ALTERNATIVAS DE PRODUCCIÓN SOSTENIBLE MÁS POPULARES EN LA AGROINDUSTRIA

ALTERNATIVAS DE PRODUCCIÓN SOSTENIBLE MÁS POPULARES EN LA AGROINDUSTRIA

Los biodigestores, la energía fotovoltaica y la geotérmica son algunas opciones para producir la energía propia y reducir los costos de este recurso, cada vez más elevados.

La energía, tanto la que proviene de fuentes renovables como de las que no lo son, es un insumo importante en los diferentes procesos agrícolas en la finca y en la agroindustria. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el sector agroalimenticio consume cerca del 30% del total de la energía a nivel global.

Además, el sector es un proveedor importante de energía renovable a través de la que produce con la biomasa agrícola o forestal. La Agencia Internacional de Energía (IEA) detalla que la bioenergía, el tipo de energía renovable más importante, contribuye con un 10% de la oferta primaria. En muchos países es una importante fuente de energía para los hogares rurales.

“La relación tan estrecha existente entre ambos sectores abre las oportunidades para desarrollar inversiones que promuevan el uso de energías renovables en el sector agrícola, las cuales también contribuyen a la mitigación del cambio climático”, manifestó Erika Félix, oficial del Centro de Inversiones de FAO.

Actualmente en la región centroamericana existe una apertura legal que hace posible la ejecución de proyectos de este tipo. Ese marco permite proveer servicios a empresas, además de generar su propia energía. Un ejemplo es Honduras, que ya se está incorporando como uno de los grandes países productores de energía limpia.

Innovaciones

La energía es un recurso cada vez más costoso para los agricultores. Por ello, es necesario innovar hacia nuevas formas de producirla para aumentar la competitividad del sector. En este contexto las energías renovables no convencionales surgen como una buena alternativa.

Por ejemplo, en el caso de la biomasa, se estima que su demanda mundial como fuente de energía podría llegar en 2030 a los 108 exajulios, una cantidad equivalente al 20% del suministro energético primario total y al 60% del consumo renovable, según se desprende de las conclusiones de un informe presentado por la Agencia Internacional de las Energía Renovable (IRENA, en inglés).

También el uso de la energía fotovoltaica, mediante la instalación de granjas solares, es muy atractiva. Uno de sus mejores nichos dentro del sector agropecuario es el de las hortalizas, en el cual son utilizadas maquinarias que usan la energía eléctrica para el empaque, la limpieza y la movilización de los productos.

“Nos hemos acercado a los productores dueños de criaderos de cerdos y pollos que utilizan la energía eléctrica para mover ventiladores y extractores de aire y el movimiento de agua y de alimentos, entre otros; que podrían migrar a las energías limpias para bajar sus costos”, comentó Abraham Riera, gerente de ventas de Equinsa Energy.

Entre los beneficios que ofrece la energía fotovoltaica está la apertura de mercados, por ejemplo los de Europa, que son muy cuidadosos en la protección del medio ambiente, por lo que los productos agropecuarios obtenidos mediante energías limpias tienen un plus que ayuda a su comercialización o a mejorar sus precios.

Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el flujo de energía que irradia del centro de la Tierra también ofrece oportunidades únicas para la producción y el procesado sostenible y rentable de los comestibles.

La energía térmica para el secado de los alimentos, la pasteurización de la leche y la esterilización; es de especial interés para los países en desarrollo, en los que el aumento del procesado puede mejorar la seguridad alimentaria. Además, la energía geotérmica es una fuente importante para calentar los invernaderos, los suelos y el agua para el cultivo de peces, añade el informe.

“Es una fuente de energía renovable, limpia y de bajo costo una vez realizada la inversión inicial para aprovecharla; pero su uso no se debe sólo a la cuestión de los costes, sino también a sus impactos ambientales en la producción y el procesamiento de los alimentos”, expresó Carlos da Silva, economista especializado en agronegocios en la División de Infraestructuras Rurales y Agroindustrias de la FAO.

Según el organismo el costo inicial es el principal obstáculo para que los países en desarrollo exploren el uso de energía geotérmica a una escala mayor, lo que hace aún más necesario que los gobiernos asuman un papel de liderazgo en la atracción de inversiones y la creación de entornos normativos de apoyo al sector.

Fuente: revistaproagro.com

Foto: archivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *