Cómo evitar errores en el trasplante de cultivos

El trasplante es la operación más delicada a la que se puede someter una planta de huerto. Sin embargo, en muchos casos es indispensable para adaptar nuestras condiciones climáticas plantas con un ciclo exigente de temperaturas, o para reducir el tiempo de cultivo, del mismo modo, el trasplante tras semillado permite la elección de las plántulas de futuro para nuestro huerto y permite un mejor control de las plagas de inicio de plantación.

 

 

Plantulas esperando el trasplante

Las plantitas cuando han emitido de su 4ª o 5ª hoja, en algunas publicaciones se indica alrededor de 20 días de su siembra, se suelen pasar del semillero, bien tabla semillero, bien bandejas alveolares o pequeñas macetas o cepellones, a la tierra definitiva donde crecerán. Hay que tener en cuenta que los cotiledones, deberán convenientemente haber sido consumidos, y es un error contar los mismos como un par de hojas.

 

 

Planta en cepellón, casi lista para el trasplante

En este proceso se produce una pausa vegetativa, puesto que este proceso representa un shock para la joven planta, que ocasiones tiene perdida de raíz, tiene fuerte transpiración o sufre de shock lumínico. Tras esta crisis del trasplante, la planta reanuda su crecimiento rápidamente. Este período es con diferencia el más delicado, porque es muy sencillo cometer errores que afecten posteriormente a todo el ciclo vegetativo de la planta, y merme quizás las cosechas.

Trasplante inadecuado de plántulas de zanahoria, se aprecia el evidente shock hídrico sufrido.

Esta fase crítica de los días siguientes a los trasplantes puede evitarse cultivando las plantas en semilleros individuales, ya sean macetas o bandejas con alveolos, que permite en trasplante con pan de tierra y en algunos pasos si se prolonga su crecimiento en alveolo evitan el revirado de la raíz y permiten el auto repicado de la raíz de la planta.

Las macetas alveolares. Un gran solución para el correcto trasplante.

Trabajando con un pan de tierra por plántula se logra:

  1. No se interrumpe la fase vegetativa de la planta de manera acusada, y se evitan retrasos en el crecimiento y producción.
  2. Se registra un ligero adelanto en las producciones y se incrementa el período de cosecha.
  3. Se obtienen mejores cosechas y menos daños en raíces.
  4. Se hace un uso más eficiente de las semillas, pero con la contrapartida que si la elección de semillas de calidad no es adecuada implica un incremento del trabajo y uso de sustrato, no obstante el sustrato puede ser reutilizado o compostado en casos de no germinación.

Después del trasplante las plántulas son muy sensibles y precisan de cuidados, como riegos, coberturas, protecciones del viento, animales, etc. Para reanudar su crecimiento.

 

Así podemos resumir los errores de trasplante en el siguiente listado sintético:

 

  1.  No respetar algunas precauciones al coger las plantas del semillero: Es fundamental días antes al trasplante que dejes de regar o que riegues ligeramente las macetas o alveolos a trasplantar, de este modo la tierra pesa menos y las raíces conforman un pan fácilmente extraíble. Nos podemos ayudar de pequeñas herramientas como cucharillas alargadas o pequeños palos, todo sin borde o puntas cortantes. Otro error que se suele dar es voltear la plántula con la esperanza de sacar el pan de tierra y que se desmorone todo, o rompamos la plántula. Una solución al respecto es comprimir con las manos o dedos la maceta por todo sus lados de todo que la tierra quede suficientemente apretada para ser desmoldada.
  2. Limpiar la tierra que queda pegadas a las raíces de los plantones con las manos o agua cuando se trasplanta a raíz desnuda: Las radículas al tener adheridos fragmentos, aunque pequeños, de tierra, continúan llevando a cabo su actividad de absorción de agua y sales minerales. Eliminar estos fragmentos produce la rotura de estas raíces tan importantes.
  3. Trasplantar al azar plantitas, sin realizar una selección de las mejores plantas y sin eliminar las que han crecido demasiado o las que son demasiado finas o no han crecido lo suficiente: La selección es importante para el trasplante, ya que permite que los esfuerzos de cultivo se centren en plantas que van a sobrevivir y van a dar las mejores producciones. Esta selección comporta la posibilidad de valorar el factor fitosanitario: ya que se eliminan las plantas que presentan órganos alterados (hojas deformadas o parcialmente comidas), plantas muy afectas por plagas o posibles vectores de enfermedades, variaciones cromáticas con respecto a la coloración normal de la especie e incluso plántulas con algún defecto genético que las hace inviables, y fácilmente detectable a simple vista.

Fuente: http://agroalimentando.com

Foto: Archivo