Plagas y enfermedades en los rosales: ¿Cómo prevenir y tratar?

Se debe recordar, que cuando hablamos de plaga, nos referimos a que un grupo de artrópodos (ácaros, insectos, crustáceos,…), nematodos u otro tipo de animales que están causando daños a nuestros cultivos. Sin embargo, cuando utilizamos el término enfermedad, hacemos referencia a: hongos, bacterias o virus.

PLAGAS EN LOS ROSALES
Las principales plagas que podemos encontrar en los rosales son las siguientes:
PULGÓN
Pulgones, pulgones,… ¡Están en todas partes! Por ello, se considera que son una de las plagas más comunes en huertos y jardines. Nuestros rosales tampoco se librarán de ellos. Son insectos de pequeño tamaño entre 1-3 mm. Y, aunque los más comunes son de color verde, pueden presentar otros colores dependiendo de la especie.

La mayoría son polífagos, es decir, no tienen preferencia por una especie vegetal concreta. Atacan a los brotes jóvenes de cultivos con alto contenido en azúcares. Las larvas causan daños al hacer galerías en las hojas de las plantas. En cuanto a los adultos, se alimentan chupando la savia de las hojas, capullos y brotes jóvenes usando el estilete de su aparato bucal. Además, excretan un líquido azucarado y pegajoso denominado melaza que atrae a las hormigas (por eso muchas veces donde veas pulgones, verás hormigas). En ocasiones, favorecen la aparición de un hongo conocidocomo negrilla y también pueden transmitir virus de unas plantas a otras.

Medidas de control:
Podar los brotes más afectados o eliminar los pulgones utilizando un pequeño pincel.
El principal enemigo natural de los pulgones son las mariquitas. ¡Si pones mariquitas en tu huerto o jardín mantendrán a los pulgones a raya!
Echar por encima de los pulgones agua con jabón.
Infusión de ajo o cebolla.

PULGONES: ¿CÓMO PODEMOS CONTROLARLOS?
Los pulgones son una de las plagas más comunes de huertos y jardines. Estos pequeños insectos (de 1 a 3 mm de longitud) pueden presentar diversos colores según la especie a la que pertenezcan: verdes, grises, amarillos, negros… Aunque su morfología (ovoides y sin distinción visible de las regiones -cabeza, tórax y abdomen-, cuatro o seis antenas y tres ocelos) es prácticamente la misma en las distintas especies.
La mayoría son polífagos, es decir, no tienen preferencia por una especie vegetal concreta. Atacan a los brotes jóvenes de muchos tipos de plantas, tanto de exterior como de interior, especialmente a aquellos cultivos con alto contenido en azúcares: leguminosas (habas, guisantes, judías…), otras hortalizas como la patata o la col, verduras, frutales, plantas ornamentales (muy comunes en los rosales), etc.

A principios de la primavera, los huevos dan lugar a hembras sin alas que se reproducen por partenogénesis (un tipo de reproducción sexual que requiere un solo gameto) y, sin necesidad de un macho que las fecunde, pueden llegar a producir más de 150 crías. Dan lugar a generaciones de pulgones ápteros (sin alas) que se quedan alimentándose de la planta donde han nacido y a otras generaciones con alas que colonizan plantas distintas.
En tan sólo una semana, estas crías ya son adultas y pueden reproducirse igual que su progenitora, por lo que la invasión es muy rápida. Se pueden producir varias generaciones anuales procedentes de un sólo individuo. Cuando las condiciones ambientales empiezan a dejar de ser adecuadas, se produce una generación con reproducción sexual anfigónica (machos y hembras), que se reproducirá dando lugar a los huevos que hibernarán durante la estación fría hasta su eclosión en la siguiente primavera.

Daños y síntomas en los cultivos
Los huevos eclosionan en primavera y las larvas que salen de ellos causan daños debidos a la construcción de galerías en las hojas de la planta afectada.
Los pulgones adultos se mueven lentamente por la planta y se alimentan chupando la savia de las hojas, capullos y brotes jóvenes mediante el estilete de su aparato bucal, produciendo el enrollamiento de las hojas, la deformación de los brotes jóvenes y manchas amarillas o pardas en los puntos de picadura.
Además, los pulgones excretan un líquido azucarado y pegajoso, la melaza, que no sólo cubre la superficie de la planta, también atrae a las hormigas (ya que les sirve de alimento) y favorece la aparición de un hongo, la fumagina o negrilla, que produce manchas negras con aspecto de hollín que dificultan la fotosíntesis y ralentizan el crecimiento.
Pueden producir también daños indirectos al transmitir virus de unas plantas a otras. Los pulgones alados que piquen a una planta infectada con algún virus, lo transmitirán al resto de plantas sanas de las que se alimenten a lo largo de su vida.

Medidas preventivas
La prevención debe ser la base de un control adecuado de las plagas, y más en el caso del pulgón, que se reproduce de forma exponencial. Para ello debemos:
– Eliminar las malas hierbas para evitar que los pulgones se refugien en ellas y puedan colonizar a las plantas próximas.
– La adecuada preparación y protección del sustrato, así como un abonado y riego correctos, disminuyen las posibilidades del ataque de plagas y enfermedades.
– Si se detecta la presencia de hormigas, intentar acabar con ellas ya que éstas tienen una relación de simbiosis con los pulgones: los protegen y transportan para alimentarse de la melaza que excretan.
– Plantar, cerca de las especies que pueden ser atacadas por pulgones, plantas que los repelan como: albahaca (y aromáticas en general) o ajo.
– Aceite de parafina o aceite de invierno: se aplica en invierno sobre árboles y arbustos sin hojas, especialmente si han sido atacados la primavera o verano anterior. Es un método físico que forma una película sobre los huevos de pulgones y hace que se asfixien.
– Pieles de cebolla o dientes de ajo repartidos por el suelo de los cultivos actúan también de repelente.

Tratamientos para eliminar pulgones
Para un control eficaz de las plagas evitando el uso de productos químicos o artificiales, debemos planificar una lucha integrada, que emplea simultáneamente distintos métodos que las combatan. Algunos de los métodos para eliminar o reducir significativamente los pulgones son:
– Métodos mecánicos: podar los brotes más afectados o eliminar los pulgones cepillando los brotes y las hojas con un pequeño pincel.
– Métodos físicos: colocación de trampas cromáticas.
– Lucha biológica: resulta muy útil la utilización de enemigos naturales de las plagas. Al igual que en el control de plagas en olivar ecológico, podemos liberar insectos depredadores de pulgones (como mariquitas, crisopas, tijeretas, avispillas…). A continuación una lista con los principales enemigos del pulgón.

ARAÑA ROJA
Aunque se conoce como araña roja, se trata de una especie de ácaro. Recuerda que no debemos confundir a los ácaros con los insectos. Los ácaros tienen 8 patas, al contrario que los insectos que tienen 6. Se localizan en el envés de las hojas y se identifican por presentar unas manchas oscuras en los laterales y gran cantidad de sedas.
Otros insectos que afectan al rosal:
Además, existen otros insectos que pueden afectar a nuestros rosales como son: la cochinilla o algunas especies de orugas.

ARAÑITAS ROJAS: ¿CÓMO PODEMOS CONTROLARLAS?
Tendrás que tener cuidado con la araña roja ya que, como los pulgones, estos bichitos se reproducen muy rápido y pueden producir daños muy severos en poco tiempo.

Descripción de la plaga
La Araña roja, Araña amarilla o Ácaro amarillo (Tetranychus urticae) es un ácaro muy pequeño, de menos de 1 mm. Por su pequeño tamaño sólo se puede diferenciar bien con una lupa. Si está presente en tus cultivos, podrás encontrarlo en el suelo (donde realizan la puesta y también hibernan) o formando colonias en el envés de las hojas, donde vive alimentándose de la savia que succiona de ellas.

Tetranychus urticae es una de las plagas más comunes del huerto ya que es muy polífaga. Es decir, puede afectar a casi todas los cultivos del huerto: berenjena, calabaza, guisante, lechuga, melón, patata, pimiento, pepino, judía, fresa, maíz… y también a plantas ornamentales como las rosas o los crisantemos.

Daños y síntomas en los cultivos: cómo detectar araña roja en el huerto
Su aparato bucal succionador hace que se produzcan en las hojas decoloraciones o manchas blanquecinas o amarillentas alrededor de los puntos donde la araña roja succiona la savia de la planta. Estas manchas pueden aumentar, secarse y provocar que se seque toda la hoja y se desprenda. Como consecuencia de estos daños en las hojas, se reduce la fotosíntesis de la planta y ésta se puede llegar a debilitar bastante, reduciéndose la calidad y cantidad de la cosecha.
El envés de las hojas puede estar recubierto de un tejido sedoso, como tela de araña, donde los ácaros viven y se desplazan. También, a veces, las colonias de arañas pueden provocar pequeños abombamientos en el haz.
Además de estos daños más “visibles”, la araña roja también puede trasmitir virus si ha estado en contacto antes con alguna planta enferma.

Lo primero para luchar contra la araña roja: la prevención
Eliminar bien los restos de cultivos de cosechas anteriores, sobre todo si han tenido araña roja, y controlar las malas hierbas para que estos ácaros no se queden cerca de donde estarán nuestros cultivos son dos medidas preventivas muy adecuadas.
Abonar de forma suficiente y con un fertilizante de calidad, como el compost, favorecerá la resistencia natural de las plantas de tu huerto a plagas y enfermedades.
Los ácaros prefieren condiciones de calor y sequedad, por lo que la humedad puede afectarles negativamente y ayudar a reducir las colonias. Pulveriza con agua el envés de las hojas si tienes indicios de que estén llegando a tu huerto o para prevenir que se sientan cómodas y se queden en las hojas.

Tratamientos ecológicos
Lo primero será eliminar las partes enfermas de la planta, como las hojas secas que ya no se van a recuperar. Luego combina algunos de los siguientes métodos de forma que una buena “lucha integrada” acabe con la plaga de araña roja.

Métodos biológicos: la lucha con enemigos naturales
Hay varios ácaros que se alimentan de araña roja y pueden ayudarte a eliminar esta plaga. En este caso no puedes capturarlos como podrías hacer con las mariquitas u otros enemigos naturales más grandes, pero hay productos comerciales que contienen miles de ácaros depredadores en su composición que puedes adquirir a empresas dedicadas al control biológico de plagas. Los más usados y eficaces son productos con los ácaros:
– Amblyseius cucumerisno
– Amblyseius californicus o Neoseiulus californicus
– Phytoseulus persimilis
También hay un mosquito, Feltiella acarisuga, depredador de araña roja, que detecta rápidamente las poblaciones de esta plaga en el huerto, ya que, como vuela, puede moverse más rápido que ella y establecerse donde haya poblaciones de araña roja. Cuando es larva, este mosquito se alimenta de huevos, ninfas y adultos de araña roja, y puede comerse hasta 30 individuos al día.

Preparados repelentes naturales
– Jabón de potasa.
– Caldo de ajo. (Hay varias opciones)
Macerar durante una noche unos dientes de ajo pelados y picados (como 100 gramos) en un par de cucharadas de aceite. Luego mezclar con 1 litro de agua y pulverizar sobre el envés de las hojas diluido al 5 % (media parte de la solución de ajo por diez de agua).
Caldo alcohólico de ajo: batir cuatro o cinco dientes de ajo junto con medio litro de alcohol y medio litro de agua. Luego colar la mezcla y conservarla en un bote o frasco tapado en la nevera. A la hora de aplicar, diluir y pulverizar sobre los cultivos afectados.
– Purín de ortigas.

Tratamientos con azufre
Algunos insecticidas naturales efectivos contra la araña roja:
– Aceite de parafina.
– Aceite de Neem

– Pelitre

Principales enfermedades
Entre las principales enfermedades, destacan las causadas por los hongos:

ROYA

La roya es uno de los hongos más importantes, junto con el oidio. Necesita temperaturas suaves y humedad alta para desarrollarse. Suele aparecer tras largos periodos de lluvias abundantes. Es muy fácil identificarla: debes fijarte si en el envés de las hojas hay unos abultamientos anaranjados y en el haz unas pequeñas manchas amarillas.

OIDIO

Foto: Bayer Crop Science Chile

Este hongo aparece en forma de manchas blancas y se va transformando en un polvillo blanco-grisáceo. Gracias a ese polvo blanco, es uno de los hongos más fáciles de detectar. Normalmente se desarrolla en el haz de las hojas, aunque también puede extenderse por el tallo o los frutos. Su presencia dificulta la fotosíntesis. Si no lo controlamos bien, las hojas amarillean y se pueden secar.
La humedad y las temperaturas cálidas son las condiciones ideales para que aparezca el oídio en nuestro huerto.

¿Cómo controlar el oídio?
¿Qué es?
El oídio es una enfermedad producida por un hongo parásito, es decir; se instala en la planta para beneficiarse de su mecanismo y a su vez le produce una enfermedad.
Con los hongos, el problema que tenemos es que la mayoría son microscópicos, por lo que la identificación de la enfermedad que pueden hacer en una planta se hace cuando observamos los síntomas.
La mayoría de las veces se desarrolla en el haz de las hojas, aunque también puede extenderse por el tallo o los frutos si el ataque no se controla. Aparece en forma de manchas blancas que se transforman en un polvillo blanco o gris que recubre las hojas y que, al ser retirado, deja unas manchas amarillentas. Dificultan la fotosíntesis y si el ataque no se controla las hojas amarillean se pueden llegar a deformar o a secar. Probablemente sea el hongo más fácil de detectar, por ese polvo blanco característico.
Debido a esta forma y color, es común llamar al oidio como cenizo o mal blanco.
Si la enfermedad se encuentra ya avanzada, verás unas bolitas que contienen las esporas.

¿Cómo eliminar el oídio?
Lo primero que tenemos que hacer es quitar las zonas afectadas por el oidio. De esta manera evitaremos que se propague por otras partes de la planta.
Por lo que una buena poda y una aireación adecuada del terreno, pueden ser dos actividades que nos ayuden a evitar que aparezca. También recomiendo qué tengan en cuenta que van a poner en su huerto. Quizás tu huerto por la humedad es adecuado para poner acelgas y sea mejor que la muevas o que pongas otra planta mejor adaptada a tu huerto.
El principal elemento que tenemos que tener presente para eliminar este problema es el azufre que se puede aplicar directamente en polvo sobre la planta o en solución liquida.
En cuanto a preparados de control, el siguiente listado puede ser interesante:
Cola de caballo: funciona como preventivo y lo puedes preparar en casa poniendo unos 20 gramos de planta seca por litro de agua con 5-10 gramos de silicato de sosa durante un día. Después se hierve durante 20 minutos y se cuela. Se pulveriza la disolución de una parte del preparado en 9 partes de agua.
Ajo: es otro preventivo que puedes preparar en casa con una infusión con 50 gramos de dientes de ajo por cada litro de agua y se pulveriza la disolución de una parte de infusión en 4 partes de agua. Debe aplicarse a pleno sol y durante varios días consecutivos.
Leche

¿Cómo lo identifico?
Marssonina (o mancha negra)

Si en las hojas de sus rosales aparecen unas manchas negras y redondas… es marssonina. En el caso de que la infección esté muy avanzada puede provocar una defoliación (caída de las hojas). Requiere temperatura suave y presencia de agua, ya que se propaga por salpicaduras de lluvia. Lo mejor para eliminarlo es quitar las hojas afectadas y destruirlas. Algunas personas recomiendan mezclar dos partes de leche con una de agua y echarlo en las hojas con ayuda de un spray.

Medidas de control de las enfermedades causadas por hongos:

Prevención y tratamientos ecológicos para hongos del huerto
Algunas de las medidas que puedes tomar son las siguientes:
– Mantener un sustrato sano y fértil incorporando cuando sea necesario fertilizantes como humus de lombriz, compost (enriquecido con preparados de ortiga y/o cola de caballo contribuye aún más a la “salud” del suelo y a evitar la propagación de los hongos por la planta) o fertilizantes ecológicos como el purín de ortiga.
– Favorecer la aireación evitando una alta densidad de plantas para que la humedad no favorezca la aparición de hongos (las plantas no deben estar demasiado juntas, y si es así y es necesario deberás realizar aclareos).
– Manejar adecuadamente el riego y el drenaje: no aplicar riegos en exceso y realizarlos preferiblemente por la mañana (para que de tiempo a que las plantas se sequen durante todo el día), de forma que no aumente la humedad del ambiente.
– Utilizar plantas resistentes a enfermedades, como variedades locales, o algunas variedades resistentes al mildiu o a la roya.
– Liberar en el suelo poblaciones de hongos competidores de los principales causantes de enfermedades (mildiu, oidio..), como el Trichoderma harzianum, que se comercializa para la lucha contra el Mildiu.

Plantas que ayudan a luchar contra los hongos del huerto
Cola de caballo
Es una de las plantas más efectivas contra los hongos del huerto. Pueden usarse preparados a partir de ella con el objetivo de prevenirlos (esto es lo ideal: ¡Prevenir es mejor que curar!) o de debilitar la plaga.
Estas operaciones son aptas también para las infusiones y decocciones de otras plantas, como las que veremos luego.

Operaciones preventivas:
Aplicando regularmente cola de caballo al suelo conseguimos que esté más protegido y por lo tanto tenemos menos posibilidades de que los hongos, que es en el suelo donde viven y se desarrollan, pasen a nuestras plantas.
Si esta no es tu primera temporada cultivando el huerto y en otras cosechas has observado que hay algunas zonas en las que tus plantas han sufrido enfermedades, será muy importante que realices tratamientos preventivos de este tipo, sobre todo en esos lugares.
– En otoño e invierno (cuando aún no hemos plantado nada): tratar periódicamente el suelo con una decocción o purín de cola de caballo pulverizándola sobre él. Se aconseja usar unos 30-40 litros por hectárea, lo que, en un huerto de 20 metros cuadrados por ejemplo, equivaldría a pulverizar 60-80 ml del preparado en todo el huerto.
– Antes de la siembra o nada más sembrar: desinfectar los semilleros y el sustrato pulverizando la decocción, o la mezcla de ésta y de una infusión de tanaceto (planta que también se usa para elaborar remedios caseros ecológicos) en una proporción 2:1 (2/3 de cola de caballo y 1/3 de tanaceto). Otra opción que contribuirá a que las plantas crezcan más sanas y con más vigor es mezclar la decocción de cola de caballo con purín de ortiga.
– Antes o después de un trasplante o un repicado: es conveniente pulverizar las plantas (muy aconsejable en tomates).
– Durante el cultivo: pulverizar cada 10-15 días los cultivos (en especial los que son más sensibles a ataques de hongos).
Purín de cola de caballo: Hervir aproximademente 1 kg de cola de caballo fresca, o 500 gramos si está seca, en 10 litros de agua durante media hora. Luego filtrarlo y dejar reposar unos pocos días, hasta que aparezca un olor desagradable. Diluir añadiendo 100 litros de agua (Proporción 1:10) y almacenar para su aplicación (almacenamiento máximo: 2 semanas).
Decocción de cola de caballo: hervir 50 gramos de cola de caballo seca (o el doble fresca) en 5 litros de agua durante una hora.Dejar reposar, colar y usar diluida al 20%.
Tratar la enfermedad
Si los hongos aparecen en las plantas del huerto habrá que actuar tan pronto como sea posible: en cuanto veas los primeros síntomas deberás pulverizar con la decocción o con el purín de cola de caballo (o usar otro tratamiento ecológico), tan frecuentemente como sea necesario, y durante toda la duración del cultivo. Lo ideal los primeros días es tratar de 4 a 8 días seguidos, hasta que el ataque remita un poco.
En periodos húmedos no hay problema con aplicar las soluciones sobre las hojas, pero no es conveniente hacerlo cuando el tiempo es cálido y seco.

Ortiga
Esta planta refuerza el vigor y la salud de las cosechas, por lo que preparados a base de ortiga, al igual que otros productos fitofortificantes, colaboran en la prevención y erradicación de enfermedades producidas por hongos.
La ortiga es más efectiva que la cola de caballo para los hongos que normalmente se desarrollan a humedades no muy altas, como el oídio.
Purín de ortiga: 1 kg de ortigas frescas (o 250 gramos de ortigas secas) + 10 litros de agua. Dejar macerando unos 10 días y removerlo cada dos o tres. Una vez pasado este tiempo retira la película que se ha formado en la superficie del líquido y ya puedes filtrarlo y almacenarlo en botes para usarlo cuando lo necesites. Cuando lo vayas a pulverizar en el suelo o en los cultivos debes diluirlo en agua (en una proporción 1:20). Si no tienes tiempo o sitio para hacer este preparado puedes comprar directamente el extracto, que está preparado para diluir y aplicar.

Ajo
Caldo de ajo: dejar macerar 100 gramos de ajo pelado y picado en dos cucharadas de aceite durante una noche. Después mezclar con un litro de agua. Para su aplicación diluir al 5%.

Otros preparados para luchar contra los hongos
Bicarbonato sódico, jabón de potasa, azufre (azufre en polvo, caldo bordelés…), infusión de manzanilla o infusión de cebolla.

Resumen de plagas y enfermedades de las rosas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *