Así impacta el clima el crecimiento de las praderas

El factor más preponderante en el crecimiento de las praderas para países del trópico es la precipitación. Cuando las lluvias se incrementan, la temperatura se mantiene y la luminosidad también, lo cual hace que el crecimiento de la pradera sea más rápido. 
 
El crecimiento de las praderas, descartando las variables de manejo como fertilización y tipo de suelo, está ligado a tres factores ambientales muy importantes: temperatura, precipitación y luminosidad.
 
La interacción de estos tres factores afecta, en su medida, el crecimiento y la velocidad de la pradera, lo cual hace que el crecimiento o la curva de crecimiento de la pradera durante el año, sea distinto, sin tener días fijos de crecimiento así como de pastoreo.
 
Así lo señalan Iván Dario Calvache y Alexander Navas Panadero* de la Universidad de La Salle, en su artículo “Uso eficiente de las praderas para optimizar la producción y calidad de forraje”. (Lea Carta Fedegán 140)
 
La luminosidad de las praderas en Colombia –por estar ubicado en el trópico–, es constante, presentando pequeñas variaciones estacionales (de 15 a 30 minutos) de diferencia lumínica, temperaturas constantes con variaciones normales entre estaciones pero sin recaer en periodos invernales prolongados de temperaturas bajo los dos grados.
 
De tal forma que el factor más preponderante en el crecimiento de las praderas para países del trópico es la precipitación puesto que debido a las condiciones ambientales del país en trópico alto se presentan periodos de lluvia marcados, cuando las lluvias se incrementan, la temperatura se mantiene y la luminosidad también, hacen que el crecimiento de la pradera sea más rápido.
 
Mientras que en épocas de verano donde se presenta restricción de lluvias se sigue con iguales temperaturas y horas luz pero la velocidad de crecimiento de la pradera se hace más lenta, lo cual no permite que los días se conviertan en un criterio de pastoreo, pues no es lo mismo el crecimiento de la pradera en invierno que en verano, épocas marcadas por el volumen de lluvias.
 
Efecto del clima sobre el crecimiento de la pradera
 
• Temperatura
 
La praderas, tienen una temperatura base de crecimiento, en la cual para el Rye Grass es de 5°C y para el Kikuyo es de 7°C, lo cual quiere decir que en periodos de tiempo que se encuentren sometidas estas praderas a temperaturas por debajo de su base de crecimiento, el desarrollo de la planta va a ser 0, debido a que la planta inhibe sus funciones fisiológicas de crecimiento y bloque la deposición de nutrientes en sus hojas, aun así estén las otras variables como precipitación y luminosidad constantes.
 
• Precipitación
 
Su efecto sobre la calidad nutritiva de la pradera es indirecto, pues en la medida en que se inicia el período de déficit hídrico, disminuye la tasa de crecimiento de la pradera, la que puede llegar a valores cercanos a cero en casos extremos. Incluso, sequías severas pueden ocasionar la muerte de plantas, incrementando por tal efecto el contenido de especies no deseadas, como arvenses de raíz profunda.
 
• Luminosidad
 
La luz tiene un efecto directo sobre las praderas, debido a que la velocidad de crecimiento de las praderas se basa en que tan activa es fotosintéticamente, lo cual va bien ligado a la disponibilidad y a la capacidad de captación de luz de la pradera en función del largo y ancho de sus hojas.
 
Fuente: http://www.contextoganadero.com
Foto: archivo

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