La fórmula de los Bancos Forrajeros Mixtos

La densidad mínima en un BFM es de 15.000 plantas forrajeras por hectárea, según CIPAV y Fedegán.

Uno de los trabajos más importante que se han realizado sobre los Banco Forrajeros Mistos (BFM), lo ha realizado Cipav y Fedegán, quienes han adaptados protocolos para la siembra y manejo de plantas forrajeras en diferentes condiciones agroecológicas, como una estrategia para enfrentar el déficit de forrajes de calidad durante épocas críticas ya sea por sequía o por inundaciones.

Vale la pena recordar, para poner en práctica, qué son los BFM y cómo se hacen:

Son cultivos intensivos de forrajes arbustivos (follajes ricos en proteínas, minerales y vitaminas) y herbáceos (caña de azúcar y pastos de corte, ricos en azúcares solubles y fibra), diseñados para maximizar la producción de hojas y de tallos, se pueden cortar, acarrear y suministrar a los animales durante todo el año.

Estas características los convierten en una excelente alternativa para mejorar la oferta alimenticia y el sostenimiento del ganado, además de que traen múltiples beneficios ambientales ligados a la protección del suelo, el reciclaje de nutrientes y la generación de sombra.

¿Cómo se hace un BMF?

Para construir un banco mixto forrajero se debe tener en cuenta el tipo de suelo, el nivel freático, la fertilidad y clima (factores agroecológicos), junto con las preferencias de los productores ganaderos para seleccionar las especies forrajeras y los aspectos logísticos.

Como fuentes de proteína para el ganado se encuentran las siguientes especies: botón de oro, matarratón, leucaena, cratylia, ramio, rizomas; nacedero, morera, bore, tilo, yuca, acacia mangium, Aliso, guácimo, melina y otros.

Como fuentes de energía se puede utilizar caña de azúcar, pasto elefante, pasto imperial y pasto india o guinea – variedad mombasa.

Para garantizar el establecimiento de los bancos mixtos forrajeros, se deben seleccionar sitios en cada finca, que estén preferentemente en la cercanía a viviendas y corrales, protección adecuada con cercas, suelos bien drenados, proximidad a fuentes de agua, acceso a fuentes locales de materia orgánica (compost, estiércol de ganado, suelo de corrales ganaderos, gallinaza y otros), sombrío moderado y disponibilidad de personal para el cuidado de viveros.

La implementación de un BMF en un predio ganadero contribuye a elevar la eficiencia e incremento del hato ganadero, a la vez que reduce el área dedicada a la ganadería, propiciándose una reconversión ganadera mediante la adopción masiva de diversas modalidades de agroforestería pecuaria, que incluye sistemas silvopastoriles variados, como son: cercas vivas, barreras rompevientos y bancos mixtos forrajeros en áreas estratégicas.

Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: Archivo

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