¿Por qué el ganado Romosinuano es precoz?

La adaptabilidad adquirida por la prolongada permanencia de la raza y de sus ascendientes en los medios difíciles, le otorga mayor competencia y les permite desarrollarse rápidamente.  
“La precosidad del ganado criollo Romosinuano es de tal magnitud que los terneros cuando nacen presentan todos los dientes de leche y comienzan a cambiarlos a los 26 meses y asi duran hasta los 46 meses” (Abadía 1974).
Además se ha confirmado que los bovinos de esta raza crecen con rapidez. Una medición de 721 hembras reveló que en su primer año logran un peso de 179.8 kilogramos y otra realizada a 799 hembras registró que en el cuarto año ese peso subió a 412,2 kilogramos (Centro Turipana 1980-1994)
En machos la medición fue de 399 animales y se observó que lograron en su primer año un peso de 213,1 kilogramos y al cuarto año en la medición de 106 bovinos aumentaron a 573,1 kilogramos.
Así lo destacó Gean Carlos Arroyo Fernández en su trabajo de tesis denominado: Revisión de los aspectos productivos y reproductivos de la raza criolla colombiana Romosinuana, presentado para optar al título de Zootecnista de la Universidad de Sucre.
“Las estadísticas concuerdan con las registradas por el ICA (1950; 1955) y Hernández (1976) y sostienen que el Romosinuano tiene el mérito de ganar peso con rapidez en condiciones ambientales de relativa escasez”.
De acuerdo con el estudio “un bovino precoz tiene gran actividad vegetativa y por consiguiente, la capacidad de desarrollarse rápidamente cuando le es suministrada la alimentación adecuada. Esta versatilidad fisiológica es parte de la adaptabilidad adquirida por la prolongada permanencia de la raza y de sus ascendientes en los medios difíciles”.
Advierte que “no se puede olvidar que es en estos medios donde las razas criollas están en capacidad de competir, no en las condiciones óptimas de clima y alimentación donde las razas europeas son reinas y rivales (Asocriollo, 2003)”.
Dice que “el ganado Romosinuano, aunque presenta una precocidad notoria, no iguala a las razas europeas especializadas. En todo caso, dentro de las condiciones de alimentación y de manejo a la cual está sujeta, se puede considerar como una raza precoz y destacada dentro de las demás razas criollas”.
Cambio de los dientes
Según Arroyo Fernández, en lo relativo a la dentición del Romosinuano, “los terneros cuando nacen presentan todos los dientes de leche, lo cual no acontece en el costeño con cuernos. Esta particularidad debe considerarse como una prueba de que es una raza precoz. (Abadía 1974)”.
“Por otra parte Escobar (1940) expresa que los dientes del Romosinuano les dura mucho tiempo y los remplaza entre los 26 y los 46 meses así: las pinzas las cambian a los 26 meses, los primeros medianos a los 33 meses, los segundos medianos a los 40 meses y los extremos a los 46 meses”.
“En cuanto a la pubertad este mismo autor expresa que también es temprana, constató calores en terneras de 9-12 meses de edad y cuando las terneras son bien levantadas el primer parto llega a los 30 meses como en cualquier raza europea”, resaltó Arroyo Fernández.
Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo