Suplemento a base de algas para mejorar la producción lechera

La Facultad de Veterinaria de la Universidad de Compostela (USC) continúa sus investigaciones en torno a la alimentación de las vacas en sistema de producción ecológica para suplir la carencia fundamentalmente de yodo y de selenio, a través del suministro de algas. Carencia que posteriormente se traslada a la leche.
Uno de sus recientes investigaciones trae más aportes relacionada con los beneficios de la alimentación de las vacas con estas algas marinas.
En esta oportunidad la Faculta de Veterinaria de la USC, a través de Lacteal, un proyecto empresarial de un grupo de profesores, que busca establecer la producción y comercialización de suplementos minerales de origen natural a base de macroalgas de las costas gallegas.
 La  Facultad veterinaria que daba cuenta de las carencias minerales de vacas criadas en granjas con producción ecológica, que de acuerdo con varios casos estudiados presentan una menor concentración de minerales como zinc, yodo o selenio, que el de la recogida en ganaderías convencionales.
Diseñaron un suplemento a base de lechuga de mar -esa alga verde que flota en las playas-, saccorhiza, kombu y sargazo. Buscaban algas que tuviesen un precio accesible para la alimentación animal, en la que cada céntimo cuenta, y que además fuese una ventaja medioambiental. El sargazo es una especie invasora y la lechuga de mar se acumula en las costas y a veces da problemas.
De acuerdo con los resultados de la investigación del grupo de profesores de Veterinaria, el suplemento mineral que diseñaron corrige los bajos niveles de los microminerales y además hacía más sostenible la producción ganadera.
La leche mantiene el sabor
Un primer aspecto es que el uso del suplemento alimenticio a base de algas no cambia el sabor de la leche, como si ocurre con frecuencia con el maíz. La alimentación de las vacas puede influir, y de hecho, en primavera y verano, si los animales consumen mucho maíz, la leche tiene un sabor característico que puede molestar a algunas personas.
Además la calidad de la leche aumenta, porque el suplemento disminuye el recuento de células somáticas.
Cuando hay una infección en la ubre, aumenta el número de células inflamatorias. Y uno de los parámetros de calidad de la leche es el recuento de esas células.
Así que el suplemento a base de algas no solo mejora la leche, sino que también es beneficioso para el animal, porque tiene propiedades inmunológicas.
Las algas tienen compuestos con capacidad de regular el sistema inmune
Las algas son organismos muy acostumbrados a vivir en zonas con gran estrés medioambiental. Pasan horas al sol cuando la marea está baja y también muchas horas anegadas. Eso ha hecho que hayan desarrollado una gran cantidad de mecanismos defensivos que pueden tener beneficios.
Por ejemplo, las algas cuentan con compuestos orgánicos que tienen capacidad inmunomoduladora y antioxidante. Algunas algas incluso son fuente de estatinas, que regulan los niveles de colesterol.
Además, las personas que no quieran incorporar a su dieta las algas, podrían beneficiarse también de las propiedades a través de la leche de vacas alimentadas con este suplemento, que tanto se puede incorporar al pienso como dar a mayores del alimento que consumen habitualmente.
El precio del litro de leche crecería menos del 10 %
Aún no se tienen cálculos financieros concretos, pero los promotores del proyecto dicen que el incremento de los precios del litro sería inferior al 10 % del valor de la leche. Agregan que comienza a haber mercado, porque ya se están comercializando leches enriquecidas con Omega y el consumidor tiene en cuenta la producción sostenible y de proximidad.
Productividad que viene desde el mar
En un artículo publicado por RedAgrícola, bajo el mismo nombre en matzo de 2017, señala que en esencia, las algas contienen contienen cuatro tipos de componentes: coloides, aminoácidos y nutrientes minerales, azúcares y fitohormonas.
Aunque el exacto modo de acción no se encuentra desentrañado por completo, ya se sabe que sus niveles de nutrientes minerales son insignificantes para los requerimientos de las plantas y por lo tanto no actúan como fertilizantes. En cambio se ha determinado que contienen sustancias, como el manitol y el ácido algínico, que pueden contribuir en la absorción y translocación de nutrientes, razón por la cual muchas compañías agregan productos de algas a sus fertilizantes foliares.
Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo