Falsificación de agroquímicos, ¿cómo impacta la economía?

La propiedad intelectual es clave para todas las partes interesadas en la cadena de valor, desde los titulares de los derechos hasta los operadores en las industrias intensivas en propiedad intelectual hasta los consumidores finales.

En la mayoría de los casos, los derechos de Propiedad Intelectual (PI) son el resultado de la actividad inventiva, la innovación, la asignación de recursos humanos y de otro tipo, la inversión y la producción. Por lo tanto, la falsificación representa un golpe para las empresas con uso intensivo de PI, privándoles de recursos valiosos que podrían haberse asignado a investigación y desarrollo, desarrollo de productos y desarrollo de marcas.

En el sector público, la falsificación perjudica los presupuestos del gobierno y la integridad de la administración pública al favorecer el desarrollo del trabajo ilegal, el empleo no declarado, la evasión de impuestos y aranceles, la corrupción y la actividad delictiva.

Un estudio de la Cámara Internacional de Comercio muestra que los ingresos anuales estimados que genera la comercialización de productos falsificados en todo el mundo son de aproximadamente US$600.000 millones.

Según Hans-Joachim Henn, Global Head of Anti-Counterfeit Management de Bayer, el impacto económico que genera la realización ilegal de productos es alrededor del 2 al 3% a nivel mundial.  “En nuestro sector, vemos que el porcentaje es aún mayor, algo así como un 10 o un 15%. Estamos hablando de cerca de US$5 mil millones que se pierden cada año por la falsificación en el área de agricultura”, aseguró el experto.

El tráfico ilícito de productos falsificados ofrece a los criminales una fuente de ingresos y una forma de blanquear capitales. Además, el dinero obtenido con la venta de las falsificaciones puede canalizarse hacia la producción de más artículos falsificados y otras actividades delictivas. Los criminales también pueden introducir productos falsificados en la cadena legítima de suministro, lo que les proporciona dinero “limpio”. Esto representa un reto en la lucha contra el blanqueo de capitales.

Pero lo más preocupante es que, además de las pérdidas económicas para la economía formal expresada en afectación a la reputación e imagen de las empresas, este negocio ilegal puede ocasionar serios problemas para la salud humana pues en muchos casos los productos falsificados son de consumo masivo.

De acuerdo al representante de Bayer, los productos elaborados bajo normas y en el marco de la ley, tienen que someterse a regulaciones muy estrictas antes de que se puedan usar; se prueban en todos los aspectos, en el medio ambiente, en el efecto que se ve en todo, y esto es muy importante porque estos productos se aplican a los cultivos y se aplican a los alimentos; por lo que se debe asegurar que dichos productos no sean perjudiciales a la salud cuando se aplican.

Los consumidores de productos falsificados corren el riesgo de problemas de salud y seguridad,ya que los falsificadores rara vez cumplen con las normas de salud y seguridad. “Esta es la mayor incertidumbre: no se prueban, se desconocen, pueden ser buenos y no pueden ser buenos, nadie sabe cómo es el producto. Y el riesgo real aquí es que no son seguros, porque una vez más, estos productos se aplican en los cultivos y en los alimentos”, añadió.

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Pero, ¿qué se puede hacer para evitar este delito? Las empresas cuentan con diversas estrategias para contrarrestar este flagelo. En el caso de Bayer, ejecutan un programa en tres niveles: “sabemos que la mayoría de nuestros productos que son falsificados para la protección de cultivos provienen de China, estamos trabajando con investigadores y con abogados, queremos encontrar estos productores ilegales. Estamos tratando de encontrar estas compañías, tratando de establecer evidencia y luego hacer las acciones; esto es bastante complicado, no tan fácil pero más eficiente si funciona.”, detalló.

Existen otras medidas, quizás menos agresivas, pero que igual pueden limitar la falsificación o bien, poner en evidencia un producto adulterado. Por ejemplo, las etiquetas autoadhesivas se pueden analizar en función de las distintas combinaciones de los materiales o sustratos utilizados y de los sistemas de impresión; o a partir del objetivo que persiguen: etiquetas anti-violación (tamper evident) o etiquetas anti-falsificacion (anti counterfiting).

Los materiales que se pueden utilizar para evitar adulteraciones son diversos: papeles con línea de agua, fibras luminiscentes, químicos antiviolación, materiales ultradestructibles (tipo cáscara de huevo) que se resquebraja cuando se intenta quitar la etiqueta, materiales con adhesivo fuerte y cortes de seguridad, que al intentar despegar la etiqueta, la misma se rompe y materiales con mensajes ocultos (tipo void).

Fuente: https://revistaproagro.com

Foto: Archivo