Razones por las cuales las vacas no entran en celo

Uno de los problemas que más inquietan a los ganaderos ocurre cuando las reses demoran para entrar en calor o no lo hacen por completo, afectando la productividad y ocasionando pérdidas económicas para el productor.

Para que una explotación ganadera funcione, es necesario que las hembras sean fértiles. De lo contrario, no producirá leche ni tampoco podrá engendrar una nueva cría, lo que cual es fundamental para que el negocio perdure.

De acuerdo con José Cotrino, médico veterinario, la razón principal por la cual una res no entra en calor es debido a factores nutricionales, esto es, por fallas en la alimentación.

“Si el ganadero tiene una mala disponibilidad de comida, los nutrientes no alcanzan a suplir las necesidades del animal. Lo mismo ocurre cuando se le ofrece un alimento de mala calidad en tierras de mala calidad, que es lo que más se presenta en zonas como los Llanos Orientales”, aseguró.

Este factor puede afectar la condición corporal de las vacas, que se pueden debilitar por la ausencia de importantes nutrientes. Cuando hay un balance energético negativo en la vaca, ocurren problemas reproductivos como el retraso en la ovulación, días abiertos prolongados y períodos de infertilidad en el posparto.

También se deben descartar problemas en los órganos reproductivos o celos silenciosos o inadvertidos con intervalos irregulares.

El médico veterinario César Gómez recomendó evaluar en primer lugar si la vaca está preñada, y desaconsejó el uso de medicamentos sin consultar a un experto, práctica a la cual recurren con frecuencia los pequeños productores.

Por su parte, Cotrino observó la importancia de tener una raza adecuada para las condiciones ambientales de la finca, pues si una vaca no se adapta al clima o al piso térmico, difícilmente logrará entrar en celo.

También pueden presentarse problemas por diversas patologías, para lo cual el médico veterinario recomendó evaluar de forma individual a cada animal para diagnosticar la afección que podría ser la causa.
“Esto preocupa sobre todo a las ganaderías que disponen de ejemplares puros o con lecherías especializadas, en donde deben estar alertas ante cualquier patógeno. De resto, en las ganaderías de cría de todo el país, el mayor problema es la comida”, resumió Cotrino.

Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo