Cómo lograr un desarrollo sostenible de la cadena láctea

La sostenibilidad de la cadena láctea se entiende como la necesidad de responder a una demanda creciente, en cantidad y calidad de leche, sin comprometer la cantidad y calidad de los recursos naturales requeridos en todo el proceso de la misma.

El desarrollo sostenible es un elemento esencial de la competitividad. La Cadena Láctea será sustentable si funciona como modelo de organización económica y social, basada en una visión de desarrollo participativo y equitativo, el cual reconozca al medio ambiente y a los recursos naturales como la base de la actividad económica que requiere mantenerse en la mejor forma.

Así lo indica Corantioquia, en su Manual de Manejo de Recurso Hídrico, el cual es de distribución gratuita.

Entendida la sostenibilidad de la cadena láctea de esta manera, ello implica que se utilicen los recursos a una tasa que no supere la intensidad a la cual estos recursos están siendo producidos. E igualmente, que la tasa de contaminación no supere la capacidad de asimilación del sistema.

Por ejemplo, la cadena láctea es una industria que depende para su desarrollo el agua, que es un recurso renovable que se puede regenerar mediante procesos naturales y puede seguir existiendo siempre y cuando no se supere su capacidad de autodepuración.

Acciones para lograr un desarrollo sostenible de la cadena láctea

Productor, transportador, industrializador y consumidor serán sostenibles cuando sean económicamente viables, ecológicamente seguros, socialmente justos, culturalmente apropiados con una visión unificada e integradora de la cadena productiva, señala el Manual.

Del ganadero

La corresponde aplicar la metodología de Producción más Limpia en el inicio de la cadena productiva, entendida como una estrategia integrada y productiva de los procesos desarrollados en los hatos lecheros, para aumentar la eficiencia ecológica y reducir los riesgos a los seres humanos.

Algunas de estas acciones son:

El eslabón de la producción primaria:

– Aplicar fertilización orgánica.
– propender por el Silvopastoreo.
– Utilizar alternativas alimenticias (praderas compuestas, forrajes, heno o ensilaje).
– Hacer un manejo integrado de plagas.
– Hacer un ordeño higiénico y disponer de enfriamiento adecuado de la leche.
– Recuperación y manejo de microcuencas y manejo del recurso hídrico.
– Uso de medicamentos alternativos.
– Manejo adecuado del suelo (evitar erosión, compactación, labranza mínima, análisis de suelos).
– Conocer y apropiarse de las normas ambientales y sanitarias vigentes.
– Conservar y preservar la biodiversidad en la flora y fauna a través de la racionalización en la utilización de matamalezas y en la conservación de bosque dentro de las empresas ganaderas.

En el transporte de leche cruda

– Uso de camiones adecuados.
– Limpieza de los tanques y equipos de recogida de la leche.

En el eslabón Industrial

– Acogerse a la normatividad ambiental y sanitaria vigente.
– Implementar buenas prácticas operativas que prevengan la contaminación del agua y el aire.
– Inversión en equipos de tecnologías limpias de menor consumo de energía.
– Buen manejo de subproductos y residuos.
– Construir los sistemas de tratamiento de aguas residuales y sistemas de control en las chimeneas de las calderas.

Consumidor

– Realizar una disposición adecuada de los envases de los productos lácteos.

Fuente: http://www.contextoganadero.com

Foto: Archivo