Cerdo a campo

La cría de “cerdo a campo” se caracteriza por permitir a los animales satisfacer sus necesidades naturales de comportamiento y confort; lo que reduce significativamente el estrés, y garantiza la máxima expresión de su potencial genético.
Estos sistemas, implican una disminución importante del impacto ambiental y los costos. Así como también, un menor y más eficiente uso de medicamentos y agua durante el ciclo productivo.
En el campo los animales se alimentan principalmente con el pastoreo de especies selectas, complementando su dieta con alimento balanceado.
Existen diferentes tipos de manejo en los sistemas de cerdo a campo. Algunos de estos son denominados “mixtos”, ya que involucran tanto la cría a campo abierto como el confinamiento parcial; lo que con frecuencia se ajusta mejor a las necesidades del productor reflejando mejores índices productivos.
La piel de los cerdos es sensible a la exposición solar prolongada, en consecuencia, se debe garantizar la sombra y la buena hidratación de los animales. Las razas ideales para cría a campo son las de piel oscura, con firmeza en las patas y porte ancho, como las líneas Duroc y Hampshire.
En el trópico, el estrés térmico es un factor de riesgo; A temperaturas mayores de 25° C, disminuye la ingesta de alimento, y por ende también la ganancia de peso.
Actualmente, pueden plantearse a campo abierto sistemas tan intensivos como en confinamiento absoluto (con partos continuos todo el año, destete precoz y manejo diferenciado por etapas fisiológicas.

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