó.
El médico veterinario hizo referencia a los principios básicos de la naturaleza, que se refieren a la Tierra como un sistema viviente con carácter finito, que tiene flujo de energía y materia, donde los seres vivos mantienen la estabilidad y las condiciones para la vida interactuando con el entorno físico, entre otros.
Así pues, Jiménez ha insistido en imitar estos procesos dentro de las fincas ganaderas, y evitar malas prácticas como la quema de las hojas o la erosión de los suelos, que son tradiciones apropiadas por los ganaderos de generación en generación.
“A ellos les han enseñado toda la vida que tienen que matar lo que no sea pasto, y resulta que la naturaleza no funciona así. Hay muchas plantas que traen beneficios para el sistema y acompañan perfectamente a la pastura y la harían más resistente”, indicó.
Algunas de las prácticas que pueden contribuir a la conservación de la naturaleza son los sistemas silvopastoriles o el uso del estiércol como abono para la pastura.
“Todo es basado en la teoría ecológica de cuáles son las funciones de los organismos, el suelo, la materia orgánica, los árboles, que llevan a que un sistema natural permanezca en el tiempo y no se pierda”, concluyó.
Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo
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