5 pastos y árboles que son tendencia entre los ganaderos

La moda, las redes sociales y el acceso a internet, ha llevado a los productores a interesarse más por determinados tipos de pasto. Sin embargo los expertos recuerdan que mientras más se adapte la planta al medio en el cual se va a utilizar, más fácil y económico será su manejo.
Al momento de establecer las especies forrajeras, es necesario tener en cuenta las diferentes condiciones del suelo como por ejemplo riego, grado de acidez, textura, humedad y fertilidad.
Las propiedades físicas y químicas de los suelos, en especial su fertilidad, afectan el crecimiento, la calidad y persistencia de los pastos y especies arbóreas. El relieve, la altitud, retención del agua y drenaje determinan la especie de pasturas y forraje más apropiado para el terreno.
Pero las redes sociales y el acceso a internet, ha llevado a los productores a interesarse más por determinados tipos de pasto. A continuación les presentamos una lista de 5 variedades que son frecuentemente consultadas por los ganaderos colombianos.
1- Cuba 22
Mario Noreña, docente en pastos y forrajes en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, habló sobre esta pastura, que calificó como de alta biomasa, buena relación entre hoja y tallo, frente a otras gramíneas, y favorabilidad por no tener pelusa.
Tiene un rango de adaptabilidad “moderadamente bueno. Se siembra en zonas transicionales, de clima medio y frío, ventaja especial”, anotó el experto en pasturas, al añadir que esta incidencia es “interesante porque cubre zonas especializadas en leche y de doble propósito, bondad que favorece a diferentes sistemas de producción”.
Cuba 22 es un pasto de corte que se da a los rumiantes fresco y picado. Se puede ensilar pero se requiere de un manejo prudente para que el animal lo consuma en un estado nutricional eficiente.
“Lo que se trabaja es pasto fresco cortado y la alimentación no solo implica a razas bovinas, sino también ovejas, cabras y equinos, en síntesis, es para la mayoría de rumiantes, ventaja considerable”, apuntó Noreña.
De igual manera, resaltó que si se ensila se debe hacer a una edad temprana de su cosecha. El mayor provecho se logra cuando el pasto está tierno porque uno muy fibroso no tiene beneficios. Puede hasta dañar la bolsa del ensilado. Si se ensila además se recomienda añadirle melaza u otro aditivo que mejore la actividad bacteriana en el producto.
2- Paulownia
La Paulownia spp. es el único género de especies árboreas de la familia Scrophulariaceae, las cuales son por lo general herbáceas. Casi todas las especies del género son originarias de China, excepto 2 que provienen de Japón y Vietnam.
Tiene una gran capacidad de adaptarse a diversos climas, en temperaturas que van desde los -20ºC hasta los 45ºC, aunque el rango óptimo para su desarrollo está entre los 24 y 29ºC.
Se puede cultivar en zonas con precipitaciones anuales de 150 mm y en todo tipo de suelos, de preferencia en terrenos drenados y arcillosos con pH entre 5.5 y 8. Es resistente a plagas y enfermedades como hongos e insectos como termitas y tiene habilidad para recuperar la erosión de los suelos debido a su profundo sistema radicular.
Su valor industrial y comercial reside en su rápido crecimiento, mayor que el de otras especies, y la calidad de su madera, que es ligera, resistente y no se deforma con facilidad. Es muy utilizada en la fabricación de muebles, instrumentos musicales, estructuras, entre otros.
Puede transformar 57 toneladas de CO2 en 23 toneladas de oxígeno al año por hectárea. Además, resiste largas sequías porque tiene buena captación de agua atmosférica y sus raíces largas le permiten aprovechar aguas profundas.
En cuanto a la ganadería, crea micro climas óptimos en sistemas silvopastoriles y sus hojas son un alimento altamente nutritivo para los bovinos.
3- Maralfalfa
Alex Fernando Gutiérrez, zootecnista y experto en nutrición animal, señaló que aunque ha visto la Maralfalfa sembrada en trópico bajo y alto, los resultados han sido más positivos con el ganado de engorde, es decir, que pisa fuerte en zonas cálidas de Colombia.
“Es un pasto fibroso que se corta y pica para suministrar como alimento”, dijo el experto.
Sergio Mejía, ingeniero agrónomo, PhD en ciencias agropecuarias e investigador de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, en Córdoba, explicó que este pasto de corte tiene alta producción de biomasa y crece en zonas entre los 0 y 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Su potencial se aprovecha cuando tiene un máximo de 45 a 60 días de siembra. Mejía indicó que su valor nutricional cae después de este tiempo, durante el cual la materia seca no llega al 20 %. “Es decir, por cada tonelada de pasto cortado solo tenemos en mataría seca de unos 150 a 180 kilogramos; lo demás es agua”.
Mejía apuntó que “este pasto cuando se da solo no tiene una buena respuesta en los animales”, por lo que aconsejó proporcionar Maralfalfa con otro tipo de pasturas.
La Maralfalfa se acondiciona a suelos cálidos en el país, pero en épocas prolongadas de sequía se debe complementar con riego para estabilizar la producción.
4- Cayman
Oscar Pardo, investigador máster del Centro La Libertad de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, aseveró que esa variedad es un híbrido que proviene de las brachiarias y que está siendo usado por los productores, ya que ofrece calidad de forraje, resistencia y tolerancia a suelos húmedos.
El material tiene la ventaja de adaptarse en terrenos ácidos, algo que por lo general es una gran limitante para algunos cultivos debido a que la tierra es baja en nutrientes. Por esa razón los productores buscan pastos que no tengan tantos requerimientos a nivel de nutrientes.
“Con los híbridos se está buscando maximizar algunas ventajas de sus progenitores, en este caso, las condiciones de la brachiaria. Es por esa razón que el pasto Cayman no solo es capaz de adecuarse en suelos ácidos sino que produce un forraje de calidad y en buena cantidad”, detalló Pardo.
En tanto César Montoya, técnico agropecuario, indicó que el uso de la semilla ha venido creciendo en algunas zonas del país como es el caso de los Llanos Orientales o el Caribe, en donde predominan terrenos húmedos o ácidos, ideales para que la especie exponga todo su potencial.
“La semilla de Cayman la están trayendo de México o Brasil, pero actualmente está muy escasa en el mercado porque hay muchos interesados en empezar a implementar esta variedad en sus fincas”, agregó Montoya.
5- King grass
Noreña, dijo que el King grass es un pasto que consume el ganado de leche, carne, doble propósito, ceba, levante e incluso los equinos.
Explicó que el ganado lo come fresco luego de que se hace el corte a ras de piso para no dañar su posterior crecimiento o lo ingiere como silo que se conservará en el predio durante varios meses.
El pasto mide entre 2 y 3 metros de altura, lo que no indica que a mayor tamaño contenga más nutrientes. Noreña aclaró que el estudio bromatológico guía al ganadero sobre su composición y puede que entre los 45 o 60 días se pueda cortar para dar al hato.
“Crece rápido (60 días cosecha) y tiene buena biomasa, pero la correlación se hace con la oferta de nutrientes que mejora si se fertiliza”, dijo el experto en pastos y forrajes de la institución educativa, al señalar que algunos ganaderos lo cortan hasta los 80 días, momento en el que ha perdido calidad.
El King grass se combina con leguminosas trepadoras, aquellas con un tamaño similar al pasto de corte. Según Noreña, su composición nutricional aumenta cuando se fertiliza y usa estiércol de animales como abono.
Fuente: http://www.contextoganadero.com/
Foto: Archivo