Los usos agrícolas de los antibióticos aumentan la resistencia bacteriana

La mayoría de los antibióticos tradicionales se usan en la producción de ganado y productos de origen animal. Debido a que los antibióticos pasan a través del animal y terminan en estiércol mal manejado, las granjas de producción de animales en confinamiento es una fuente importante de contaminación ambiental con antibióticos y bacterias resistentes a los antibióticos.
La Organización Mundial de la Salud, dice que los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas. La resistencia a los antibióticos se produce cuando las bacterias mutan en respuesta al uso de estos fármacos.
Son las bacterias, y no los seres humanos ni los animales, las que se vuelven resistentes a los antibióticos. Estas bacterias farmacorresistentes pueden causar infecciones en el ser humano y en los animales y esas infecciones son más difíciles de tratar que las no resistentes.
La resistencia a los antibióticos hace que se incrementen los costos médicos, que se prolonguen las estancias hospitalarias y que aumente la mortalidad.
Es necesario que se cambie urgentemente la forma de prescribir y utilizar los antibióticos. Aunque se desarrollen nuevos medicamentos, si no se modifican los comportamientos actuales, la resistencia a los antibióticos seguirá representando una grave amenaza. Los cambios de comportamiento también deben incluir medidas destinadas a reducir la propagación de las infecciones, a través de la vacunación, el lavado de las manos, la seguridad de las relaciones sexuales y una buena higiene alimentaria.
En la producción animal
Por su parte, BeyondPesticides.or señala que de los antibióticos utilizados en la producción animal, el 90% son administrados a niveles bajos a los animales a través de concentrados y agua para prevenir la enfermedad y promover el crecimiento. También para contrarrestar las condiciones de insalubridad en los sistemas de producción en confinamiento a gran escala, y lograr engordar el ganado rápidamente.
La Directiva de Alimentos para Animales Veterinarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), que entró en vigor en enero de 2017, limita eluso de antibióticos de importancia médica para humanos a uso terapéutico sólo con la supervisión de un veterinario. El uso de antibióticos está prohibido en toda la producción
orgánica.
La contaminación
Los animales tratados contaminan el estiércol. Los residuos de antibióticos se transfieren al estiércol, que luego se aplica a los cultivos que de otro modo no estarían expuestos a los antibióticos, incluidos los cultivos orgánicos.
Si bien la agricultura convencional no tiene restricciones sobre el uso de estiércol, las normas orgánicas requieren que, si se usan en cultivos para el consumo humano, deben ser compostados o incorporados al suelo 90-120 días antes de la cosecha, lo que puede reducir las concentraciones de algunos antibióticos y poblaciones de microbios resistentes a los antibióticos.
Se necesita más investigación
Si bien el uso de antibióticos en la producción de animales en confinamiento a gran escala es ampliamente reconocido como perjudicial, el uso de antibióticos en la producción de cultivos intensivos también plantea riesgos innecesarios.
El glifosato, aunque se comercializa como herbicida, está patentado por su fabricante como antibiótico. Por lo tanto el antibiótico más utilizado en la agricultura ataca parte del mecanismo para producir ciertos aminoácidos en las plantas y los microbios por la vía ácido shikimico (La ruta del ácido shikímico es un conjunto de reacciones metabólicas de gran relevancia en la biosíntesis de metabolitos secundarios).
Además de fomentar la resistencia de las malas hierbas por la aplicación generalizada de glifosato y el uso de genes resistentes al glifosato en la agricultura, hay pruebas de que el glifosato a niveles ambientalmente relevantes aumenta la resistencia bacteriana a los antibióticos importantes en la lucha contra los patógenos humanos e infecciones bacterianas.
Además, el uso y el etiquetado de fungicidas se superponen con el uso antibacteriano. No está claro en qué medida estos fungicidas son eficaces como antibióticos y contribuyen al problema de la resistencia a los antibióticos.
Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo