Brasil al mando de variedad de caña de azúcar transgénica

Empresas brasileñas se unieron para desarrollar variedades de caña de azúcar contra la broca de la caña y resistencia al herbicida glifosato.

El proyecto llamado “Producción de variedades comerciales de caña de azúcar transgénica para aumento de la biomasa y de la producción de etanol 1G y 2G, a partir de la transferencia de genes que confieren resistencia al herbicida glifosato y a insectos plaga” es un trabajo conjunto entre científicos de Embrapa Agroenergía (la empresa más importante de investigación en agricultura tropical del mundo); PangeiaBiotech (enfocados en ciencia y agricultura); Embrapii (quienes trabajan en la innovación industrial); y Sabrae, (quienes apoyan a las pequeñas y medianas empresas).

Esta asociación, que tiene una duración de 4 años, pretende incorporar características de valor agronómico en variedades de importancia comercial. Después de ese período, los científicos pretenden poner en el mercado un producto con esa doble transgenia. “Para llegar con esta variedad totalmente inédita en el mercado, seleccionamos genes con libertad de uso” cuenta Hugo Molinari, investigador de la Embrapa Agroenergía y líder del proyecto.  Por su parte, los investigadores ya iniciaron la transformación genética en laboratorio con las variedades previamente seleccionadas y se prevén las pruebas en campo para validar la tecnología.

Después de esta etapa de validación, las empresas interesadas podrán pasar a la etapa de negociaciones de desregulación del evento transgénico, para posteriormente salir al mercado.  De acuerdo con Paulo Cezar De Lucca, socio fundador de PangeiaBiotech, las características de valor agronómico que se desarrollarán en la caña de azúcar son en realidad genes ya comúnmente usados ​​en los cultivos de la soja, maíz y algodón en Brasil. Ante este panorama, se observó un nicho de mercado muy interesante para trabajar con caña transgénica de principio a fin.

Según De Lucca, es necesario trabajar en conjunto para realizar este proyecto. “PangeiaBiotech en sociedad con SEBRAE contribuyen con 1/3 , la Embrapii con 1/3 y la Embrapa Agroenergía con el resto. Esta disposición de las empresas asociadas de invertir recursos demuestra su interés en el proyecto”, subraya De Lucca. “Tenemos la expectativa que con este modelo de financiamiento de investigación tengamos nuevas alianzas en favor del sector sucroalcoholero” agregó. El acuerdo fue firmado oficialmente, entre las empresas involucradas, durante el Simposio Integración de la investigación pública con caña de azúcaren Brasil, que tuvo lugar el pasado 15 de marzo en Ribeirão Preto.

En el simposio, el director ejecutivo de Investigación y Desarrollo de Embrapa, Celso Luiz Moretti, destacó la importancia de la integración entre la investigación pública, la privada y los diferentes stakeholders con la cadena productiva de caña. Enfatizó la relevancia de la creación del fondo de investigación, desarrollo e innovación para el sector sucro alcoholero energético. “En el actual contexto, la creación de este fondo representa una iniciativa innovadora para movilizar y aplicar recursos públicos y privados para dinamizar investigaciones que generen nuevos productos para ese importante sector productivo” aseguró. Por su parte, Hugo Molinari, investigador de la Embrapa Agroenergía y uno de los coordinadores del Simposio destacó: “el Simposio fue muy estimulante, hemos tenido 549 participantes que estaban representando los diversos segmentos del sector sucroenergético”.

De acuerdo con el director-presidente de Embrapii, Jorge Guimarães, el sector de sucroenergético tiene un papel fundamental en la economía brasileña, pero para el país consolidarse cómo un gran productor y proveedor internacional de etanol necesitará invertir en mejoras tecnológicas que se adecuen a las exigencias internacionales de producción sostenible, tanto en términos medioambientales, sector sucroalcoholero, cómo sociales. “Esto implica el descubrimiento de nuevas variedades de caña de azúcar, innovaciones en la línea de producción de las usinas, hasta la simple expansión del área agrícola” aseguró.

Por su parte, Molinari subraya que el glifosato es el herbicida más barato del mundo para el control de las malas hierbas y en el caso de la caña de azúcar es muy importante saberlo manejar, ya que compite por los nutrientes y la absorción de agua en las fases iniciales del desarrollo de la planta. Una manera fácil de controlar es tener un material resistente al herbicida.

Los beneficios de esta variedad de la caña de azúcar en el agricultor son contundentes: facilitará el manejo en el campo, generará un impacto económico por la reducción de los costos de producción y una disminución del uso de glifosato. Además, este proyecto pretende utilizar dos genes de resistencia combinados que pueden ampliar la protección de la caña contra la broca, ya que para romper esta protección será más difícil teniendo dos genes con modos de acción diferentes para el control de esta oruga.

Actualmente, el control de la broca de la caña es realizado por medio de insecticidas químicos y se estima que las pérdidas causadas por la oruga llegan a $ 4,88 mil millones de reales al año, si se considera el área total cultivada con caña en el país.

Hoy,  el mercado brasileño cuenta con la variedad transgénica CTC20Bt desarrollada por el Centro de Tecnología Canavieira – CTC que presenta resistencia a la broca de la caña. Sin embargo, todavía no está disponible en el mercado variedades de caña de azúcar combinando dos modos de acción para protección ampliada contra la broca de la caña y resistencia al herbicida glifosato.

Fuente: http://www.agrobio.org

Foto: Archivo