El futuro de la lana y la carne prometen

Las dificultades económicas y financieras ya conocidas que enfrenta el sector agropecuario no son ajenas al rubro ovino. En la mayoría de los casos, este rubro se encuentra inserto en establecimientos con un esquema de producción donde también se realizan otras actividades y, por lo tanto, a pesar de que los números del negocio de la carne ovina –y sobre todo los de la lana– son muy buenos, hay que tener en cuenta al resto de los negocios de la empresa y la capacidad de cada establecimeinto de realizar inversiones.

En ese sentido, hay quienes consideran que la demanda en la zafra de carneros por ahora es cauta respecto a otros años, porque los productores están más preocupados en resolver esos problemas económicos que en buscar reproductores.

De todos modos, volviendo al principio, es importante subrayar que el rubro tiene un presente y un futuro muy promisorios. El mercado lanero registró precios históricamente altos en los últimos meses. Hay una clara preferencia en la demanda de las lanas finas y ultrafinas, una clara señal que tal vez sea atendida por los criadores en la zafra de remates de reproductores que iniciará en los próximos días.

Para este momento se vienen preparando incluso los cabañeros de razas de lanas con una finura media o incluso gruesa, realizando un esfuerzo genético importante para producir animales más afinadores, sin perder ni peso del cuerpo del animal ni peso de vellón, y así obtener los beneficios que brinda ese mercado.

Así es que en la selección de animales más afinadores puede estar una de las características de la demanda en esta zafra, no solo en las razas netamente laneras, sino en las de doble propósito, con el fin de alcanzar una ventaja competitiva que se refleje en la rentabilidad.

Carne ovina
Por otra parte, la producción de carne ovina aún saborea la buena noticia de la apertura del mercado de Estados Unidos para la carne ovina con hueso.

Si bien se trata únicamente de la carne de animales que se prepararon en el compartimento ovino del Secretariado Uruguayo de la Lana, en Cerro Colorado –Florida–, lo que impide que se hagan exportaciones de mayor volumen y que beneficien a una mayor cantidad de productores, se espera que próximamente se comiencen a habilitar nuevos compartimentos de bioseguridad, lo que generará mayores oportunidades en ese negocio.

Hay expectativas de que la habilitación de Estados Unidos sirva de ejemplo para que otros mercados de alto valor, como la Unión Europea, sigan sus pasos.

Una debilidad del rubro carne ovina es la capacidad industrial. En la última zafra ocurrió que también hubo una voluminosa oferta de vacunos para faena y la industria frigorífica priorizó a estos últimos.

Muchos productores tuvieron problemas, ya que cuando los pudieron remitir los animales superaban el peso que demanda la industria.

En ese sentido se reclama la apertura del los diferentes pazos de frontera para la exportación de ovinos gordos para faena en Brasil. Actualmente el único paso habilitado es el de Aceguá, en el departamento de Cerro Largo.

Fuente: https://mitreyelcampo.cienradios.com
Foto: Archivo