Los secretos de las pequeñas empresas para exportar

No hay varitas mágicas pero sí innovación, no hay pócimas embrujadas pero sí valor agregado. Las Pymes centroamericanas buscan conquistar a los grandes mercados con productos innovadores que los hechicen.

¿Sabía usted que Perú se encuentra entre los diez primeros países proveedores de alimentos en el mundo? Este país se ha convertido en el principal exportador a nivel mundial de espárragos peruanos, lo que fue posible gracias a un grupo de productores que se organizaron para crear un rubro eficiente, productivo y competitivo a nivel mundial.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), si bien las empresas agrícolas pequeñas y medianas dan pasos extraordinarios, en consonancia con sus recursos y competencias, para competir con las grandes, hay un límite en lo que pueden hacer por su cuenta para mantener la competitividad.

Tal vez, involuntariamente, las políticas, los costos y los reglamentos comerciales les sitúan en desventaja con respecto a las grandes empresas y los minoristas consolidados. Se debe partir de la premisa que para ser exitosas en los mercados internacionales las pequeñas empresas agro no tradicionales deberán tener sus objetivos claros y una estrategia definida.

Le puede interesar: Súmele valor a su producción
En opinión de José Aníbal Rincón, jefe de la Unidad de Agronegocios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), todo dependerá del mercado al que se quieren dirigir los productos. “Las empresas que quieren incursionar en la industria de agro no tradicionales deben comprender que el mercado meta es quien les darán las directrices por dónde moverse”, dijo.

Ha quedado demostrado que las empresas que ofrecen un producto diferenciado y con un valor agregado o tecnología y economía de escala en sus procesos productivos (buscar la disminución de costos), serán las que tengan mayor oportunidad de éxito en sus negocios; siempre y cuando sea lo que el mercado les esté exigiendo.

La ingeniera Analeidys Chen, presidenta de Gremial de Agroexportadores No Tradicionales de Panamá (Gantrap), tras su experiencia en su empresa, considera que negocios de tipo familiar, que siembra su producto y lo exportan, tienen grandes ventajas para competir en el extranjero. “Cuando existe un grupo grande de productores es mas difícil porque son muchas mentes pensantes y cada uno quiere que su producto clasifique y tener el menos rechazo posible”, añadió.

En Panamá, algunos de los productos agro no tradicionales que se están exportando son principalmente: sandía, piña, melón, zapallo, papaya y desde hace poco tiempo el mango. Todas estas frutas son muy requeridas por mercados que no las producen o las producen muy poco en cortos períodos del año.

Mercados como el europeo, Estados Unidos, Medio Oriente y hasta mercados no tan comunes como las Islas del Caribe poseen una alta demanda de estos productos. No obstante, seguirán siendo cónsonos en la medida que se sigan exportando en los momentos adecuados, en las calidades requeridas y con las formalidades que correspondan.

Desventajas
Algunos de los principales desafíos a los que se enfrentan estás Pymes involucran programas del Estado para este tipo de actividad que no llegan en el momento oportuno, aunado a ello los altos costos del flete marítimo. Por otro lado, en los últimos años la mano de obra ha ido en disminución, por tal razón las empresas se ven obligadas a ir entrenando personal nuevo, cuya etapa de ensayo y error les resulta costoso para la actividad.

Es importante que los países cuenten con una cultura emprendedora de negocios que vaya ligada a la planificación financiera de la producción propia. “Las condiciones para la exportación de un producto se fundamentan en la calidad, durabilidad, uniformidad, tamaño, volumen de producción y frecuencia de entrega del producto. Desafortunadamente, las pymes enfrentan problemas de poder sobre la oferta, ya que al ser tan pequeñas, se encuentran en un mercado atomizado donde una por sí sola no puede influir en el precio que se tranzan y en ocasiones hacen proyecciones que ante la caída del precio, repercuten directamente sobre sus proveedores”, agregó Rincón.

De igual forma, la garantía de la continuidad y frecuencia de entrega, es un factor clave para lograr exportaciones exitosas. El importador en el extranjero no busca del exportador la venta de un único contenedor, más bien se orienta a hacer una relación de trabajo que implique múltiples envíos en por un tiempo determinado.

Roger Durán, analista económico de la Unidad de Monitoreo y Análisis de Competitividad en el Centro Nacional de Competitividad, Panamá, brinda siete consejos básicos para que una pequeña empresa agro no tradicional pueda competir en el extranjero:

Realizar estudios de los mercados internacionales para identificar donde el producto se cotice a buenos precios y pueda introducir su producto.

Conservar la calidad para cumplir los estándares que exige el país o países donde se desea exportar y así no incurrir en pérdidas por rechazo del producto.

Mantenerse en constante capacitación para poder implementar nuevas técnicas de producción y lograr ser más eficientes y competitivo.

Añadir valor agregado en los productos.

Invertir en tecnología e innovación.

Identificar si el producto a exportar cuenta con beneficios por los tratados comerciales.

Realizar alianzas estratégicas con otros productores del mismo rubro para aumentar su
capacidad de exportar y a su vez reducir costo; y/o con empresas donde se le puede añadir valor agregado al producto para su exportación.


Fuente: revistaproagro.com
Foto: Archivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *