Café: sostenibilidad y generación de empleo

Por años la caficultura Salvadoreña ha sido motivo de orgullo nacional e importante fuente de trabajo y bienestar económico. Gozamos de merecido prestigio en el mundo del café por nuestra productividad y calidad, llegando a ser los cuartos exportadores después de Brasil, Colombia y Angola.

No existe en el país un bosque natural que pueda competir con el bosque cafetalero; el bosque maderable produce una vez cada 15 años, el bosque cafetalero produce a partir del tercer año y por 25 años consecutivos.

La mejor  y mayor área de recarga hídrica y captura de carbono en el país  continua siendo el parque cafetalero pero este se esta reduciendo  por efectos del abandono debido al impacto de las plagas y enfermedades como la roya, la falta de créditos y alto endeudamiento del sector, la falta de investigación científica  y como consecuencia de esta una transferencia de conocimientos tecnológicos insuficiente y una institucionalidad deficiente.

En un país con serios problemas de empleo,cuyas consecuencias son una creciente emigración ilegal en la búsqueda de nuevos horizontes,o un aumento en la delincuencia y  muy afectado por los efectos del cambio climático, con creciente peligro de la reducción de nuestra área cafetalera con los consiguientes problemas y peligros de disminución de nuestros mantos acuíferos, erosión de nuestras montañas y azolvamiento de nuestras presas,  es prioritaria la construcción de una acuerdo nacional que incluya la cadena cafetalera, el sector financiero, la academia y el gobierno de la República.

Así, unidos podremos iniciar la reconstrucción de nuestro parque cafetalero, que además de los beneficias ecológicos nos dará un aumento de fuentes de trabajo, que coadyuvara a encontrar la paz social amenazada por la delincuencia, mejorar los ingresos fiscales y al convertir el sector en rentable,contribuirá positivamente a aliviar el desbalance comercial y nos permitirá recuperar el prestigio internacional de nuestro grano de oro.

El bosque cafetalero contiene al menos 3.000 árboles de café y  entre 85 y 120 árboles de sombra lo que da al menos 3100 puntas de penetracionacuíferapormanzanacultivada, sin contar con las practicas culturales como el ahoyado de abono que incrementan la filtración a los mantos acuíferos subterráneos.

Es urgente que todos unidos participemos en  este esfuerzo nacional que mejorara las  condiciones de vida de las futuras generaciones de salvadoreños. La renovación de nuestra caficultura pasa por mejorar la seguridad física, jurídica y fiscal del sector,debemos retomar una investigación científica seria y eficiente que nos permita una transferencia tecnológica adecuada y financieramente debemos encontrar soluciones a los problemas de endeudamiento acumulado y nuevas líneas de crédito a plazos e intereses adecuados que nos  que nos permitan la renovación de nuestro agotado parque cafetalero.

El esfuerzo de todos unidos nos permitirá volver a ser el ejemplo de una caficultura exitosa a nivel mundial y volveremos a ser como lo decía don Teofilo de Andrade, célebre pensador brasileño:  “El Salvador es un país que produce café, sueña cafe, destila café y vive del café para el café”.

Fuente: https://revistaproagro.com

Foto: Archivo