Conozca la ‘primera raza bovina mexicana’

Tropicarne es una raza sintética que se produjo teniendo como objetivo la crianza en el trópico. Combina sangre tanto europea como cebú, con cierta proporción de sangre de otras razas.

La “Asociación Mexicana de criadores de ganado Tropicarne”, la define como la primera raza mexicana, y señala que es excelente para regiones tropicales y subtropicales con grandes cualidades reproductivas y muy buenos aumentos de peso.

La historia detrás de la historia

Las regiones tropicales son las de mayor potencial pecuario, sin embargo pocas razas bovinas se pueden adaptar a estas zonas debido a limitantes climáticas, como la alta humedad relativa, los cambios bruscos en la presión atmosférica, la gran radiación solar y la elevada precipitación.

Todo esto favorece a la abundancia de endo y ectoparásitos (moscas garrapatas, tábanos, parásitos pulmonares, etc.).

Estos dos factores –limitaciones climáticas y profusos parásitos– han hecho difícil la adaptación de las razas europeas a las zonas tropicales.

Sin embargo se ha buscado tener razas europeas en el trópico, porque tienen cualidades reproductivas superiores al ganado cebuino y criollo.

Nuestras razas, a pesar de poseer muy buena adaptación, presentan ciertos inconvenientes como son: nerviosismo, baja fertilidad, poco rendimiento en canal, bajo aumento de peso y carne de no muy buena calidad, además de llegar a su edad reproductiva a muy tarde edad.

Lo anterior llevo a un grupo de ganaderos de México a iniciar, en la década de los 30 del siglo pasado, un programa de mejoramiento del ganado, llevando registro de genealogía y productividad a cada animal.

El origen de la raza Tropicarne

Buscaron tener animales completamente adaptados al medio hostil del trópico; que fueran mansos, fértiles, precoces; que se mantuvieran en buenas condiciones en cualquier época del año, y sobre todo, que fueran aumentadores de peso.

Fue así como, partiendo de ganado cebuino, empezaron a hacer cruzas con varias razas, tratando de que cada una aportara sus ventajas y cualidades.

Las razas utilizadas

Para este utilizaron charoláis, barzona y senepol.

Se mantuvo siempre una selección muy rígida, mediante la observación y registros individuales de producción, teniendo siempre en mente los ideales buscados.

Después de varias generaciones y muchos años de trabajo constante, se logró obtener un ganado altamente fértil, precoz, de muy buen peso al destete y a los 18 meses, de talla mediana, manso y con muy buena habilidad materna.

Esta idea, que se originó en el año de 1934, ha dado lugar a lo que ha sido considerada como la primera raza bovina mexicana. Así lo señala la “Asociación Mexicana de Criadores de Ganado Tropicarne”.

La proporción de cada raza según, la respectiva Asociación, es la siguiente: Senepol 62.5 %, Barzona 23.44 %, Brahaman 8.79 % y Charolais 5.23 %.

Tanto la Barzona como la Senepol tienen importantes proporciones de sangre europea.

Características físicas

Son animales de talla media; su color es rojizo similar al alazán de los caballos; son de conformación robusta; la piel es gruesa y con movilidad; el pelo es muy corto y sedoso. Su cabeza es de mediana a corta, y las orejas son cortas y rectas; un alto porcentaje son acornes y muestran un prepucio de mediano a corto.

Características funcionales

El primer parto acontece a la edad promedio de 34 meses. El peso mínimo al momento del empadre (servicio) debe ser de 350 kg para las novillonas. El intervalo promedio de partos es de 14 meses.

Rendimiento en canal: el porcentaje en canal de animales engordados en zacate pangola o guinea ha sido superior al 58 %, llegando hasta un 63 %.

Pesos: al nacer las crías son chicas 34-38 kg., lo que es muy ventajoso, porque los problemas al parto disminuyen. Después del nacimiento hay una rápida recuperación, pues el peso de destete (240 días) es de 240 kg. en hembras y de 263 kg. en los machos.

A los 18 meses, en pastoreo exclusivamente, las hembras alcanzan un peso promedio de 327 kg. y los toretes de 447 kg.

Y en edad adulta, las vacas oscilan entre 470 a 650 kg., y los machos de 750 a 950 kg.

La edad a primer parto que se tiene es en promedio 33 meses, lo que indica que las novillonas quedan cubiertas alrededor de los 24 meses, estando en pastoreo exclusivamente. Para ello, debieron tener un mínimo de peso de 350 kg. para poderlas servir.

Se utilizan 2 servicios en el año de 60 días cada uno, con esto se está logrando tener un intervalo entre partos inferior a 14 meses, y una fertilidad superior al 80%, considerando el cálculo de la fertilidad por servicio de 60 días y utilizando una relación de 25-30 hembras por toro, disponibles a ser cubiertas.

La selección ha sido tan rígida que, las vacas deben de estar criando y estar gestantes simultáneamente. Si una vaca no quedase cubierta al estar criando, esta va para sacrificio. Se están obteniendo crías que pesan al destete alrededor del 50% del peso de las madres.

Se dejan para sementales aquellos animales sobresalientes al promedio y que cumplan cabalmente con el patrón racial, para ello deben de tener una calificación superior a: 85 puntos dentro del patrón racial.

El reconocimiento oficial de la raza Tropicarne

Sorprendidos con los resultados de producción de este ganado, la Secretaria de Agricultura y Ganadería decidió constatar la veracidad de los datos y mandó, en 1986, a tres MVZ especializados en genética, a hacer una inspección ocular, y después de varios meses de analizar los registros de producción, otorgó el reconocimiento oficial que acredita al ganado Tropicarne como la primera raza bovina mexicana.

Ya para este entonces un nutrido grupo de visionarios ganaderos tenían sangre Tropicarne en sus hatos y se habían agrupado para formar la “Asociación Mexicana de Criadores de Ganado Tropicarne”.

Esta raza desarrollada en la huasteca mexicana, se ha extendido rápidamente a través de las zonas tropicales y sub-tropicales del país con magníficos resultados.

Al hacer cruzas con ganado cebuino, cebu-suizo, suizo, cebu-criollo, etc. es sorprendente como el Tropicarne transmite ganancia de peso, mansedumbre, fertilidad, precocidad y adaptabilidad.

Distribución

El ganado Tropicarne comienza a difundirse en México por lo que el número de criadores es aún pequeño, concentrándose éstos en el estado de Tamaulipas. La Asociación de Criadores se ubica en Tampico, Tamps.

Fuente: http://www.contextoganadero.com

Foto: Archivo