Un vino que elude el alcoholímetro con edición genética

Desde 2012, la técnica CRISPR/cas9 no ha dejado de ser noticia. Por medio de esta revolucionaria herramienta de edición genética, los científicos han logrado corregir enfermedades en ratones o modificar embriones humanos. Sin embargo, sus aplicaciones van más allá de la biomedicina. Ahora, CRISPR/cas9 llega a los cultivos,  concretamente a los campos de viñedos. Científicos de la Universidad del Valle de Napa, en California, han elaborado un vino cuyo consumo no aumenta la tasa de alcohol en sangre. El caldo es resultado de la fermentación de un tipo de uva modificada genéticamente mediante la popular técnica. La revista Journal of the Science of Food and Agriculture publica el trabajo.

El objetivo de los investigadores era reducir la cantidad de azúcares perjudiciales presentes de forma natural en esta fruta.  la obesidad ha aumentado a nivel mundial. Nuevos estudios relacionan una dieta rica en hidratos de carbono con un alto riesgo de sufrir sobrepeso», explica Rocío Lungo, líder del estudio. «Ya se han publicado más de 50 artículos donde se describe el uso de CRISPR/Cas9 para modificar los genes de especies vegetales. Así que la idea de editar los genes de plantas, como las vides, no es descabellada», comenta Domenico Vitis, experto del Centro Superior de Investigaciones de la Toscana, que no participó en la investigación.

A simple vista, no se aprecian diferencias entre el fruto de la planta modificada y una uva normal. «El matiz está en el sabor, más áspero. Ahora que sabemos cómo modificar el gen del azúcar fructosa, puede que, en un futuro, nos planteemos añadir el de la sacarina» declara Lungo. Los científicos también quisieron estudiar el modo en que la ausencia de azúcar afecta la producción de vino. El resultado fue un caldo voluptuoso y agradable en boca que encandiló a Lungo y a sus colaboradores.

Lo más sorprendente fue que después de consumir una gran cantidad de este vino los científicos experimentaron altos niveles de euforia pero ningún signo de embriaguez. El análisis de su sangre y orina reveló la ausencia de alcohol en su organismo. «Seguramente, un mecanismo epigenético  aún desconocido altera la metabolización del alcohol procedente del azúcar modificado», señala Vitis. «Sin embargo, no deja de ser un resultado extraordinario. ¿Quién no desea consumir un buen vino sin preocuparse por el alcoholímetro».

Fuente: https://www.investigacionyciencia.es

Foto: Archivo